"Es un tema que ambos países han politizado
demasiado, lo que dificulta establecer un diálogo", comentó a IPS
Eloy Gutiérrez Menoyo, fundador durante su exilio en Estados Unidos
de la organización de oposición moderada Cambio Cubano y que vive en
Cuba desde agosto de 2003.
Sin embargo, Gutiérrez Menoyo no desestimó un posible giro en el
caso de que resulte ganador en los comicios presidenciales
estadounidenses de noviembre el candidato del opositor Partido
Demócrata, Barack Obama, partidario al parecer de flexibilizar
posturas ante Cuba.
"Si Cuba viera en Obama un individuo dispuesto a dialogar, y se
abriera paso una política de buena vecindad, podría haber un
intercambio: Estados Unidos libera a los cinco y La Habana hace lo
propio con presos políticos acá", estimó el disidente, quien admitió
que la sudoriental ciudad de Miami no es el mejor lugar para juzgar
a los agentes, por ser hogar de la más numerosa comunidad de
inmigrantes cubanos anticastristas.
Pero analistas consultados dudaron de que se pueda concretar un
intercambio de esa naturaleza. "Para el gobierno cubano, los cinco
son héroes, mientras a los opositores presos los considera
mercenarios a sueldo de la política hostil de Washington hacia
Cuba", dijo un investigador que pidió no ser identificado.
"La condición de que Cuba libere a todos los presos por delitos
políticos sería muy difícil de cumplir, pues esa categoría podría
incluir a terroristas, como los salvadoreños (Raúl Ernesto Cruz León
y Otto René Rodríguez Llerena) que vinieron a poner bombas aquí y
cuyas condenas a muerte están aún pendientes. Es un tema de
seguridad nacional para este país", afirmó la fuente.
El académico admitió, sin embargo, que La Habana podría tener "más
confianza en la aplicación de la justicia por Obama", si él
anunciara una acción más firme contra grupos paramilitares de Miami,
en particular, "personajes convictos y confesos de terrorismo" como
el exiliado Luis Posada Carriles.
"Naturalmente, si Obama, una vez presidente, indultara a los cinco
cubanos presos, pondría al gobierno cubano en la situación de
responder con un gesto equivalente", remató.
En tanto, Gutiérrez Menoyo confirmó que en Miami existe "una presión
de la extrema derecha sobre los jueces", un punto en que coincidió
con abogados que ejercen la defensa de los cinco cubanos Gerardo
Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y
René González.
Al respecto, el jurista Leonard Weinglass consideró que esa ciudad
es la única en Estados Unidos "donde los cinco en realidad no
podrían tener un juicio justo". En esa urbe viven exiliados unos
650.000 cubanos. Un grupo de ellos, de "línea dura con respecto a
Cuba", controla la prensa, los medios locales de comunicación y los
puestos públicos, dijo el abogado en declaraciones a la prensa.
Los cubanos bautizados como "los Cinco" en el curso de la campaña
por su liberación, fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998 y
acusados de conspiración para cometer espionaje, y uno de ellos
(Gerardo Hernández) de conspirar para cometer asesinato. Un jurado
de Miami los halló culpables de todos los cargos. La defensa apeló.
Este jueves, el presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón,
confirmó que el tribunal de apelaciones de la sudoriental ciudad de
Atlanta rechazó el martes 2 las solicitudes de la defensa de
reconsiderar el fallo de un panel de ese mismo órgano, emitido el 4
de junio, por tanto se revalidan los veredictos de culpabilidad.
"Vamos a apelar a la Corte Suprema de Estados Unidos, a la corte
mundial, a la interplanetaria, a donde haya que ir en materia legal
para, en ese terreno, luchar contra esta infamia", dijo Alarcón en
rueda de prensa en la que se anunció el inicio este mes de una vasta
campaña en favor de los también llamados "prisioneros del imperio".
El fallo de la Corte de Apelaciones de Atlanta ratificó las
sentencias para Hernández, condenado a doble cadena perpetua y 15
años, y para René González, de 15 años de prisión. A la vez,
devolvió al tribunal federal de Miami, para revisión de sus
sentencias, a los otros tres procesados.
De modo que los casos de Labañino (condenado a cadena perpetua más
18 años), Fernando González (19 años) y Guerrero (cadena perpetua
más 10 años) serán vistos, para nuevas sentencias, por la jueza Joan
Lenard, la misma que impuso las condenas iniciales, en 2001, tras un
juicio de siete meses.
En un artículo sobre el tema, Weinglass afirmó que juzgar a los
cubanos en Miami fue una clara violación del derecho a un juicio
libre de influencias externas. Es por ello que la sede del proceso
debió ser traslada a otra ciudad.
La defensa tiene plazo hasta el 1 de diciembre para solicitar a la
Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos que acepte revisar el
caso. A la par de los recursos legales, las autoridades confían en
que el movimiento de solidaridad internacional genere más conciencia
sobre lo "injusto" del caso.
"Esta batalla se va a librar hasta el último día en que todos estén
aquí", dijo Alarcón. El gobierno cubano insiste en que el cargo de
"conspiración para el espionaje", por el que se condenó a cadena
perpetua a Hernández, Labañino y Guerrero, carece de fundamento,
pues no se les halló secreto alguno, como consta en testimonios
presentados ante el tribunal.
Weinglass, abogado de derechos civiles, afirmó que los cinco fueron
enviados a territorio estadounidense por el gobierno cubano,
desarmados y sin ningún plan de dañar a ese país. "Su único
propósito fue vigilar la red de grupos terroristas que habían estado
atacando a Cuba desde el triunfo de la Revolución", aseguró.
Según un recuento hecho en abril por el presidente Raúl Castro, "en
todos estos años se han producido 713 actos de terrorismo contra
Cuba, 56 de ellos a partir de 1990, organizados y financiados desde
territorio norteamericano (estadounidense), con un saldo de 3.478
muertos y 2.099 incapacitados".