Montoya anunció su renuncia en una rueda de
prensa en la que agradeció al presidente Uribe por haberlo considerado para
ejercer este cargo tan importante en el país. "Me voy con la convicción del
deber cumplido y haber vivido durante esta etapa los mejores años de mi vida",
expresó.
Asimismo, Montoya dejó claro que "la política de seguridad democrática
definitivamente cambió la vida de los colombianos, se constituyó en la guía y
misión para el Ejército que hasta hoy comando".
El alto oficial renuncia en plena crisis de las Fuerzas Armadas
colombianas por los casos de las ejecuciones extrajudiciales --también
llamados 'falsos positivos'--, que obligó a Uribe a ordenar la destitución de
27 oficiales, entre ellos tres generales, que pudiesen estar implicados en el
asesinato de 11 jóvenes cuyos cuerpos aparecieron en el departamento de
Santander (norte del país).
Montoya, quien llevaba casi 40 años de servicio, fue uno de los altos
jefes que formó parte de la famosa 'Operación Jaque' en la que lograron
liberar a la ex senadora Ingrid Betancour y a otros secuestrados que estaban
en manos de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC). El general era uno de los
hombres que estaban en la lista de personas que podrían haber asumido como
jefe de las Fuerzas Militares del país.
Algunos medios colombianos citan a fuentes militares que no descartan
que en las próximas horas se informen de otras renuncias de altos mandos de
las Fuerzas Armadas, para respaldar las acciones de Montoya.
Por su parte, el ex ministro de Defensa de Colombia, Rafael Pardo,
aseguró que esta renuncia "tiene lógica" e hizo un llamamiento a las
autoridades a investigar aún más a fondo los casos de los 'falsos positivos'.
"Yo creo que tiene que explicar por qué pasó lo que pasó. Entiendo que
es una decisión difícil para el Gobierno porque el general Montoya ha tenido
éxitos descomunales en el campo militar", dijo Pardó a los medios locales.