El presidente Daniel Ortega ha reestablecido lazos
de amistad y cooperación con el Kremlin, tras más de 16 años de un
virtual congelamiento del vínculo.
Nicaragua fue el segundo país, detrás de Rusia, que reconoció en
agosto la independencia de Osetia del Sur y Abjasia, provincias
separatistas de Georgia, hoy república independiente que formó parte
del bloque dominado por la disuelta Unión Soviética.
La invasión rusa a Georgia en agosto creó la mayor crisis entre el
bloque occidental y Moscú desde el fin de la Guerra Fría, que se
extendió desde 1946, poco después del fin de la Segunda Guerra
Mundial (1939-1945) hasta el colapso de la Unión Soviética.
En septiembre y a principios de este mes, Ortega recibió en Managua
al viceprimer ministro ruso, Igor Sechim, con quien dialogó sobre un
programa de cooperación entre Nicaragua y Rusia. Ortega viajará a
Moscú en diciembre.
Según Ortega, Rusia "está iluminando el planeta con su lucha por la
paz y la justicia mundial" mientras que Estados Unidos las está
"acosando militarmente en un intento por hacerlas pedazos".
El ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Samuel Santos,
quien viajó a Moscú a principios de mes, dijo a IPS que la
cooperación en ciernes apunta a los sectores de energía, salud,
educación, agricultura, minería, pesca, transporte, ciencia,
transporte, deportes e intercambio comercial.
El embajador ruso en Nicaragua, Igor Kondrashev, declaró a la
televisión estatal de este país que una misión técnica llegará en
diciembre para examinar la exploración de hidrocarburos al suroeste
de la capital.
Además, dijo Kondrashev, se pretende construir un puerto de aguas
profundas sobre el mar Caribe y rehabilitar un aeropuerto civil en
la costa del océano Pacífico, cuya estructura inicial fue creada
como base militar con ayuda técnica y financiera de la disuelta
Unión Soviética en 1980.
También está en danza la construcción en Nicaragua de un canal
interoceánico, entre el Atlántico y el Pacífico, que rivalizaría con
el de Panamá.
El ejército nicaragüense confirmó que la cooperación incluye la
adquisición de armas, tecnología, medios de transporte y pertrechos
militares, además de entrenamiento.
Este mes, 14 cadetes de la academia militar de Nicaragua viajaron a
Rusia para capacitarse y Moscú asistirá a Managua en la
desactivación de minas de las provincias septentrionales y
centrales, según declaró el ministro ruso de Relaciones Exteriores,
Serguei Lavrov.
Durante el primer gobierno de Ortega (1984-1990), la hoy disuelta
Unión Soviética suministró a Nicaragua armas, aviones, tanques y
helicópteros, asistencia que se desvaneció junto con la disolución
de esa potencia mundial.
Estados Unidos criticó el respaldo nicaragüense a los separatistas
de Georgia y suspendió las visitas de dos delegaciones de alto nivel
que se disponían a viajar a Managua para fortalecer planes de
cooperación económica.
En vísperas de los comicios municipales nicaragüenses del 9 de
noviembre, Washington intensificó sus críticas contra el gobierno de
Ortega, al cual acusó de falta de transparencia en materia
electoral.
Moscú salió en defensa de Ortega, exigiendo a Washington y a los
gobiernos de la Unión Europea (UE) que dejasen de "intervenir en los
asuntos internos" del país centroamericano.
Según el ex embajador de Nicaragua ante la UE, Róger Guevara Mena,
la alianza diplomática con Moscú podría perjudicar la relación de
Ortega con los países del bloque y con Washington.
"Ortega ha acusado a los europeos de encabezar acciones que tratan
de derrocarlo. Y ahora Rusia respalda a Ortega y acusa a Estados
Unidos de coadyuvar en esa supuesta misión. Eso se llama hostilidad
aliada y no beneficia a Nicaragua", aseguró.
Washington y la UE han sido críticos de las medidas de exclusión
política y falta de transparencia del gobierno sandinista. Ortega y
sus funcionarios han condenado las críticas externas y han amenazado
con expulsar a los diplomáticos del país.
Según Guevara Mena, la cooperación económica de Rusia equivale a
menos de cinco por ciento de los aportes de Estados Unidos y la UE,
más de 500 millones de dólares anuales, Por eso considera que la
alianza con Moscú es "más ideológica que estratégica".
En su opinión, "Ortega no busca ayuda económica, sino respaldo
internacional para legitimar sus proyectos políticos de crear un
país socialista a su manera, como no encuentra eco entre sus
vecinos, recurre a Venezuela, Cuba y ahora a Rusia para sentirse
respaldado internacionalmente".
Nicaragua ya ha buscado alianzas con Irán, respaldó a Corea del
Norte y criticó la invasión de Iraq, lo cual ha irritado al gobierno
de George W. Bush.
Para el director ejecutivo del Instituto de Estudios y Estrategias
de Políticas Públicas, Javier Meléndez, el acercamiento de Ortega a
Rusia responde a una estrategia del Kremlin, que busca nichos de
influencia política, económica y militar en el "patio trasero" de
Estados Unidos.
"Está todo muy motivado por la idea rusa de contraponerse a la
influencia que la Organización del Tratado del Atlántico Norte, y
sobre todo Estados Unidos, tienen en Europa y Asia, especialmente en
las repúblicas ex soviéticas", agregó.
La otra motivación de Ortega, según Meléndez, es la búsqueda de
nuevas fuentes de apoyo económico y energético ante la
desaceleración de la economía de Venezuela por el abaratamiento del
petróleo, que se encuentra debajo de los 50 dólares por barril,
cuando habían alcanzado hace meses un pico cercano a los 200
dólares.
Caracas es la principal fuente de apoyo económico de Managua.
"Ortega busca un respaldo económico y material similar al del
presidente venezolano Hugo Chávez. Sobre todo fuentes de apoyo que
no impliquen condicionamientos sobre transparencia, rendición de
cuentas o responsabilidad fiscal", dijo Meléndez.
"Y precisamente los rusos, al igual que los chinos, no son dados a
establecer ese tipo de exigencias en sus políticas de cooperación
internacional", agregó.
Esto, sostuvo Meléndez, no debería forzosamente afectar los lazos
tradicionales de cooperación de Nicaragua con la UE y Estados
Unidos.
"Sólo se verían dañadas si Nicaragua maneja las relaciones con Rusia
como una grada para fortalecer un eje internacional
antiestadounidense. Pero, a final de cuentas, no tengo certeza que
Moscú tenga una agenda de esa naturaleza con Managua. Nicaragua es
muy pequeña para darle seguridad a Rusia", aseguró.
"No se puede ignorar que Rusia es una potencia, pero no es un
'hermano mayor' de Nicaragua, sino un país amigo que se ha sentido
acosado igual que nosotros por Estados Unidos, que trata de instalar
bases de cohetes en su vecindario", dijo el vicepresidente
nicaragüense Jaime Morales Carazo.
"Yo hablé con el vicepresidente ruso y el me confió que las
relaciones que buscan con Nicaragua son como las que ellos establecen con todo
el mundo. A mí me parece que si estos nexos no significan confrontaciones, ni
tomar parte en guerras frías, es bueno que Nicaragua los tenga con todos los
países", afirmó.