(IAR
Noticias)
23-Noviembre-08
Los comicios locales del
domingo son clave tanto para el chavismo, como
para la oposición.
Por
Telma Luzzani - Clarín
E nmoróchate", provoca el presidente Hugo Chávez desde un cartel que domina la
avenida Miranda, en Altamira, un barrio de rascacielos espejados y residencias
con jardines tropicales. A su lado posa con una sonrisa luminosa Aristóbulo
Istúriz, el candidato negro que pelea por la Alcaldía Mayor de Caracas.
Carolina Moreno mira con rabia. "Estamos hartos de lo que sucede aquí, hartos",
dice antes de que la periodista abriera la boca. Tiene una remera blanca con la
leyenda: "Yo sí cuento, yo voto". Las ofrecen unos jóvenes de clase alta
apostados en los semáforos pero ella la consiguió en la Universidad Católica,
donde estudia, por apenas 2 bolívares, precio híper simbólico si se tiene en
cuenta que cinco cuadras en taxi cuesta diez veces más.
Cada elección en Venezuela, renueva las pasiones y la polarización. Pero ahora
hay una diferencia: lejos de boicotear los comicios como en el pasado, la
oposición ha salido también a ganar adeptos en las calles. Tras la victoria de
diciembre de 2007, cuando la reforma constitucional propuesta por el presidente
fue rechazada, el antichavismo alienta esperanzas de ganar espacios.
Tanto para los proyectos que tiene el gobierno como para los de la oposición, es
estratégico ganar las elecciones de mañana.
"A nosotros nos importa más la cantidad de votos que los cargos que ganemos",
aseguró a Clarín el general (R) Alberto Müller Rojas (72), vicepresidente del
Partido Socialista Unido de Venezuela y, en la práctica, el hombre asignado por
Chávez para dirigir el partido y organizar la campaña.
"Nuestra máxima aspiración es sacar 7.200.000 de votos. Con eso tenemos respaldo
suficiente para dar un salto adelante, profundizar la transición socialista e
impulsar nuevas formas de propiedad".
El PSUV tiene 5.700.000 de militantes inscriptos pero son activos 1.500.000.
Esta será la primera vez que el partido se mida electoralmente. "La importancia
estratégica de esta elecciones es tal que la campaña fue dirigida desde esta
dirección, no desde los comandos regionales", explica Müller mientras fuma un
cigarrillo Belmont tras otro. "Hasta el contenido de la propaganda es uniforme
en todo el país".
Para el militar que fue comunista en la clandestinidad mientras estaba en el
ejército pero abandonó el PC con la invasión soviética a Checoslovaquia, "el
resultado va a ser mejor de lo previsto porque la oposición gana sólo en un
Estado, Nueva Esparta".
No opinan así sus rivales. La oposición, que aglutina una diversa gama de
partidos con mensajes políticos variados, está segura de superar la marca
actual: hoy cuenta sólo con dos estados y 29 alcaldías. Ahora esperan obtener
entre 5 y 8 estados y decenas de alcaldías. Los especialistas en sondeos no se
animan a tanto.
Al ser consultado por Clarín, Vicente León de Datanálisis, aseguró que la
oposición es fuerte en los estados de Sucre y Nueva Esparta pero que gana por
poco margen los de Zulia y Carabobo. En Miranda hay un empate. "En estos tres
últimos casos se trata de preferencias y para que se consoliden en un triunfo
tiene que haber movilización". Se sabe, el chavismo es el que mayor fuerza
movilizadora tiene en toda Venezuela. León coincide en que "Chávez busca una
victoria numérica para avanzar en una reforma constitucional" que el año pasado
no consiguió.
En el Parque Central, un nudo urbano donde llegan varias líneas de subtes y
colectivos, la gente se para a ver una maqueta, estratégicamente colocada, de la
futura "Fábrica de Equipos para procesar alimentos en el Estado de Portuguesa",
una obra gigante. Cerca de allí, Yiar, un joven oficinista, dice que va a votar
por el PSUV y apunta al cartel del satélite espacial Simón Bolívar: "Se me pone
la piel de gallina cuando pienso que tiene la bandera venezolana y está en el
espacio". En cambio Miriam, también oficinista, sacude los rulos con vehemencia
y abarcando todo lo que puede con los brazos afirma estar en una suerte de
Matrix: "Todo esto que ve acá, no existe. Es todo una pantalla. Nada es
verdadero", dice a esta enviada.
Mañana se espera que la gran mayoría de los 17 millones de venezolanos
habilitados para votar, vayan a elegir nuevos gobernadores, alcaldes y otros
cargos municipales. Como lo que se juega es mucho, tanto el gobierno como la
oposición instan a la población a participar.
"El clima puede afectar mucho", dice Müller en referencia a las lluvias
torrenciales que hicieron colapsar la capital venezolana y otras ciudades del
interior. Pero luego se anima: "Históricamente, en las elecciones regionales, el
nivel de abstención es altísimo. Pero esta vez yo creo que va a haber una gran
afluencia."
Y León insiste: la presencia en las urnas es crucial, ya que habrá muchos
lugares donde triunfe el que sea capaz de movilizar más gente.
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