El presidente Lula da Silva advirtió ayer que la IV Flota naval de
EE.UU. está muy próxima de los nuevos yacimientos petroleros descubiertos
recientemente por Petrobrás, algo que ya había adelantado en una entrevista
con Clarín, días atrás.
"Los hombres de la IV Flota ya están ahí, prácticamente encima de la camada de
crudo de la capa pre-sal", dijo el presidente brasileño. En realidad, se trata
de una extensa cuenca de hidrocarburos, líquidos y gaseosos, que se encuentran
frente a las costas de San Pablo, Río de Janeiro y Espírito Santo. Lula ordenó
hace una semana a la Marina que realice una vigilancia estricta de la región.
Varios buques de guerra y fragatas patrullan la zona.
Las declaraciones presidenciales fueron hechas al lanzar al mar en Río Grande
del Sur la plataforma P-53 fabricada en Brasil. "Nuestra Marina es la
guardiana de nuestra plataforma marina, porque sino viene un vivo y dice eso
es mío porque está en el fondo del mar".
Las reservas se hallan en campos que se extienden hasta 350 kilómetros de la
costa, o sea, más allá del reconocimiento internacional de la plataforma
continental de cada país.
El descubrimiento de pozos petrolíferos indujo a Lula a reforzar el
presupuesto de la Armada.