Según
Reuters, el presidente venezolano, Hugo Chávez, obtuvo el domingo
una "victoria agridulce" en las elecciones regionales, con sus candidatos
triunfando en la mayoría de los estados pero con la oposición ganando algunas
plazas clave que podrían obstaculizar su proyecto socialista.
Aunque el oficialismo venció en al menos 17 de las 22 gobernaciones en juego en
una jornada con una participación histórica, la oposición ratificó su control
sobre dos baluartes y ganó el poder en el populoso estado Miranda, manejado por
un estrecho aliado de Chávez, y en la alcaldía mayor de Caracas.
El mandatario, que recorrió el país haciendo campaña para apoyar a sus
candidatos, había convertido los comicios para gobernadores y alcaldes en un
referéndum sobre su liderazgo al afirmar que estaba en cuestión el futuro de
su "revolución socialista".
"Se ratifica el camino de la construcción del socialismo bolivariano de nuestro
proyecto histórico en Venezuela y ahora nos encargaremos de profundizarlo, de
extenderlo", resaltó Chávez luego de su triunfo y adelantó la necesidad de una
autocrítica entre sus filas.
"Tanto los que votaron por los
candidatos de la revolución como los que votaron por otros candidatos
demostraron que aquí hay un sistema democrático y se respetan las decisiones del
pueblo", se felicitó Chávez poco después de divulgarse los resultados.
"Quiero felicitar a los triunfadores
de los partidos de oposición. Yo reconozco su victoria y les hago un llamado
al más alto compromiso democrático", agregó Chávez.
Según el primer boletín oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE), el
gobierno logró conservar la mayoría de las gobernaciones del país, 17 de
22.
La oposición obtuvo sus triunfos en la Alcaldía Mayor de Caracas, la gobernación
de Miranda -que es parte del área metropolitana- y el petrolero estado Zulia,
las zonas más importantes del llamado corredor electoral.
El opositor Antonio Ledezma obtuvo la Alcaldía Mayor de Caracas, superando al ex
ministro Aristóbulo Istúriz, una las figuras más populares del chavismo.
En el estado Miranda, Enrique Capriles Radonski ganó al aspirante a la
reelección, Diosdado Cabello, otra figura importante dentro de las filas del
gobierno.
El estado Zulia (el corazón petrolero de Venezuela) y el estado Nueva
Esparta seguirán en manos de la oposición.
Además, el opositor César Pérez Vivas ganó la gobernación de Táchira, en la
región andina fronteriza con Colombia, que forma parte del llamado corredor
electoral.
En el estado Carabobo, sede la industria venezolana, ganó el también opositor
Enrique Salas Feo.
Otra victoria indirecta para el
oficialismo en estos comicios regionales fue la recuperación de estados que
habían quedado en los últimos cuatro años en manos de disidentes del chavismo
como Sucre, Guárico y Aragua, que ahora vuelven a manos de gobernadores
adeptos al presidente.
"El PSUV se consolida como la primera
fuerza política del país", explicó Alberto Muller Rojas, vicepresidente del PSUV.
En Barinas (suroeste), tierra natal de Chávez, donde hasta hoy gobernaba
su padre, consiguió imponerse con escaso margen el hermano mayor del mandatario,
Adán Chávez, frente a un candidato disidente que también tenía mucho
apoyo.
En total, casi 17 millones de ciudadanos fueron llamados a elegir a los
gobernadores de 22 estados, a más de 300 alcaldes y unos 200 legisladores
locales para un periodo de cuatro años.
La oposición pretendía recuperar espacios de poder en estas elecciones y
logró presentar candidaturas unitarias en la mayoría de los lugares en disputa.
Al conocersd los resultados, el alcalde electo de Caracas envió un mensaje a
Chávez: "Usted y yo tenemos muchas diferencias pero (...) lo invito, presidente
de la República, a trabajar juntos para rescatar a Caracas", pidió Ledezma.
El nuevo mapa político en uno de los
mayores exportadores de crudo del mundo, que deja nuevamente en manos de la
oposición al occidental estado petrolero de Zulia, podría suponer un
obstáculo al proyecto de Chávez de reformar la Constitución para permitir su
reelección indefinida.
"El resultado fue sensacional para la
oposición. Ganar Caracas y Miranda les da motivos para celebrar y deja a Chávez
con un hueso duro de roer para vender la idea de que su fuerza es
incontestable", dijo Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.
Mientras anunciaba que el oficialismo ganó ampliamente los comicios,
en un mesurado discurso ante periodistas, Chávez aseguró que no variará el rumbo
de su Gobierno.
"Se ratifica el camino de la construcción del socialismo bolivariano de nuestro
proyecto histórico en Venezuela y ahora nos encargaremos de profundizarlo, de
extenderlo", resaltó y adelantó la necesidad de una autocrítica entre sus filas.
Chávez sugirió además que dependiendo
de los resultados podría proponer nuevamente la reelección presidencial
indefinida, rechazada dentro de un proyecto de reforma constitucional sometido a
referéndum en diciembre de 2007. Ese referéndum fue el primer revés electoral
del incombustible presidente venezolano, que teóricamente debe abandonar el
poder en 2013.
"Comienza una nueva etapa. A mí, como líder del proyecto socialista venezolano,
el pueblo me está indicando (hoy): 'Chávez sigue por el mismo camino: el
socialismo bolivariano, la revolución bolivariana'", selaló el presidente el
domingo.