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Programa nacional de prevención de la
ceguera. |
En la morgue de la
capital de Venezuela y en las de ciudades vecinas, familiares de
víctimas de homicidios aguardan largas horas y hasta días por las
autopsias previas a la entrega de los cadáveres de sus parientes. Es
que no hay patólogos.
Por Humberto Márquez- IPS
"Las señales de un colapso del sistema sanitario,
advertido por instituciones del sector y reconocido por partidarios
del gobierno, tiene consecuencias en pérdida de vidas humanas y
desmejoramiento de las condiciones de salud de la mayoría de la
población", advirtió un estudio del Programa Venezolano de
Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea).
En el Hospital de Niños de Caracas, a donde acuden cada día cientos
de pacientes, sólo hay 15 cupos para emergencias.
Dos niños con leucemia fueron atendidos el pasado fin de semana en
una habitación con otros ocho pacientes, un pequeño con varicela
compartió su cuarto y a otro con gangrena se le habilitó un espacio
en un depósito, sin servicio de baño.
"Los viejos problemas estructurales han resurgido y la condición
general de salud de los venezolanos es precaria", señaló Marino
Alvarado, coordinador de Provea, al presentar este martes el informe
anual de esa organización no gubernamenta, que cubre el periodo
octubre 2007-septiembre 2008 y se centra en la situación de los
derechos económicos, sociales y culturales.
Los aspectos más positivos son "la continuidad de las políticas de
inclusión en el sector educativo, la baja en los niveles generales
de pobreza y una disminución en la represión a las manifestaciones
de protesta", dijo Alvarado.
Los 726 nuevos establecimientos educativos surgidos en el período
aumentaron 2,8 por ciento los planteles, la matrícula escolar creció
a la media de la década de 3,6 por ciento y los cargos docentes
llegaron a 477.100, un aumento del tres por ciento. Sin embargo, de
los ocho millones de menores de edad entre los 27 millones de
habitantes de este país, "más de 1,5 millones de niños, niñas y
adolescentes permanecen sin escolarizar", según el estudio de
Provea.
La reducción de la pobreza es constatada en el informe con base en
datos oficiales, de organizaciones internacionales como el Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Sistema Económico
Latinoamericano, y de entes privados que dan cuenta de una expansión
de las compras de alimentos y el consumo en general.
"La bonanza económica que tuvo el país en los últimos años le ha
permitido al gobierno distribuir por diversas vías los ingresos para
que lleguen a los más necesitados. La pobreza por ingreso bajó a 33
por ciento (36 por ciento un año antes) y la pobreza extrema se
redujo hasta 9,6 por ciento (versus 11 por ciento en el período
anterior)", de acuerdo con el informe.
Sin embargo, Provea advirtió que "los menores niveles de pobreza no
se traducen en una ostensible mejora de la calidad de vida de la
familia venezolana", y entre las causas destaca "la ineficacia y la
ineficiencia de la gestión pública, que postergan la solución a
problemas sociales que afectan el día a día de la población".
Quizá por ello, en el año medido se registraron 1.763 movilizaciones
de protesta, de las cuales la mayoría fueron pacíficas y sólo las 83
violentas fueron reprimidas, una de cada 16, mientras que en el
período anterior se reprimió una de cada 20 demostraciones
callejeras.
Al lado de los aspectos positivos, el informe muestra preocupación
por "el estancamiento en políticas sociales, excepto en educación,
como, por ejemplo, en el campo de la reforma agraria lanzada hace
cinco años, que ha entregado tierras ociosas pero crece poco la
superficie cosechada, aumenta la importación de alimentos y no hay
señales de una mejora masiva en el nivel de vida de los campesinos",
según Alvarado.
Por contraste, abundante publicidad oficial y declaraciones del
presidente Hugo Chávez muestran avances en el agro y en el acceso a
alimentos por parte de la población. Además, como una política de
hecho, el gobierno suele no comentar los señalamientos de las
organizaciones no gubernamentales sobre los derechos económicos,
sociales y culturales.
En el sector vivienda, "el gobierno lleva 10 años de fracasos
consecutivos. Repetidas veces ha ejecutado apenas 60, 40 o 20 por
ciento de la meta de construcción que se había fijado", dijo
Alvarado.
Provea estima que hay un déficit cercano a tres millones de
viviendas (en este país con cerca de siete millones de hogares), "lo
que significa que 13 millones de personas no disfrutan del derecho a
una vivienda adecuada".
El Estado permanece en mora, desde que se redactó una nueva
Constitución en 1999, en la creación de un sistema integral de
seguridad social, y el proceso de demarcación de las tierras de las
comunidades indígenas permanece estancado.
El emblema del estancamiento en políticas sociales, según Provea, es
la salud, área donde se cobijó un programa-bandera del actual
gobierno, Barrio Adentro, que colocó a más de 20.000 médicos cubanos
en miles de módulos o casas desde los que impartían asistencia
primaria a los sectores más pobres de la sociedad.
"Ese programa comenzó en 2003 con 50 médicos cubanos en Caracas y en
algún momento llegó a tener, según cifras oficiales, hasta 30.000
profesionales de la salud en todo el país. Pero la información de
que disponemos es que ahora sólo hay entre 8.000 y 8.500 médicos",
dijo Alvarado.
Provea recibe "cada vez más informes y denuncias de módulos de
Barrio Adentro cerrados o abandonados, y médicos cubanos que
terminan su servicio y no son reemplazados. Pero aquí tropezamos con
el problema del acceso a la información, porque todo el programa es
manejado por responsables cubanos", señaló Alvarado.
Cuando corresponsales de IPS y otros medios independientes han
acudido a unidades de servicio de Barrio Adentro en los suburbios de
Caracas para recabar datos, esos profesionales suelen invocar
instrucciones de la superioridad para rehusarse a informar.
Según las cifras oficiales disponibles, a Barrio Adentro tienen
acceso 17 millones de personas que, hasta mayo de 2007, habían
efectuado 264 millones de consultas.
"Es evidente que el sistema se ha resentido de una falta de
planificación. Barrio Adentro es un excelente concepto para acercar
los médicos a los pacientes pobres, pero su ejecución en paralelo al
sistema tradicional de salud ha resultado contraproducente", sostuvo
Alvarado.
Apeló al constante registro que hace la prensa local sobre mal
estado de hospitales, escasa dotación y falta de profesionales. "A
eso se suma ahora la recentralización de centros de salud en los
estados y municipios donde resultaron vencedores candidatos de
oposición", en las elecciones regionales del pasado noviembre,
comentó Alvarado.