A diferencia del 2007, Bolivia no se ha librado este año de la lista anual de
países que, según Estados Unidos, no hacen lo suficiente para acabar con el
tráfico de drogas. "Designo a Bolivia, Birmania y Venezuela como naciones que
han fallado durante los últimos 12 meses en cumplir con sus obligaciones en la
lucha contra el narcortráfico", dijo ayer el presidente George W. Bush en el
informe sobre cooperación antidroga que determina ayudas o sanciones por parte
del Departamento de Estado. Bush añadió así a Bolivia a esta lista que el año
pasado ya incluía al gran aliado del país andino, Venezuela. Pero evitó
retirar la ayuda estadounidense. "El apoyo a los programas para ayudar a las
instituciones democráticas venezolanas y la continuación de ayuda a programas
bilaterales en Bolivia son vitales para los intereses nacional de EE.UU.",
determinó el presidente.
Este memorando dirigido a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y
titulado "Principales países de tránsito y producción de drogas para el año
fiscal 2009" se dio a conocer ayer. Y en él, la Casa Blanca identifica a 20
naciones: Afganistán, Bahamas, Bolivia, Brasil, Birmania, Colombia, República
Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, India, Jamaica, Laos, México, Nigeria,
Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela.
El informe firmado por Bush señala que su presencia "no es necesariamente una
evaluación negativa de los esfuerzos antidrogas de los gobiernos o su nivel de
cooperación con EE.UU, sino una combinación de factores geográficos,
comerciales y económicos que permiten el tránsito de drogas o su producción,
pese a las medidas puestas en marcha por las autoridades para controlarlo".
Bolivia, el tercer mayor productor de cocaína mundial, aparece en esta lista
negra en un momento muy delicado de las relaciones entre La Paz y Washington,
en plena crisis diplomática: los embajadores de ambos países han sido
expulsados (el gobierno de Evo Morales acusa al embajador estadounidense de
alentar las protestas de la oposición) y hoy mismo la administración Bush
fletará un avión para que los ciudadanos estadounidenses abandonen la capital
boliviana, vía Lima.
Siguiendo con América Latina, Bush duda de la capacidad del gobierno
ecuatoriano para identificar la nacionalidad de los barcos que transportan
drogas y dijo estar "particularmente preocupado" por la creciente presencia de
narcotraficantes en Centroamérica, región con una "limitada capacidad para
combatir el crimen organizado, que huye de estructuras antidrogas más sólidas
como las de México y Colombia". De hecho, apuntó, "la batalla armada entre
narcotraficantes en Guatemala demuestra que grupos como el cartel de Sinaloa
están tratando de fortalecer sus posiciones en Centroamérica".
De Afganistán señaló el "relativo progreso" realizado por el presidente Karzai
en el combate contra los narcóticos, pero insistió en que el tráfico de drogas
continúa amenazando el futuro del país, contribuyendo al aumento de la
corrupción.