El precio del petróleo, deprimido al conjuro de la crisis
financiera y la contracción global de la economía, cruzó hacia abajo este
viernes la barrera de los 40 dólares, el nivel más bajo en tres años y límite
necesario para hacer competitivos a los combustibles alternativos y a las nuevas
tecnologías en la industria.
Por Humberto Márquez
- IPS
El precio del petróleo se desplomó y el viernes
5 de diciembre franqueó la barrera de los
40 dólares, un precio límite ante el ingreso al mercado energético global de
nuevos combustibles y tecnologías.
El Brent del mar del Norte, crudo de referencia europea cayó el viernes en el
mercado de Londres a 39.50 dólares el barril de 159 litros, casi tres dólares
por debajo de su cotización del jueves, aunque al cierre de las operaciones se
recuperó hasta ubicarse en 39.82 dólares por unidad.
En Nueva York, el crudo West Texas Intermediate (WTI), marcador
estadounidense,
se cotizó entre 41.42 y 41.62 dólares por barril, un retroceso de más de dos
dólares respecto de la jornada precedente.
Los promedios semanales fueron de 48.23 dólares para el barril de WTI, 46.92
dólares para el Brent, y 43.12 dólares para la cesta de 12 crudos de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), informó el Ministerio de
Energía en Venezuela.
"No sabemos si la caída se detendrá en algún punto, pero puede afirmarse que
el ingreso al mercado energético global de la mayoría de los nuevos combustibles
y de las nuevas tecnologías relacionadas con la energía requiere de un precio
del WTI de alrededor de los 40 dólares", señaló a IPS el experto venezolano Elie
Habalián.
Este especialista fue de los primeros en advertir, mientras los precios del
petróleo subían alocadamente de enero a julio, hasta trepar a los 147 dólares
por barril, que la "burbuja" petrolera y la financiera que la alimentaba podían
estallar con el mismo dramatismo y radicales consecuencias con las que se habían
inflado.
Si para el conjunto de la industria un WTI a 40 dólares puede ser un "piso"
para el precio del petróleo, que no se horade "depende de la profundidad y la
duración de la crisis global, así como de la racionalidad, la cohesión y la
transparencia que deben exhibir los países exportadores de petróleo OPEP y los
ajenos a este bloque", según Habalián.
Un reporte del diario económico
estadounidense The Wall Street Journal
anticipa que el precio podría caer hasta 30 dólares por barril de WTI y subraya
que, si bien valores bajos dan ganancias de corto plazo a empresas y
consumidores, "también reducen la voluntad política para seguir adelante con
costosos proyectos de energía renovable".
Igualmente, el bajo precio "menoscaba la urgencia de los debates sobre temas
como la eficiencia de los autos y las perforaciones en alta mar", y acarrea
desempleo en la industria petrolera y descalabros para economías como las de
Rusia, Irán o Venezuela.
Para apuntalar los precios, la OPEP, integrada por Angola, Arabia Saudita,
Argelia, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Iraq, Kuwait, Libia, Nigeria,
Qatar y Venezuela, decidió recortar su oferta progresivamente, desde noviembre.
El grupo dispuso que 11 socios, excluido Iraq, extrajesen en conjunto 27,3
millones de barriles diarios en vez de su producción oficial de 28.8 millones de
unidades. En verdad, según otras fuentes de la industria, el nivel de extracción
de los 11 estados se acerca a 30 millones de barriles por jornada.
Pero el mercado no reaccionó y los precios siguieron cayendo, por lo que la
Organización contempla un nuevo recorte y pide a otros exportadores, como Rusia,
México, Egipto y Omán, que también disminuyan sus entregas.
"Hay predicciones pesimistas, de que la caída no se detendrá todavía, y las
razones no son otras que la desaparición de los mercados financieros
especulativos por la crisis, y la masiva destrucción de demanda, de siete por
ciento en Estados Unidos y casi 12 por ciento en Japón", apuntó Evanan Romero,
otro experto venezolano.
La Agencia Internacional de Energía, de países industrializados, restó el
viernes 700 mil barriles diarios a los estimados de demanda mundial que hizo en
julio y la situó en 86.2 millones de barriles por día en promedio para todo
2008.
Asimismo, estimó que la demanda crecerá a un ritmo de 1.2 millones de
unidades al año hasta completar 91.3 millones de barriles por día en 2013, en
vez de los 1.6 millones de barriles diarios que preveía hace cinco meses como
tasa de crecimiento anual.
Según Romero, quien fue viceministro de Energía de Venezuela hace una década,
"esas expectativas pesimistas indican que la destrucción de demanda aún no se
detendrá, continuará hasta por lo menos el final del primer semestre de 2009 y,
como es una crisis tipo U, tardaría aún dos semestres más para recuperarse,
hasta mediados de 2010".
Entre muchas señales, los mercados recibieron la noticia de que la mayor
economía del planeta, Estados Unidos, perdió 533 mil empleos en noviembre y su
tasa de desocupación se situó en 6.7 por ciento, su nivel más alto en 15 años.
En China, la economía que más creció en las últimas décadas, en los últimos
meses han cerrado miles de industrias, recordó Romero. "Se han reportado
disturbios e incendio de patrullas policiales, porque los desempleados se niegan
a regresar a sus comunidades rurales de origen sin compensaciones después que
las fábricas cierran y los dejan librados a su suerte", indicó.
Señaló el experto que "en todos los países que consumen grandes cantidades de
energía, como Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, India y China, hay
señales inequívocas de reducción importante del crecimiento económico o ya ha
sido declarada oficialmente la recesión".
El resultado, "como ya se ha visto en colapsos anteriores, serán precios con
tendencia a la baja, y estos valores de hoy constituirían techos que no
volverían hasta tanto se revierta el crecimiento económico, ya bien entrado
2010", concluyó Romero.
Un estudio del banco de inversión
estadounidense Merryl Lynch, conocido
también el viernes, estimó que los precios caerán al menos hasta mediados de
2009 y podrían llegar a 25 dólares por barril antes de iniciar su recuperación.