(IAR Noticias) 14-Octubre-08
|
 |
|
Preocupación por la evolución de la Bolsa
de San Pablo. |
El efecto de la cumbre del G20 financiero ocurrida el sábado en
Washington, entre potencias y principales países emergentes, "es prácticamente
nulo" sugerían el domingo fuentes del gobierno brasileño.
Por Eleonora Gosman -
Clarín
P rimero hubo desilusión
por la ineficacia de ese encuentro en la sede del FMI para proponer
alternativas a la crisis mundial; pero después el escepticismo se vio
reemplazado por una creciente preocupación. Nadie sabía predecir, anoche, cómo
será hoy la evolución de la Bolsa de San Pablo y qué valor puede llegar a
tener el dólar, divisa que el viernes terminó cotizada a 2,32 reales.
Oficialmente, se actúa con la mayor de las cautelas y se trata de evitar
señales que puedan interpretarse como algún quiebre inminente de instituciones
financieras. Pero no deja de ser un dato que en el propio Ministerio de
Hacienda, conducido por Guido Mantega, haya técnicos que ven en Brasil un
fenómeno similar a las "subprime" de Estados Unidos (la especulación con
hipotecas que llevó a la quiebra a más de un banco).
De acuerdo con esos economistas, que por razones obvias hablaron "off the
record", el "estallido" en Brasil es el de la "burbuja cambiaria". En palabras
sencillas: que el dólar haya bajado en el mercado brasileño hasta costar
apenas 1,56 reales en agosto debería haber indicado que existía un "gran
casino" alrededor de la moneda de Brasil. Los informes indican que en el
momento en que los bancos comenzaron a caer como fichas de dominó en el mundo,
empresas e instituciones financieras movían en ese juego del cambio 40.000
millones de dólares.
Son las famosas operaciones de venta a futuro. En estas condiciones, grandes
holdings que habían apostado a ganancias extraordinarias basadas en una
cotización cada vez más desfavorable al dólar se vieron de repente sumidas en
grandes pérdidas por cuenta de un real que se devalúa día a día.
No deja de ser sorprendente que las empresas más comprometidas con las
pérdidas sean precisamente aquellas que más exportan como es el caso de Sadia,
de la alimentación, y la papelera Votorantim.
El gobierno de Lula da Silva todavía no tiene un relevamiento extenso de los
daños. Pero están seguros que no sólo afecta a las grandes sino también a las
medias.
El economista Roberto Mendonza de Barros, cuyo hermano fue funcionario del
gobierno socialdemócrata de Cardoso -y fue culpado judicialmente de haber
evadido millones de dólares al exterior durante el ejercicio de su cargo--,
sostuvo que "ya no existe más el ambiente de previsibilidad que existía hasta
hace dos meses. Es probable que veamos casos de insolvencia".
Para el presidente del banco Itaú, Roberto Setubal, los países emergentes,
entre ellos el suyo, sufrirán consecuencias por la salida de capitales.
No obstante creyó conveniente señalar: "El impacto será menor en países que
tienen cambio flotante y elevadas reservas internacionales (caso Brasil)".
Para él, lo que tendrá que hacer Lula es "un ajuste blando".
En eso está enfocado ahora el Palacio del Planalto (la Casa de Gobierno de
Brasil). Pero el ajuste no será tan blando como predica Setubal. Según el
ministro de Planificación Paulo Bernardo "tendremos que usar el cuchillo para
cortar gastos sociales, si es preciso".
|