El presidente
indígena de Bolivia, Evo Morales, puso presión sobre la oligarquía y la derecha
fascista al convocar para el primer domingo de diciembre a dos referéndums de
aprobación de la nueva Constitución Política del Estado y tres elecciones
directas para subprefectos, consejeros departamentales y prefectos de Cochabamba
y La Paz.
Apenas conocida la
convocatoria, la noche de este jueves, los prefectos (gobernadores) opositores
del oriente y los valles, que están en virtual desacato al Gobierno de Morales y
conspiran para echarlo abajo, rechazaron los decretos y aseguraron que no
permitirán que se realicen estas consultas que consideran “ilegales” y
“dictatoriales”.
Las fuerzas de la
oligarquía y la derecha fascista ejercen un fuerte control sobre gran parte de
Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, regiones en las que el Presidente
Morales ni siquiera tiene pisada y sus partidarios son perseguidos y
amedrentados. En estas regiones del oriente y los valles, adicionalmente, las
Cortes Electorales virtualmente están bajo el mando directo de los prefectos
derechistas, por lo que, por lo menos por ahora, la realización de referéndums y
elecciones sin el aval y apoyo de la oligarquía es muy poco probable, a menos
que el presidente Morales opte por usar la fuerza de las organizaciones sociales
y el poder del Estado, lo que parece aún más improbable.
Plazo
para negociar
Por ello, la
convocatoria de Morales parecía ser una respuesta a la presión de los prefectos
derechistas que han optado por realizar huelgas regionales y bloqueo de caminos,
desairando el primer pedido de diálogo hecho por Morales para compatibilizar la
nueva Constitución oficialista con la autonomía regional demandada por los
facciosos.
En los hechos, la
convocatoria a los referéndums para el 7 de diciembre parece ser una
notificación a los prefectos para que puedan encontrar una salida pactada hasta
esa fecha, ante la evidencia de que, por ahora, el gobierno de Morales no tiene
control sobre el oriente y los valles, mientras que la oligarquía no tiene
ninguna posibilidad real para mermar el poderío de Evo en el altiplano y el área
rural de los valles y parte del oriente. En los hechos, en Bolivia hay dos
gobiernos y una abierta dualidad de poderes.
Con esta
convocatoria, Morales logra, además, cohesionar a los sindicatos y
organizaciones sociales y populares, especialmente campesinos e indígenas, que
presionan para profundizar las reformas y quieren cortar de raíz la sedición
oligárquica, expropiando los latifundios y las agroempresas. Intenta,
adicionalmente, controlar y evitar el desborde por la izquierda que ha comenzado
a desarrollar los sindicatos y organizaciones sociales más radicales.
Convocatoria oficial
El decreto oficial
señala que se pondrá a votación en las urnas la nueva Constitución Política del
Estado, proyecto aprobado por las fuerzas del oficialismo en la Asamblea
Constituyente, la elección de los nuevos prefectos de La Paz y Cochabamba, y se
elegirá a 112 subprefectos provinciales, además de consejeros departamentales en
todo el territorio nacional.
El Decreto Supremo
No. 29691 fija para el 7 de diciembre de 2008 la realización del referendo
dirimitorio y constitucional sobre la nueva Constitución Política del Estado, en
el marco de la Ley No. 3836 del 29 de febrero de 2008.
De acuerdo al
decreto, los bolivianos decidirán en las urnas la extensión del latifundio
(entre 5.000 o 10.000 hectáreas), que básicamente está en el oriente y los
valles del país bajo control de la oligarquía y la ratificatoria o no del
proyecto de texto constitucional, aprobado en Oruro el 9 de diciembre del 2007.
Nuevos prefectos
El decreto
aprobado la noche de este jueves también establece para el domingo 7 de
diciembre la convocatoria a elecciones para la selección de prefectos de los
departamentos de La Paz y Cochabamba, cuyos titulares, los derechistas José Luis
Paredes y Manfred Reyes Villa fueron revocados en el referendo revocatorio de
mandato popular realizado el 10 de agosto del 2008.
El Presidente de
la República designará como prefecto de departamento al candidato que en la
votación obtenga la mayoría simple de los votos válidos emitidos, según se
consigne en acta de cómputo nacional de la Corte Nacional Electoral. De forma
transitoria, estos cargos serán ejercidos por los intelectuales de izquierda
Pablo Ramos y Rafael Puente.
Consejeros
En la misma fecha,
7 de diciembre de 2008, se realizará elecciones para la selección de consejeros
departamentales y subprefectos en circunscripción provincial en todo el
territorio nacional. De esta manera, se profundizará la democracia con la
elección de autoridades que hasta el momento son designados a dedo por los
prefectos departamentales.
Legalidad oficial
El ministro de
Defensa, Walker San Miguel, aseguró que todas estas disposiciones tienen
carácter legal y destacó como el principal respaldo a la medida el apoyo
ciudadano expresado al Gobierno en el referéndum revocatorio de mandato del 10
de agosto, en el que el 67,41% de los electores (2.103.872) votaron a favor de
Morales.
“El irreversible
hecho político del referéndum revocatorio de mandato popular viene a ratificar,
una vez más, que más de dos tercios de la población están de acuerdo con el
proceso de cambio que conduce el presidente Morales”, subrayó San Miguel.
Rechazo
regional
En tanto, los
prefectos y dirigentes cívicos opositores rechazaron la convocatoria. El
prefecto de Tarija, Mario Cossío, indicó que se reunirán de emergencia hoy en
Santa Cruz para analizar el decreto.
El presidente del
Comité Cívico de Beni, Alberto Melgar, dijo que se llamará a una resistencia
civil. Agregó que en el caso de su región se pedirá la destitución de los
comandantes de la Policía y de la Séptima División del Ejército, para que ambas
instituciones se pongan a órdenes del Prefecto del Departamento y no estén a
órdenes del Gobierno.
La pasada semana y
tras fracasar el diálogo propiciado por Morales, la racista oligarquía
boliviana, los prefectos derechistas y los 100 poderosos clanes, que manejan la
tierra y los grandes negocios, desataron una nueva escalada subversiva para
consolidar su dominio y poder sobre cinco de las nueve regiones de Bolivia.
El primer intento
de Morales para lograr un pacto de largo aliento con la oligarquía se dio a
principios de la pasada semana, tras el referéndum revocatorio del 10 de agosto
que ratificó en sus cargos a Evo, su vicepresidente Alvaro García Linera y a sus
principales opositores de derecha. En las urnas, Evo obtuvo el 67 por ciento de
los votos (2,1 millones), el prefecto Rubén Costas de Santa Cruz el 66 por
ciento (450 mil votos), Mario Cossío de Tarija el 58 por ciento (78 mil),
Ernesto Suárez del Beni el 64 por ciento (64 mil votos) y Leopoldo Fernández de
Pando el 56 por ciento (15 mil votos).
Ahora, con la
presión de los decretos encima, se da un segundo intento para lograr ese acuerdo
nacional, entre el gobierno de izquierda indigenista y la oligarquía.