El organismo electoral de
Bolivia, encargado de llevar adelante el referendo revocatorio del 10 de agosto,
está sumido en una profunda crisis interna que aún pone en duda la realización
de la consulta.
Por Mery Vaca -
Corresponsal de BBC en Bolivia
El organismo electoral de Bolivia está compuesto por la Corte Nacional Electoral
(CNE) y por nueve cortes departamentales electorales.
La Nacional decidió continuar con la organización del referendo revocatorio,
pese a una instrucción del Tribunal Constitucional de paralizar la consulta.
Sin embargo, las cortes departamentales no están dispuestas a continuar con el
revocatorio y decidieron desobedecer a la nacional.
Tres cortes electorales Chuquisaca, Beni y Pando pidieron a la nacional
suspender el revocatorio.
Mientras que la Corte de Santa Cruz, donde reside la mayor oposición al
presidente Evo Morales, se desmarcó de la nacional y anunció la presentación de
un recurso legal ante el Tribunal Constitucional para impedir la realización del
referendo.
Reunión
La Corte Nacional convocó a una reunión para este miércoles y jueves a las
cortes departamentales electorales para buscar una solución a la crisis, sin
embargo, la corte de Santa Cruz adelantó que no asistirá porque está en
disidencia.
El presidente de la Corte de Santa Cruz, Mario Orlando Parada, expresó sus
observaciones a la legalidad del referendo.
La presidenta de la Corte de Beni, Zulema Gutiérrez, declaró que "existen serias
dudas y cuestionamientos y una incertidumbre total" en torno al revocatorio.
Mientras suman las dudas en las cortes electorales, el país vive una saturación
de propaganda política a favor y en contra de las autoridades que se someterán
al revocatorio.
El presidente Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y ocho prefectos
departamentales deben someter sus mandatos al referendo revocatorio del 10 de
agosto.
Los prefectos opositores aceptaron participar de la consulta, pese a estar en
desacuerdo con la misma.
En ese contexto, el Tribunal Constitucional, que tiene una sola magistrada,
ordenó a la Corte Nacional Electoral paralizar la consulta hasta que se
resuelvan las dudas sobre su legalidad.
Como la Corte Nacional decidió seguir adelante, las departamentales optaron por
pedir la suspensión del revocatorio.
Medidas de presión
Ante esa situación, los sectores sociales afines al oficialismo anunciaron
medidas de presión en contra de los vocales electorales para exigirles que
administren la consulta.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, pidió a la corte de Santa Cruz, no
prestarse al juego de los intereses políticos y aplicar la ley, es decir, hacer
el referendo.
"Vayamos al revocatorio en paz, dejemos de crear incertidumbre", dijo Rada.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, consideró "torpe y estúpido"
tratar de frenar el revocatorio.
Mientras que el presidente Morales pidió a las cortes departamentales "respetar
las leyes. Cuidado que el pueblo se levante contra esas entidades porque no
están respetando la democracia, las leyes ni la voluntad soberana del pueblo".