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En la imagen, el buque Almirante Chabanenko en la bahía de La Habana, el 19 de diciembre de 2008. (Foto Reuters) |
Un destructor ruso atracó el viernes en La Habana, en un regreso
simbólico de Moscú a su ex aliado de la Guerra Fría y a sólo 145 kilómetros de
Estados Unidos.
IAR
Noticias
/
Reuters
La gigantesca silueta gris oscura del "Almirante Chabanenko" fue saludada con
una andanada de cañonazos desde El Morro, una fortaleza del siglo XVII en la
boca de la Bahía de La Habana.
Una banda de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba dio la bienvenida a
los militares rusos en un muelle en el que suelen atracar cruceros turísticos,
una industria que Cuba desarrolló para sobrevivir al derrumbe de la Unión
Soviética en 1991.
El "Almirante Chabanenko" es parte de una flota de la armada rusa que acaba
de participar en unas maniobras en Venezuela, diseñadas, según algunos
analistas, para irritar a Estados Unidos.
"Su presencia en La Habana es también una señal de fuerza, pero no debe ser
sobreestimada", dijo Bert Hoffmann, del German Institute of Global and Area
Studies en Berlín.
Oficiales y marineros rusos se cuadraron el viernes sobre la cubierta del
"Almirante Chabanenko", un destructor de 163 metros de eslora y 8.900 toneladas.
Algunos sacaban fotos con sus cámaras digitales.
"Ahí llegan los hermanos rusos", dijo Tony, un pescador que probaba suerte
desde horas tempranas en el paseo marítimo de La Habana.
"Ya no es lo mismo que antes. Rusia cambió de sistema, ellos ahora son
capitalistas y han avanzado mucho. Regresan, sí, pero a hacer negocios",
comentó.
La Habana y Moscú están reconstruyendo sus relaciones.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, visitó Cuba hace apenas tres semanas
durante una gira por América Latina.
Medvedev dijo que Rusia quiere profundizar sus relaciones económicas,
militares y de cooperación con Cuba, a la que vende automóviles Lada, maquinaria
y aviones como el Ilyushin Il-96 en el que el presidente Raúl Castro viajó esta
semana a Brasil.
Cuba fue uno de los principales aliados de Moscú durante la Guerra Fría. La
isla importaba su petróleo, equipos y armamento de la Unión Soviética, que
compraba toda su cosecha de azúcar.
Tras la desintegración de la Unión Soviética, Cuba perdió de la noche a la
mañana más del 80 por ciento de su comercio y cayó en una crisis de la que
todavía está emergiendo.
Para muchos cubanos, la llegada del buque ruso evoca a los miles de militares
soviéticos estacionados en Cuba durante los años de la Guerra Fría.
Los últimos en zarpar, un brigada de infantería que llegó a la isla tras la
Crisis de los Misiles de 1962, se fueron en 1993 por el mismo puerto por el que
entró el "Almirante Chabanenko".
El "Almirante Chabanenko", que vino acompañado por dos buques de
abastecimiento, se quedará cinco días en La Habana.