El adjunto del gobernador de la provincia de Fars, cuya capital es Shiraz,
indicó en un principio que se trataba de un "atentado", pero el responsable de
la policía local excluyó esta hipótesis el domingo, antes de que el número dos
del Ministerio de Interior hablara de un "accidente".
Al menos 11 personas murieron y más de 190 resultaron heridas en la
explosión, que se produjo el sábado hacia las 21h locales en una mezquita del
centro de la ciudad. La deflagración tuvo lugar durante una reunión de jóvenes
que escuchaban el sermón semanal del clérigo chiita Anjavinejad, sobre los
wahabíes -musulmanes suníes extremistas mayoritarios en Arabia Saudí- y los
bahais, considerados infieles por el poder islámico en Irán.
En un primer momento, un experto de la policía señaló la presencia de "una
bomba colocada en la parte reservada a los hombres", antes de que el adjunto del
gobernador de la provincia de Fars, Mohammad Reza Hadaegh, hablara por la noche
de "atentado". Ninguna reivindicación fue señalada por las autoridades. El
domingo, la tesis del atentado fue puesta en duda por varios responsables.
El comandante de la policía de la región de Fars "excluyó todo acto de
sabotaje en este incidente", según informó la agencia semioficial FARS. El
viceministro de Interior, Abbas Mohtaj, citado por la agencia Mehr, afirmó que
se trataba "seguramente de un accidente", aunque precisó que "la causa todavía
se desconoce".
Según el comandante Ali Moayeri, "el incidente pudo ser fruto de una
negligencia", a causa de "la presencia de municiones en el lugar, que pudieron
causar la explosión". Se refería a una exposición organizada en el recinto sobre
la guerra Irán-Irak (1980-1988), que incluía municiones.
"En el vestíbulo de la mezquita, había una exposición de explosivos y
municiones que la gente visitaba al entrar", describió un diputado de Shiraz,
Mohammad Nabi Roudaki. Según el fiscal de la ciudad, Jaber Baneshi, "se abrió
una investigación judicial para determinar la causa de la explosión y la
posibilidad de un sabotaje", informó la agencia Irna.
Shiraz es una de las ciudades más turísticas de Irán por encontrarse muy
cerca de Persépolis. Si se trata de un atentado, será la primera vez que se
comete en una provincia de Irán no fronteriza. El último atentado de envergadura
en Irán se remonta a febrero de 2007, cuando 13 Guardias de la Revolución
perdieron la vida en un ataque cometido en Zahedán (sureste) y atribuido a
rebeldes sunitas.