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Fernando Lugo con la banda presidencial, en la residencia
oficial de la capital paraguaya. |
El presidente paraguayo se
definió como "de centro, como el agujero de un poncho" y defendió las relaciones
de "respeto" con todos sus homólogos iberoamericanos.
IAR Noticias
Agencias
El flamante presidente de Paraguay,
Fernando Lugo, minimizó el viernes a quienes le aconsejan cuidarse de sus
colegas Hugo Chávez y Evo Morales y aseguró que mantendrá relaciones
respetuosas "con todos", pero desde una posición de "centro".
Lugo, un ex obispo de ideas socialistas, juró como gobernante en medio de una
fiesta popular luego de haber derrotado en las urnas al conservador Partido
Colorado, que estuvo en el poder mas de seis décadas.
Si bien durante su campaña dijo ser "de centro, como agujero de poncho",
luego de ganar los comicios, a pesar de que la prensa lo había identificado con
gobernantes "izquierdistas" como el venezolano Chávez, el boliviano Morales y el
ecuatoriano Rafael Correa, quienes asistieron junto a otros seis presidentes a
la ceremonia de su asunción.
"La gente dice 'no te fíes tanto de Chávez, cuidado con Chávez, cuidado con
Evo'. Yo no le tengo miedo a Chávez, no le tengo miedo a Evo, no le tengo miedo
a nadie", dijo Lugo en su primera rueda de prensa tras su juramento.
"Paraguay hará su propio proceso. Muchos temen y tienen dudas: bueno, vamos a
ser todos venezolanitos o ecuatorianitos o bolivianitos. No, vamos a ser
paraguayos en verdad y vamos a tener relaciones respetuosas con todos",
aseguró el ex obispo.
Después de los actos protocolares de la asunción, Lugo se presentó ante la
prensa junto a Chávez y a Correa en la antigua estación del ferrocarril, en un
encuentro al que también asistieron el escritor uruguayo Eduardo Galeano y el
teólogo brasileño Leonardo Boff.
Chávez anunció que firmaría con el nuevo mandatario convenios de cooperación
energética, alimentaria y comercial. "Ponemos a la orden la modesta
experiencia de estos 10 años de revolución bolivariana (...) hemos decidido
trabajar juntos para que Paraguay nos ayude también a nosotros en nuestro
proceso de cambio", sostuvo.
El presidente venezolano, acompañará a Lugo a una visita el sábado al
departamento San Pedro, una de las regiones más pobres de Paraguay, donde el
nuevo gobernante sirvió como obispo durante mas de una década, hasta el 2005.
"Creo que América Latina vive un momento diferente. A quienes deberíamos tener
miedo están rondando por ahí, porque perjudican y han perjudicado históricamente
a nuestros pueblos", dijo Lugo.
Poco antes, Correa sostuvo que el socialismo estaba logrando cambiar el
continente. "Soy socialista, el Gobierno ecuatoriano es socialista. El
presidente Lugo se define como socialista (...) el socialismo esta logrando
cambiar América Latina", aseguró.
Desde que
ganara las elecciones el ex obispo paraguayo, del que se asegura que volverá a
ejercer como prelado católico cuando termine su mandato, se encargó de reforzar
una presunta "independencia" durante su gestión.
Lejos de
un discurso triunfalista, el líder de la Alianza Patriótica para el Cambio,
pintó un panorama de duro trabajo para su mandato que estará centrado en la
lucha contra las desigualdades sociales y la corrupción.
Lugo no
despejó la duda sobre el "modelo de izquierda" sobre el que optará: el
socialdemócrata brasileño y chileno, o el populista venezolano y boliviano, pero
sí dio algunas pistas.
En
sus palabras citó en primer lugar al brasileño Luiz Inácio Lula da Silva
y a la chilena Michelle Bachelet, y más adelante tuvo una referencia
especial hacia Salvador Allende.
Propuso a
la derrotada oposición un pacto social y prometió evitar el despilfarro y el
"secretismo del Estado".