Lo que preocupa en realidad a
Brasil es contener la inflación por alimentos que en la visión del gobierno de
Lula no se debe a que la demanda mundial es mayor que la oferta. Como
denunciaron los presidente Cristina Fernández, Lula y Hugo Chávez en la cumbre
del Mercosur en Tucumán la crisis de alimentos se debe esencialmente a la
especulación en los mercados de futuros, que juegan a la timba financiera con
esta clase de commodities.
Por Eleonora Gosman -
Clarín
En Brasil la economía ya empieza a acusar recibo de la crisis
internacional con síntomas de una menor pujanza que la mostrada hasta ahora.
"Hay una desaceleración", admitió el ministro de Finanzas, Guido Mántega, en
parte por los efectos de las medidas monetarias adoptadas recientemente.
Sin
embargo, juró que el gobierno de Lula da Silva no irá a abortar el crecimiento
para no echar por la borda el ciclo virtuoso construido con tanto esfuerzo .
En ese sentido, prometió que el gobierno tendrá una sintonía muy fina para
aplicar las medidas más apropiadas para el momento, que permitan avanzar sin
inflación.
Las medidas de restricción fiscal -menores gastos- y monetarias
-mayores tasas de interés- ya impactan en el producto bruto interno y en el
consumo doméstico. No obstante, Mantega defendió las estrategias cautelosas
por las que se inclinó el gobierno. Para el ministro, Brasil dejó de ser
periférico y ahora es protagonista en la economía mundial.
Tenemos la solución
para los tres grandes problemas mundiales: alimentos, petróleo y minerales .
Los empresarios le preguntaron si el Comité de Política Monetaria irá a elevar
nuevamente la tasa de interés, que ya es la más alta del mundo. Pero el
ministro se limitó a señalar que ese comité es independiente, ya que se trata
de un organismo dependiente del Banco Central.
Lo que preocupa en realidad a
Brasil es contener la inflación por alimentos que en la visión del gobierno de
Lula no se debe a que la demanda mundial es mayor que la oferta. Como
denunciaron los presidente Cristina Fernández, Lula y Hugo Chávez en la cumbre
del Mercosur en Tucumán la crisis de alimentos se debe esencialmente a la
especulación en los mercados de futuros, que juegan a la timba financiera con
esta clase de commodities.
Ellos consideraron que la crisis de las subprime
(hipotecas inmobiliarias) en los EE.UU y la caída de rentabilidad de las
principales instituciones financieras tuvo un efecto dominó, tanto sobre
alimentos como sobre petróleo.
El ministro de Finanzas de Lula llevará este
planteo a la próxima asamblea del Fondo Monetario Internacional, a la vez que
pondrá sobre la mesa una serie de propuestas para disciplinar a los mercados.
Brasil defiende una coordinación mundial de políticas macroeconómicas en el
área financiera.
Ya en Japón, el canciller brasileño Celso Amorim sostuvo que la especulación
(con alimentos) proviene de una mala gerencia del sistema financiero. Esta
hace que las inversiones especulativas hayan salido de ese ámbito para apostar
en las commodities.