El 85% de los colombianos aprueba su gestión al frente de Casa Nariño.
Le sigue el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, con el 67%.
El Rey Juan Carlos recibe la nota más alta en el conjunto de Iberoamérica.
Por Gionata Chatillard - El Mundo, España
Álvaro Uribe
está viviendo una auténtica luna de miel con los colombianos. Se encuentra en su
segundo mandato como presidente y su popularidad no para de crecer. La
liberación de
Ingrid Betancourt ha puesto la guinda a una gestión ya de por sí impecable a
ojos de la mayoría de los colombianos.
Si hace un año el 62% de los ciudadanos aprobaba su gestión al frente de Casa
Nariño, esta cifra ha subido en 2008 al 85%. En una escala de 0 a 100, Uribe
recibe hoy una valoración de 82,9 puntos en su país, 14,5 más que hace un año,
según el 'Barómetro iberoamericano de gobernabilidad' 2008, basado en más de
12.000 entrevistas.
Uribe es, simplemente, inalcanzable. Ningún otro gobernante
latinoamericano se acerca en su país a cotas de popularidad tan elevadas.
El presidente colombiano es, con diferencia, el líder mejor valorado. Le sigue,
en segunda posición, el brasileño Luiz Ignacio Lula da Silva, con el 67%,
mientras que en el escalón más bajo del podio se encuentra el mexicano
Felipe Calderón, con el 61%.
Las cifras indican que, en general, los gobernantes iberoamericanos gozan de
un nivel relativamente alto de aprobación entre sus ciudadanos, aunque nadie
llega a las cifras de Uribe, cuya popularidad se debe en buena medida al éxito
de una gestión centrada en la lucha contra el narcoterrorismo. Una política que
este mes ha llevado a la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid
Betancourt, rehén de las FARC durante seis años. Sin embargo, en los resultados
del sondeo realizado por el Consorcio Iberoamericano de Empresas de
Investigación de Mercados y Asesoramiento (CIMA) y por Sigma
Dos en España— no ha infuido la liberación de la mujer francocolombiana, ya
que las entrevistas se llevaron a cabo entre marzo y junio de este año.
Respaldado por los números, Uribe podría incluso plantearse aspirar a un
tercer mandato como jefe de Estado, aunque para eso tendría que
modificar la actual Constitución del país. De momento, es el gobernante
que saca mejores notas en su país por cómo está gestionando los problemas
vinculados con la estabilidad política, el medio ambiente y las relaciones
internacionales. El 57% de los colombianos incluso cree que Uribe está actuando
como es debido contra la corrupción, aunque el
escándalo de la parapolítica ya ha llevado a la
detención de varios políticos
de su entorno, acusados de estar
vinculados con grupos armados.
Sin embargo, todo lo que el presidente colombiano cosecha en su país
lo pierde en el exterior, donde alcanza el aprobado sólo en Paraguay,
obteniendo cifras muy bajas sobre todo en Argentina y Ecuador. Y es que Bogotá
es la gran excepción en un continente que en los últimos años ha optado por
girar a la izquierda. Colombia es hoy el más fiel aliado de Estados
Unidos en la región y las relaciones de Uribe con sus vecinos no pasan
precisamente por su mejor momento, sobre todo después de que el Ejército
controlado por Bogotá
violara en marzo la soberanía territorial de Ecuador para matar al entonces
'número dos' de las FARC 'Raúl Reyes'. Según el 'Iberobarómetro', los
latinoamericanos solamente otorgan una nota de 37,3 –en una escala de 0 a 100–
al presidente colombiano.
Juan Carlos I vs. Chávez
Una cifra que sube al 49,9 con respecto a Juan Carlos I de Borbón, aunque
este promedio no tiene en cuenta el 81,1 que el monarca obtiene en su país, el
66,7 que le otorgan los portugueses y el 59,4 de los hispanos que viven en EEUU.
El Rey español es el líder más valorado en en el conjunto de Iberoamérica,
alcanzando cotas de popularidad especialmente altas en países como Portugal y
Colombia, pero también logrando el aprobado de los venezolanos, pese al tan
cacareado
"¿Por qué no te callas?" del pasado noviembre.
Entre los gobernantes citados por la encuesta, sólo José Luis
Rodríguez Zapatero, Luiz Ignacio Lula da Silva y Michelle Bachelet se acercan a
los números del jefe de Estado español, acostumbrado en los últimos
años a ser el líder más respetado en Iberoamérica. Su prestigio podría achacarse
a la función institucional y moderadora que corresponde a su cargo. A fin de
cuentas, Don Juan Carlos es el único líder en la encuesta sobre el que
no recaen responsabilidades directas de Gobierno.
No obstante, tampoco se puede afirmar que el monarca español estuviera
cumpliendo un papel meramente simbólico cuando mandó callar a Hugo Chávez en la
XVII Cumbre Iberoamericana celebrada el año pasado en Chile. Un salto a la arena
de la diatriba política que no ha restado ni un solo apoyo a Don Juan Carlos. Al
contrario, su popularidad ha subido este año no sólo en Iberoamérica,
sino también en Venezuela, donde ha pasado de una valoración de 52,7 en
2007 a una de 54 en 2008. Además, si el encontronazo diplomático de Santiago de
Chile ha perjudicado a alguien, ése es Chávez. El presidente venezolano ha
perdido en su país casi siete puntos, y en España 17,5. Son precisamente los
españoles los que menos simpatizan con él, otorgándole una nota de 10,5.
Bush, el peor
Por norma general, los líderes reciben mejores valoraciones en sus propios
países. Pero hay excepciones. La presidenta Michelle Bachelet, por ejemplo, es
más popular en Paraguay que en Chile. Algo parecido le pasa a Zapatero, más
amado en Portugal, Colombia y México que en España, aún cosechando un 52% de
aprobación en su tierra. Mucho más del 9% que obtiene en Paraguay el presidente
Nicanor Duarte, que renunció hace pocas semanas a su cargo tras haber perdido
las elecciones en abril contra el obispo retirado Fernando Lugo, que logró poner
fin a 61 años de hegemonía del Partido Colorado.
No mucho mejor le va a George W. Bush, con el 21% de aprobación en su país,
aunque el CIMA entrevistó solamente a ciudadanos estadounidenses de origen
hispano. Los 'latinos' otorgan una nota de 46,2 al jefe de la Casa
Blanca, que alcanza el aprobado únicamente en Colombia, Honduras y El
Salvador. En Iberoamérica, Bush es el líder peor valorado.
Sobre todo entre españoles y argentinos, con el 15,1 y el 9,6 respectivamente.
Con respecto a la relación entre ciudadanos e instituciones, de la encuesta
se desprende que los españoles son los que más confían en la Policía y la
Justicia. Eso sí, sólo el 40% se fía de la prensa y menos aún son los que
simpatizan con la Iglesia: el 35%, la cifra más baja en la región encuestada,
donde países como El Salvador y la República Dominicana superan el 85%.
Para los iberoamericanos, el problema más grave sigue siendo la
seguridad, aunque la economía y el desempleo juntos
representan la mayor amenaza para el 38%. Sin embargo, pese a la desaceleración
económica y a la subida del precio del petróleo y de los alimentos básicos, la
mayoría está convencida de que sus bolsillos estarán más llenos de aquí a un
año. Sobre todo los sudamericanos, cuya región está creciendo a ritmos
sostenidos. ¿Los más optimistas? Dominicanos, brasileños y colombianos.
En Europa hay más prudencia: la mayoría de los portugueses cree que su situación
económica irá a peor, mientras que el 45% de los españoles está convencido de
que no variará.
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