Morales recibe duro y tupido de la oligarquía y hace lo propio con los
obreros y sindicatos que luchan por liquidar el sistema neoliberal de
pensiones.
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El presidente indígena de Bolivia, Evo
Morales, denunció hoy ante medio centenar de intelectuales y artistas
internacionales que lo apoyan que es víctima de una dura conjura de la
derecha y de la oligarquía. Horas después, la "víctima" demostró que era
capaz de poner mano dura, aunque esta vez contra los trabajadores y
obreros.Pese a ello, ni la denuncia ante los intelectuales ni la
represión sobre los obreros, fue la nota dominante de este lunes en
Bolivia. Este lugar fue ocupado por la decisión de la Corte nacional
Electoral que ratificó la realización de la consulta electoral para el
10 de agosto, tal como había anticipado esta agencia de noticias el
pasado jueves.
Denuncia internacional
Ante los intelectuales, reunidos en La Paz en el Encuentro de
Intelectuales y Artistas del Mundo por la Unidad y Soberanía de
Bolivia", el presidente Morales dijo que su gobierno era víctima de un
"terrorismo mediático" ejercido por los propietarios de los grandes
medios de comunicación que, aseguró, "tergiversan la verdad". Dijo
también que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional (USAID) financia la propaganda que los grandes medios de
comunicación realizan en su contra.
Papel de víctima
"Algunas solicitadas, algunos spot son pagados desde Estados
Unidos. Yo no sé si es el Departamento de Estado, Gonzalo Sánchez de
Lozada o Carlos Sánchez Berzaín los que están financiando a sectores de
oposición", dijo al asegurar que la oligarquía y los prefectos
(gobernadores) derechistas no podrán detener el referéndum revocatorio
del 10 de agosto.
En la "guerra sucia" que la oligarquía ha emprendido contra el "indio
presidente" se muestra a Evo y a los suyos como marionetas de presidente
de Venezuela, Hugo Chávez, como instigadores y actores de un terrorismo
de Estado que dinamita estaciones de televisión, como destructores de la
economía y de la democracia, como causantes del alza del costo de vida,
como promotores de la división de la patria y como impulsores del
racismo y del odio entre regiones y pueblos. La intención de esta
campaña negra es lograr que las clases medias urbanas abandonen al
dirigente cocalero que ganó las elecciones de fines del 2005 con el 53
por ciento de apoyo electoral.
Papel represivo
En otro escenario, en la carretera panamericana, en Caracollo, Oruro,
este lunes las víctimas, sin embargo, eran otras. Allí, los batallones
de la policía rompían con gases y palo los bloqueos de los trabajadores
y mineros que luchan por liquidar el sistema neoliberal de pensiones.
"El gobierno de Evo Morales ha instruido la represión contra la COB
(Central Obrera Boliviana, NdR)", denunció el dirigente de la Central
Obrera de Oruro, Víctor López.
"Lamentamos que el Gobierno reprima a los trabajadores, que sólo
estamos para que la ley de pensiones sea abrogada y reemplazada por la
ley de los trabajadores (…) La respuesta del Gobierno es la represión".
"Cuando bloquean los sectores alineados al Gobierno o cuando bloquean
los derechistas de la media luna no reprimen, pero cuando salen los
trabajadores sí hay represión", dijo.
En contacto por teléfono celular, el dirigente de la Central Obrera
orureña, Freddy Auza, denunció que una veintena de dirigentes y
trabajadores fueron detenidos por la policía.
"Nos han rodeado y nos han dado una fuerte represión. Nos están
atacando por todos los lados (…) La policía nos está maltratando.
Primero han lanzado cualquier cantidad de gases y después han detenido a
la gente, los han atado de manos y han puesto a los compañeros boca
abajo en el asfalto".
"Este Gobierno no es de los obreros ni de los trabajadores", agregó
Auza, que declinó pronunciarse sobre la posición que adoptarán los
trabajadores sobre el próximo referéndum del 10 de agosto. "Estamos
esperando las decisiones del ampliado de la COB para tomar acciones en
defensa del pliego de la COB", dijo.
Ratificado el referéndum
La consulta del 10 de agosto quedó ratificada para esa fecha por una
decisión colegiada de la Corte Nacional Electoral, que hoy, en Sala
Plena, determinó seguir adelante con todos los preparativos para llevar
adelante los comicios que definirán si el presidente Morales, su
vicepresidente Alvaro García Linera y ocho de los prefectos son
ratificados o no en sus cargos por los próximos dos años y medio.
La decisión de la Corte Nacional Electoral allana todos los
obstáculos que hasta ahora habían colocado los prefectos y
organizaciones de derecha que temen una derrota en las urnas.
Hasta ahora, todos los pronósticos apuntan a que las urnas
ratificarán en sus cargos a Morales, a García Linera y a sus principales
adversarios, con lo que quedaría sin resolverse la dualidad de poderes
que se da en Bolivia, con Evo y los suyos gobernando en el altiplano y
la oligarquía en los valles y el oriente.
Tres perspectivas
Concluido el referéndum, la proyección de Evo es lograr un gran
acuerdo nacional con la oligarquía para preservar la democracia
representativa y fortalecer el funcionamiento del capitalismo andino.
También quiere lograr la aprobación de una nueva Constitución Política
que otorgue, por lo menos en lo formal, más derechos a las poblaciones
indígenas, impulse el desarrollo capitalista de Bolivia y abra paso a su
reelección a partir del 2010.
La derecha, en cambio, ya no quiere ningún pacto con Evo, menos su
nueva Constitución y su posible reelección, y apuesta a desgastarlo y a
impedir que se mantenga en el gobierno más allá del 2010, cuando
concluye oficialmente su mandato de cinco años.
Los trabajadores aglutinados en la COB, por su parte, han comenzado a
desatar una ofensiva en contra de Morales y de la oligarquía, en pos de
sus propias reivindicaciones.
Los sindicatos reclaman la aprobación de una nueva ley de pensiones y
la atención de un explosivo pliego de peticiones que va desde la
nacionalización efectiva del gas, el petróleo y la minas así como la
confiscación de las tierras de los latifundistas que conspiran contra
Morales, la expropiación de los agroempresarios que lucran con el hambre
del pueblo y el aumento general de salarios.
"Ni Evo ni la oligarquía" es la consigna que han comenzado a agitar
los sectores más radicalizados de trabajadores que han comenzado a
bloquear caminos, tras que este jueves realizaran en las principales
ciudades del país la primera gran manifestación nacional de protesta de
obreros y trabajadores contra el "indio presidente".