Un grupo armado de palestinos disfrazados de judíos ortodoxos se inflitró en
la escuela y abrió fuego en el comedor.
Por
Eric Silver (*) -
The Independent de Gran Bretaña
Por lo menos diez personas murieron y otras 35 resultaron heridas
anoche en un ataque de un grupo armado que se infiltró en la escuela de Merkaz
Harav, un seminario religioso en el oeste de la ciudad de Jerusalén. Los
hombres, aparentemente vestidos con ropa de judíos ortodoxos, dispararon a
mansalva durante diez minutos en el salón comedor donde se encontraban 80
estudiantes religiosos.
Uno de los asaltantes fue abatido, mientras la policía
estaba buscando a un segundo atacante.Shmuel Ben Ruby, un vocero de la policía, dijo: “Uno o dos terroristas se
infiltraron en el seminario y abrieron fuego en todas direcciones. Un terrorista
resultó muerto en un intercambio de fuego”. Al principio se pensó que el hombre
muerto estaba usando un chaleco con explosivos, similar al usado por los
terroristas suicidas, pero el vocero dijo que resultó ser un cinturón que
contenía municiones. Los estudiantes, muchos de ellos todavía adolescentes,
fueron evacuados del edificio mientras cientos de policías corrían hacia el
lugar.
Testigos del ataque dijeron que a consecuencia del atentado y su inmediata
represión murieron dos atacantes palestinos y ocho estudiantes del seminario
religioso, el más importante de la zona occidental de Jerusalén asociado al
nacionalismo religioso. El centro es considerado una institución emblemática del
movimiento sionista religioso favorable a la instalación de asentamientos judíos
en Cisjordania. Muchos de sus graduados se convirtieron en líderes del
movimiento. Entre veinte y treinta ambulancias se han desplazado a la zona con
motivo del ataque, el mayor en Jerusalén desde 2004.
Los servicios de seguridad israelíes presumen que un tercer atacante logró
escapar e iniciaron una intensa búsqueda habitación por habitación y también en
el barrio de Kiryat Moshe, donde está ubicada la escuela, “Lo que se ve en el
interior del colegio rabínico es la escena de una verdadera masacre. Las paredes
están manchadas de sangre pero también los pisos y los cadáveres están
esparcidos por las habitaciones y los corredores”, relató un testigo. Eli Dein,
director del servicio de rescate de Israel, informó que varios de los jóvenes
heridos fueron trasladados en grave estado a hospitales cercanos y que a la zona
llegaron unas 50 ambulancias para atender a las víctimas.
El ataque sucede un día después de que la secretaria de Estado de Estados
Unidos, Condoleezza Rice, convenciera al presidente palestino, Mahmud Abbas, de
regresar a las conversaciones de paz con Israel. Abbas había roto las
negociaciones después de la escalada del conflicto de la semana pasada cuando el
ejército israelí causó la muerte de 125 palestinos. Como anticipándose a los
hechos, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, aplazó indefinidamente una
visita que tenía prevista a Estados Unidos durante la cual debía entrevistarse
con su homólogo Gates y con el vicepresidente, Dick Cheney. y ayer la había
aplazado indefinidamente.
La noticia del atentado fue recibida con fuegos de artificio en varias
localidades de la Franja de Gaza donde miles de personas salieron a las calles
disparando al aire ráfagas de ametralladoras. Desde los altavoces de algunas
mezquitas se reproducen versículos del Corán y se felicita al pueblo palestino
por su “heroico y selectivo ataque en Jerusalén”. Aunque Hamas no se atribuyó el
ataque, uno de sus voceros dijo que “ésta es la respuesta natural contra la
agresión sionista realizada contra el pueblo palestino, y no será la última”.
El canal de televisión del Hezbolá libanés afirmó anoche que un grupo
desconocido hasta ahora, la Brigada de hombres libres de Galilea-Grupo del
Mártir Imad Mughnieh y de los mártires de Gaza, había reivindicado el ataque en
Jerusalén oeste que causó diez muertos.
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(*) Especial para Página/12.
Traducción:Celita Doyhambéhère.