l poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal
denunció el jueves ante una comisión de derechos humanos ser víctima de acoso,
tras ser condenado por un delito de injurias que, según dijo, es "una venganza"
del presidente Daniel Ortega.
Cardenal, de 83 años,
interpuso la denuncia ante el Centro
Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), no gubernamental, acompañado
por su abogado, Boanerjes Ojeda, y un grupo de escritores nicaragüenses,
encabezado por Gioconda Belli y Sergio Ramírez Mercado.
El sacerdote trapense, que fue ministro de Cultura en el primer Gobierno
sandinista (1979-1990), llegó ataviado de una "cotona" (camisa larga) blanca, a
tono con su tupida barba, y tocado con su ya conocida boina negra.
"Vengo a denunciar ante ustedes y ante el Cenidh que
he sido víctima
de acoso mediante esta condena judicial", señaló el poeta, disidente
sandinista y fuerte crítico de Ortega.
El pasado día 22, el juez David Rojas, de Managua, de tendencia sandinista,
condenó a Cardenal por injuriar al empresario alemán Inmanuel Zerger,
sentencia que el poeta no acatará por "injusta e ilegal", dijo.
El juicio contra Cardenal,
cuya obra ha sido publicada en 20 idiomas
y en más de 200 ediciones, comenzó a inicios de 2003, cuando el poeta
publicó una carta, en defensa propia, contra el ciudadano alemán Zerger, dijo su
abogado, Boanerges Ojeda.
El abogado explicó que es en esa carta en la que se apoya Zerger para
denunciar a Cardenal por injurias, porque señaló
"una serie de actos
ilícitos" por un litigio de propiedad en el Archipiélago Solentiname,
en el Gran Lago de Nicaragua.
Agregó que un juez de Managua ya absolvió a Cardenal de ese delito en
diciembre de 2005, debido a que el alemán no presentó pruebas suficientes contra
el acusado, entre las que incluyó una certificación de la carta, validada por la
Embajada de Alemania en Nicaragua, de la que Zerger dijo había obtenido la
información.
Según el poeta, la sentencia es una "venganza" de Ortega, porque él
(Cardenal) fue recibido con honores durante la
toma de posesión del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, a la que el
mandatario sandinista decidió no asistir, coincidiendo con las críticas en su
contra por la reiterada denuncia por abusos sexuales de su hijastra.
La versión oficial, sin embargo, mantuvo que el viaje de Ortega se anuló por
fallos en el avión presidencial.
Ernesto Cardenal recalcó que
el juez Rojas, que lo condenó, fue
miembro de la extinta seguridad del Estado sandinista y que el abogado
de Zerger es Ramón Rojas, el mismo que defendió a Ortega cuando fue acusado por
el delito de violación de su hijastra Zoilamérica Narváez, en 1998.
El juez Rojas condenó al poeta a pagar una multa de 20.000 córdobas (1.025
dólares ó 694 euros) por injurias, que debe pagar el viernes.
El conocido poeta, autor de 'Epigramas' y 'Oración por Marilyn Monroe', entre
otras obras, y propuesto en 2005 y 2007 para el premio Nobel de
Literatura, repitió el jueves que no pagará esa multa. "Si me quieren
echar preso (...), estoy listo para ir a la cárcel", señaló Cardenal.
Por su parte, la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez, acogió la denuncia y
dijo que acompañarán a Cardenal "hasta donde sea" y
posiblemente eleven el caso ante organismos internacionales de derechos humanos.
Por su parte, el escritor uruguayo
Eduardo Galeano y la esposa del
Premio Nobel de Literatura José Saramago, Pilar del Río, se
solidarizaron con el sacerdote y poeta.
"Toda mi solidaridad para Ernesto Cardenal, gran poeta, espléndida persona,
hermano mío del alma, contra esta infame condena de un juez infame al
servicio de un infame Gobierno", señaló el autor de 'Las venas abiertas
de América Latina' a través de un correo que fue distribuido en Nicaragua por
poetas amigos de Cardenal.
"Estas infamias te elogian, Ernesto", agregó Galeano, quien coincidió con el
poeta nicaragüense en la toma de posesión del presidente de Paraguay, el ex
obispo Fernando Lugo.
Mientras la esposa de Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, escribió al
sacerdote nicaragüense: "Valiente tu denuncia. Supongo que habrá que hacer
cosas. Cardenal tiene todo el respeto del mundo. Por su poesía, por su
vida".
Por su parte, el escritor chileno
Antonio Skármeta, en otro
correo de solidaridad con el poeta, advirtió: "Dile a (Daniel) Ortega,
(presidente de Nicaragua), que aquí en Chile le decimos que no se atreva a tocar
a Cardenal ni con el pétalo de una dama".