Por
Alfredo Jalife Rahme - La Jornada (*)
Solamente los ciegos entreguistas del depredador duopolio neoliberal
del PRI y el PAN no se han enterado de que el planeta entero vive una guerra
geoenergética y ni han de saber estos aldeanos ignaros con ínfulas de
“globalizadores modernos” que el petróleo constituye la suprema materia prima de
la geoestrategia. Llama poderosamente la atención que en ningún momento los
entreguistas neoliberales del PRI y el PAN le concedan su inalienable
carácter geoestratégico a los hidrocarburos que mal tratan como si fuesen
vulgares baratijas –pecado capital, que, justo es reconocerlo, no cometen los
estrategas de EU y Gran Bretaña.
Todo lo contrario sucede en el golfo Pérsico, donde los iraníes juegan al
ajedrez petrolero y gasero en forma genial. El 17 de febrero pasado fue
inaugurada la bolsa petrolera iraní en la isla Kish, en pleno golfo Pérsico, que
constará de dos fases (IRNA, 17/2/08). En la primera, la bolsa persa
inició transacciones en su moneda nacional, el rial, mediante la venta de
productos petroquímicos y derivados del petróleo.
Como que los iraníes pisan firme y en forma gradual, quizá para no
comprometer sus negociaciones tras bambalinas con EU para la estabilización de
Irak, y han dejado el arranque de la “segunda fase” para el año entrante, lo
cual comporta mayores implicaciones geofinancieras cuando el crudo persa se
cotice en euros y rublos.
Veinte tratantes iraníes y extranjeros, que pronto llegarán a 100, operan ya
en la isla de Kish, quienes no subestiman la capacidad de los productos
petroquímicos iraníes, que superan 20 millones de toneladas al año y que serán
colocados en la nueva bolsa petrolera en esta primera fase.
Hace mucho que Irán cesó de aceptar dólares devaluados en la venta de su
petróleo y ahora acaricia la idea de exigir una variedad de divisas fuertes; en
primer lugar euros, y en segundo el rublo, lo que delata que la dupla Putin-Medvedev
pronto lo imitará en su nuevo sendero liberador del yugo hegemónico del dólar.
Porque a inicios del siglo XXI la liberación es también geoenergética,
geoeconómica y geofinanciera, y esto lo han entendido perfectamente la OPEP y
Rusia, quienes gozan la máxima oportunidad histórica de su vida cuando la dupla
anglosajona de EU y Gran Bretaña, que controló durante prácticamente los pasados
dos siglos el “mercado” oligopólico de los hidrocarburos, hace agua militar y
financieramente en todo el mundo.
Por lo pronto, China paga con euros la compra del crudo iraní (The
Scotman, 27/3/07), lo cual ha sido imitado por Japón, principal consumidor
del petróleo persa, quien paga con yenes. En la actualidad China
importa de Irán 13 por ciento de sus necesidades de petróleo.
Cuando dos superpotencias geoeconómicas de la talla de China y Japón aceptan
las condiciones de compra- venta de Irán, ello significa que se acerca el fin
del petrodólar y que no estamos lejos del auge multipolar de las
divisas que cotizan las transacciones de los hidrocarburos como el petroeuro
y el petrorrublo, y quizá nada remotamente el petroyuan.
Hace más de tres años Irán y China firmaron el “acuerdo del siglo” por casi
100 mil millones de dólares de compra de hidrocarburos (China Daily,
31/10/04), lo que asestó otro golpe geopolítico al régimen torturador bushiano.
A William Clark, autor del imprescindible libro La guerra del petrodólar:
petróleo, Irak y el futuro del dólar (New Society Publishers, 2005), no se
le escapa la relación inversamente proporcional entre la entonces proyectada
bolsa iraní y el desplome del dólar, ni tampoco la “nueva dinámica” financiera
en “el mayor mercado del mundo: el comercio global del petróleo y el gas” (Energy
Bulletin, 8/8/05).
Gholam-Reza Ansari, embajador iraní en Moscú, consideró sin tapujos que las
transacciones en petróleo y gas de parte de Irán y Rusia deben estimular a otros
países “para dejar de ser esclavos del dólar”. Más relevante aún fue la postura
del casi presidente ruso Dimitri Medvedev, quien adujo juiciosamente que Rusia
debe tomar ventaja de la creciente debilidad del dólar para convertir al rublo
en una “divisa regional de reserva” (Tv Press, 15/2/08). Para medir las
implicaciones de la liberación geofinanciera del rublo, la postura del casi
presidente ruso Medvedev fue calificada de “muy valiente” por el embajador iraní
en Moscú (Iranmania.com, 17/2/08).
La influencia de Irán en el mercado petrolero no es menor: cuarto productor
mundial y segundo en el seno de la OPEP, con un control de 5 por ciento del
abastecimiento global. En gas cuenta con la segunda reserva mundial detrás de
Rusia y su preponderancia será todavía más impactante en un futuro cercano,
cuando se concrete la “OPEP del gas”, que ya puso a temblar al duopolio
anglosajón. Son momentos de las empresas estatales petroleras que reclaman su
soberanía energética, con la decepcionante excepción global del “México
neoliberal”.
Detrás de la furia y alharaca desproporcionadas del régimen torturador
bushiano en referencia al programa nuclear iraní –que curiosamente inició
EU con su aliado sumiso, el Sha de Irán, para poner en jaque a la URSS en el mar
Caspio– se encuentra la veleidad libertaria geofinanciera de lanzar su nueva
bolsa petrolera, cuyas ondas de choque han reverberado en las seis
petromonarquías del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo
(CCASG, por sus siglas en inglés), quienes en forma inteligente han comenzado a
distanciarse de EU y se han acercado a su vecino iraní, amén de haber conformado
un nuevo bloque geoeconómico y de prepararse para la creación de una divisa
común.
Uno de los integrantes del CCASG, Kuwait, se ha desligado de la paridad fija
con el dólar, lo que pronto será imitado por otros miembros: Qatar y los
Emiratos Árabes Unidos, en espera de que el gigante saudita propine el golpe
final de liberación geofinanciera con el alicaído billete verde.
En la OPEP, que suple 40 por ciento del petróleo mundial, Venezuela e Irán
han presionado para diversificar la compra del crudo con otras divisas fuertes
en lugar del devaluado dólar.
¿Llegamos al fin del petrodólar? Hasta el 17 de febrero, éste
dominaba los tres “marcadores” (markers) petroleros: 1) la variedad
estadunidense del crudo West Texas Intermediate; 2) el Brent
del mar del Norte; y 3) el Dubai de los Emiratos Árabes Unidos.
Sobra recalcar que son en petrodólares en los que se cotiza el crudo en el
duopolio de las bolsas anglosajonas: la bolsa neoyorquina de intercambio (NYMEX,
por sus siglas en inglés) y la londinense bolsa de Intercambio Internacional del
Petróleo (IPE, por sus siglas en inglés).
El supernegocio de los petrodólares es circular y no constituye ningún
secreto apuntar la bidireccionalidad del binomio petrolero-bancario en las dos
bolsas anglosajonas dominadas por bancos como Goldman Sachs y Morgan Stanley, al
unísono de gigantes petroleras como BP.Shell, ExxonMobil y ChevronTexaco.
Es evidente que la aparición de la bolsa petrolera de Kish, aún en su fase
embrionaria, rompe con el monopolio anglosajón del mercado petrolero. La afrenta
es enorme.
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