(IAR Noticias) 16-Septiembre-08
El Cáucaso, una región aparentemente lejana y aislada de América. Sin
embargo, las intrincadas relaciones entre las Potencias centrales crean
conexiones que superan las distancias.
Por Gustavo Herren - RIA
Novosti
Durante la Guerra Fría las relaciones internacionales de Estados Unidos
tenían una marcada componente en la confrontación ideológica. Después del
colapso de la URSS, esta componente decreció y tomó importancia la competencia
económica con base capitalista. (1)
Como consecuencia, sus estrategias mundiales se concentraron hacia el acceso
y dominio de aquellos bienes físicos con valor para el sistema
socio-económico-político que sustenta, y hace a su supervivencia como Potencia
mundial central.
Tan importante como el acceso o posesión a las materias primas vitales, es
asegurarse también los 'flujos' de esos recursos.
Según el Pentágono, existe un 'Arco de Inestabilidad' global desde la región
andina (incluida Colombia, Venezuela y Bolivia), América Central y el Caribe,
Africa, Oriente Medio, Asia Central, Filipinas e Indonesia. Lo que se
corresponde con los principales yacimientos de hidrocarburos mundiales (situados
en áreas con niveles de conflictividad) : Colombia, Venezuela, Argelia, Nigeria,
Chad, Sudán, Angola, Golfo Pérsico, Mar Caspio, mar de China Meridional,
Indonesia. Areas a las que hoy debe sumarse el Atlántico Sur, con los recientes
descubrimientos de reservorios submarinos por Brasil, los hallazgos en Malvinas
y su proyección hacia la Antártida.
Por otro lado, garantizar el flujo de recursos incluye el control de 'ductos'
para transporte de fluidos, además de las rutas de transporte marítimo, de
estrechos y pasos.
En el caso del Caribe y Atlántico Sur, serán el canal de Panamá (como
prioritario) y el estrecho de Magallanes. La IV Flota de EEUU cumplirá esas
misiones.
La estrategia de competencia económica sobre los recursos, incluye también a
sistemas hidrológicos y acuíferos subterráneos comunes a varios países
(potenciales fuentes de conflictos por agua dulce, en un futuro no lejano). De
manera que el Arco de Inestabilidad se extrapola también hacia el territorio
continental de América del Sur. Regiones como la Triple Frontera de Argentina,
Brasil y Paraguay probablemente 'sufrirán' un aumento paulatino de núcleos de
narcotráfico, narcoterrorismo y terrorismo, ya que la lucha contra las drogas es
una eficiente herramienta que EEUU utiliza para justificar su injerencia en los
países (caso Colombia).
Las concentraciones de recursos minerales también califican. Lo cual sumado a
los yacimientos de hidrocarburos, ameritó por ejemplo, a la reciente creación
por el Departamento de Defensa, del Comando Africa (USAFRICOM) cuya área de
responsabilidad es el continente africano entero. Así el 'cuerno de Africa'
(Somalia, parte de Kenia, Etiopía, Yibuti, Eritrea y Sudán) dejó de estar a
cargo del Comando Central (USCENTCOM) que se concentró en Oriente medio y Asia
Central.
A su vez, Asia Central había sido competencia periférica del Comando del
Pacífico (USPACOM), que vigilaba especialmente Asia-Pacífico y el sur de Asia
(China), y en 1999 le fue transferida al USCENTCOM, dada su proximidad. Aunque
en realidad, esta señal aparentemente 'administrativa' y de poca trascendencia,
marcó nada menos que el cambio de paradigma estratégico de incompatibilidad
ideológica al de pura competencia económica de la pos-Guerra Fría, en que el Mar
Caspio había cobrado inusitada importancia cuando se descubrieron en su cuenca
oriental importantes yacimientos de hidrocarburos.
Las Potencias regionales mayores o centrales construyen zonas (o 'esferas')
de influencia, en que logran que predominen en cierto grado sus intereses por
sobre los de determinado país, lo que está relacionado con lo que podría
denominarse niveles de dependencia o alineamiento de los países. Por sus parte
las Potencias compiten permanentemente entre sí, por extender sus zonas de
influencias y así sus dominios de poder en lo económico, militar, ideológico,
tecnológico y cultural. Sus tácticas responden al objetivo primario de evitar
que emerjan rivales, que conlleva a que deben disuadir a sus competidores a que
no aspiren a un liderazgo global o regional en el plano militar y no militar.
Las regiones fronterizas con las potencias mayores pueden ser altamente
susceptibles a su influencia por proximidad, sin embargo no necesariamente las
zonas deben ser conexas fisicamente.
En tiempos de la Guerra Fría la URSS ejercía fuerte influencia sobre los
países de Europa Oriental. Luego del colapso soviético aprovechando los
conflictos regionales y mediante las revoluciones 'de colores' y secesiones,
EEUU logró imponer en distinto grado su influencia sobre varios de estos países
y otros en la región caucásica y en Asia Central, que frecuentemente deben
maniobrar su dependencia entre dos fuerzas mayores. Las inversiones de sus
transnacionales y de sus instituciones financieras constituyen herramientas
fundamentales para intervenir en los asuntos de la región. Los hidrocarburos y
sus líneas de distribución (oleoductos y gasoductos) conforman poderosos medios
de influencia.
Pero la región de las ex repúblicas soviéticas es fronteriza a la actual
Federación Rusa, de modo que EEUU extendió su influencia hasta el mismo borde
ruso que a su vez opone la propia. La guerra de las redes de oleoductos en el
Cáucaso es uno de sus efectos, el conflicto en Georgia es uno de los desenlaces.
Otro es la instalación por el Pentágono en Polonia y República Checa de un
sistema antimisilístico de interceptores.
A pesar del colapso de la URSS y la transición al capitalismo, poco se
menciona que Rusia no perdió su paridad nuclear frente a EEUU. Los misiles
interceptores en Polonia son parte del Programa Misilístico de Defensa Nacional
(NMD) (un 'escudo' que protegerá a EEUU contra misiles balísticos
intercontinentales), y es uno de los primeros pasos para romper el equilibrio de
disuasión nuclear a favor de Washington.
Por otro lado en América, la fuerte influencia de EEUU sobre el continente ha
sido evidente como lo proclamó la doctrina Monroe (1823) imbricada en la del
Destino Manifiesto, por ello se suele estigmatizar al resto de América como su
'patio trasero'.
El salvaje Liberalismo económico impuesto sobre el continente por EEUU y la
Unión Europea durante la década de 1990, y la coyuntura económica mundial
produjeron que Washington pierda parte de su influencia continental, que está
intentando recuperar (IV Flota mediante).
EEUU visualiza a Brasil como la potencia emergente en Latinoamérica, y
buscando los intereses comunes avanza en el aislamiento de Venezuela con la
intensificación de las relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina. El
'enfriamiento' del oleoducto del sur y otros proyectos regionales propuestos por
el presidente Chávez es parte de ello.
El que Washington haya extendido su influencia en el Cáucaso hasta las mismas
fronteras de Rusia, es como si ésta lo hiciera sobre México. Una confrontación
entre ambas potencias y las coaliciones de Estados aliados a cada uno, puede
tener peores consecuencias dentro del marco capitalista que en la Guerra Fría.
Por lo pronto, las fuerzas navales de Rusia y Venezuela realizarán en noviembre
próximo ejercicios conjuntos en el mar Caribe, para reforzar sus lazos de
amistad y cooperación.