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"Alfonso Cano" comandante de las FARC |
Hugo Chávez, presidente de Venezuela. |
Uno de los principales líderes de las rebeldes Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) afirmó que el grupo continuará con su lucha
armada y no negociará la paz con el gobierno del presidente Álvaro Uribe.
En una entrevista televisiva transmitida por la cadena internacional Telesur,
Iván Márquez expresó que "la lucha armada no está en cuestión".
En el texto de la entrevista que había sido adelantado a los medios de
comunicación, el guerrillero dijo que sólo buscarán una solución al conflicto
político con un gobierno distinto al del actual presidente Uribe.
"Con Uribe la paz no es más que una quimera. La solución política al conflicto
sólo es posible con otro gobierno", subrayó Márquez. "Un nuevo gobierno que,
haciendo de la paz su objetivo cimero, recoja las tropas en sus cuarteles y
manden a los gringos para su casa", añadió.
También descartó que el grupo rebelde se acogieran al asilo político ofrecido
por Francia si aceptan el intercambio humanitario de rehenes por guerrilleros
presos.
"Los verdaderos combatientes no cambian las montañas de la patria ni sus
convicciones por un humillante destierro en ultramar", criticó.
no sorprendió a veteranos negociadores, como el ex consejero de paz Carlos
Eduardo Jaramillo, quien la considera como algo "previsible".
En declaraciones a BBC Mundo, Jaramillo dijo que "dentro de la 'lógica' de las
FARC uno anticiparía que responderían eso".
"Tal vez habría podido haber algunos matices, como por ejemplo a la hora de
rechazar la propuesta de asilo francesa a los guerrilleros que sean liberados en
un intercambio humanitario", añadió.
Jaramillo explica que las FARC no están interesadas en dar muestras de debilidad
después de que ocurrió la Operación Jaque y tras sufrir reveses militares
importantes, así como la pérdida de jefes.
"Lo que está expresando Márquez es la posición de la ortodoxia, lo que siempre
ha manifestado el Secretariado de las FARC. Por eso siguen diciendo que son el
ejército del pueblo y que representan el futuro revolucionario de América
Latina", dice.
Jaramillo, que trabajó en el gobierno del presidente César Gaviria (1990-1994),
cuando negoció la paz con tres pequeños grupos guerrilleros, considera que la
negativa de Márquez a la oferta francesa también es un mensaje a la comunidad
internacional.
Ese mensaje, según el experto, es: "A nosotros no nos manosean, ni nos ganan con
halagos, ni estamos haciendo la guerra para que nos den asilo".
Distanciamiento de Chávez
En la entrevista con Telesur Márquez también justificó los secuestros diciendo
que las FARC están en su derecho de buscar por todos los medios la libertad de
los combatientes presos tanto en Colombia como en Estados Unidos.
Las declaraciones se hacen a pesar de que el presidente de Venezuela Hugo
Chávez, simpatizante del movimiento, exhortara a las FARC a dar fin a su lucha
de cuatro décadas y a liberar, de forma incondicional, a todos los secuestrados
que tiene en su poder.
El corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Carlos Chirinos, explica que aunque las
FARC ya han dejado saber que no comparten el análisis histórico político del
presidente Chávez, el mandatario venezolano ha insistido varias veces en
plantear la idoneidad de la desmovilización.
Márquez se reunió en noviembre pasado con Chávez en el Palacio de Miraflores en
Caracas, cuando este fungía aún de facilitador para el intercambio humanitario
de secuestrados en manos de la guerrilla por insurgentes detenidos en cárceles
colombianas.
Eran tiempos en los que el presidente venezolano no había expresado las duras
críticas a los métodos de la guerrilla que planteó meses después en lo que
muchos analistas consideraron un radical giro de su postura frente los rebeldes
colombianos.
Ese giro coincidió con la estrategia de reacercamiento al gobierno colombiano
del que se había distanciado a raíz de la salida de Chávez del proceso mediador.
Confirmación de Cano
Márquez confirmó también el nombramiento de Alfonso Cano como jefe máximo del
grupo rebelde tras la muerte de Manuel Marulanda "Tirofijo" en marzo pasado, lo
que garantiza "la continuidad de los planes".
Se refirió además al audaz operativo en el cual el Ejército colombiano rescató a
la política Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y otros 11 militares y lo
tildó de "traición" de dos guerrilleros que custodiaban a los rehenes.
Este rescate es apenas uno de varios golpes contundentes que las FARC han
recibido este año.
El grupo rebelde perdió a comienzos de año a dos altos dirigentes, incluyendo el
segundo en el mando Raúl Reyes, que murió en un ataque realizado en territorio
de Ecuador y que causó el rompimiento de relaciones entre Quito y Bogotá.
También han sufrido una serie de deserciones y, según las autoridades, tienen
problemas de comunicación, movilización y abastecimiento.