Entre todas las dudas que ha dejado el
operativo que terminó el miércoles con la libertad de Ingrid
Betancourt, tres contratistas estadounidenses y 11 uniformados
colombianos, rehenes de las FARC, una se refiere al papel que
jugaron Estados Unidos, Francia y Suiza.
Por
Constanza Vieira (*) - IPS
Según el periódico colombiano Polo, del
izquierdista Polo Democrático Alternativo, cuyo primer número fue
lanzado el viernes, en Colombia operan entre 2.000 y 3.000
contratistas en cuestiones militares como los tres estadounidenses
liberados con Betancourt.
"Muchas de las decisiones que se toman en Colombia tienen que ver
con una consulta anterior a Estados Unidos", declaró a Polo una
fuente identificada por ese medio como "cercana a la embajada de
Estados Unidos en Bogotá".
De hecho, según versión del propio ministro Santos, la operación de
rescate fue consultada con el embajador William Brownfield "una
semana" o "10 días" antes, y éste posteriormente le dio su
aprobación.
Por su parte, Brownfield dijo haber conocido la operación "dos
semanas" antes.
Santos recordó que el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, se
comprometió con los gobiernos de Estados Unidos y Francia a no
intentar, sin su previa aprobación, rescates militares de sus
ciudadanos Keith Stansell, Marc Gonsalves, Thomas Howes, y
Betancourt, de nacionalidad colombo-francesa.
Francia no ha dicho si fue consultada previamente, pero el jueves 26
de junio llegaron a Colombia los dos delegados europeos
facilitadores del canje humanitario y pidieron autorización al
gobierno para contactar a las FARC "en el sur del país", según dijo
el ministro Santos el viernes.
Los facilitadores europeos "no nos han informado que haya habido
ningún contacto", afirmó.
Los encuentros de los facilitadores con las FARC nunca se
publicitan, pero el gobierno decidió filtrar esa noticia el domingo
29 porque su presencia era funcional a "la novela", como llamó
Santos a la operación de inteligencia usada para engañar a la
guardia de las FARC.
IPS supo que los emisarios de Francia y Suiza se reunieron
precisamente ese día con un miembro del Estado Mayor del bloque que
comanda el jefe máximo de las FARC, "Alfonso Cano", y quien sirvió
de correo con éste.
El principal éxito de esa misión residió en ser el primer contacto
de los europeos con la jefatura de las FARC, desde la muerte de
"Raúl Reyes", principal interlocutor de la guerrilla, abatido el 1
de marzo en una acción militar colombiana en territorio de Ecuador.
Se habló "de muchos temas, sin tabúes", dijo a IPS una fuente
europea vinculada a la negociación, que pidió no revelar su nombre.
Entre varias propuestas presentadas, estuvo la de liberar a dos
cautivos, cuya identidad no fue posible precisar.
Cano mandó decir que podían esperar la respuesta a la serie de
propuestas, pero ellos contestaron que era muy peligroso, tanto para
ellos como para las FARC. Estaban en un lugar muy remoto, el cual
visitaban por primera vez, pero había presencia militar.
Los facilitadores regresaron a la capital colombiana el martes, y al
día siguiente los rehenes fueron liberados.
El diplomático francés Noël Sáenz, ex cónsul en Colombia, permaneció
en Bogotá y regresó a su país con el avión del canciller francés
Bernard Kouchner, quien viajó a Colombia a recoger a Ingrid
Betancourt. Jean-Pierre Gontard, el facilitador suizo, aparentemente
partió esa misma noche a Ginebra.
La reunión con las FARC fue extensa, "muy positiva" y terminó en que
los contactos continuarán, dijo a IPS por su parte una fuente
periodística europea que pidió no ser mencionada.
Los facilitadores están "esperando un comentario y una respuesta de
Cano. Con todo lo que ha pasado, va a tomar más tiempo", estimó la
fuente europea vinculada a la negociación.
"Por ahora no hay acuerdo", advirtió.
El jueves 3 de julio, el canciller Kouchner expresó en Bogotá:
"Fueron dos operaciones paralelas, yo no sé si coordinadas o no".
"Es cierto" que hubo dos operaciones paralelas, dijo la fuente a
IPS, "el encuentro (de los emisarios con las FARC), y al mismo
tiempo lo que hicieron en Guaviare", el departamento donde se llevó
a cabo la operación de rescate.
Pero "no estaban coordinadas. Absolutamente no", dijo. Los emisarios
no tenían conocimiento de la operación, remarcó.
En cambio, sí conocían de tiempo atrás que Bogotá estaba intentando
sobornar a la guardia guerrillera de los rehenes para obtener su
liberación. El presidente Uribe anunció el 24 de mayo la creación de
un fondo de 100 millones de dólares para ese efecto.
Observó que "los únicos" que sabían de la operación de rescate, y al
mismo tiempo de la presencia de los facilitadores, eran funcionarios
del gobierno colombiano.
"Pero no había coordinación. Lo del Guaviare es una operación que
depende de muchos detalles, hasta de si hay nubes o no. Una
operación así no se puede coordinar con otra misión. Esa relación es
complicada", consideró.
De acuerdo con una fuente cercana a la guerrilla, situada en la
frontera de Colombia y Ecuador, el operativo del gobierno hizo poner
en duda el papel que han jugado los emisarios de los "países
amigos", que llevan años trabajando para conseguir un acuerdo
humanitario destinado a la liberación recíproca de rehenes en manos
de las FARC y guerrilleros presos.
"Cada vez que se ha acordado algo con los franceses y los suizos, ha
ocurrido algo" que lo hace fracasar, dijo la fuente cercana a la
guerrilla. "Por lo tanto, aunque se sigue buscando el canje
humanitario, ya no habrá más conversaciones. En el operativo de
Betancourt pusieron en riesgo la vida de los detenidos por lo tanto
ahora las cosas deben cambiar", afirmó.
La fuente se refería al bombardeo del campamento de Reyes, cuando,
según pudo reconstruir IPS, tres emisarios europeos se aprestaban a
reunirse con él, así como a las capturas en 2004 de otros dos
negociadores de las FARC, Rodrigo Granda, en Venezuela, y "Simón
Trinidad", en Ecuador, y a un frustrado encuentro entre los
franceses y la guerrilla, desbaratado por el gobierno colombiano en
2003.
Sáenz y Gontard son reconocidos oficialmente por Bogotá como
facilitadores, pero éstos deben reportarle su presencia en este
país.
Los facilitadores se reunieron en total 22 veces con Reyes, desde
1999. Durante la frustrada negociación de paz (enero de 1999 -
febrero de 2002) en la región del Caguán, sur de Colombia, estos
encuentros fueron semi públicos.
En esa época, Reyes y el equipo negociador de la guerrilla hicieron
un publicitado viaje a Europa, y los facilitadores y las FARC
sostuvieron allí dos reuniones que fueron conocidas, en Noruega y
Suiza.
El resto de los encuentros fueron en Colombia, según dijo la fuente
europea a IPS. Desde marzo de 2002, hasta ahora, todas las reuniones
han sido discretas, con el visto bueno del gobierno colombiano, pero
sin decirle a éste cuándo y dónde, ésa es la condición de los
emisarios, cuya gestión es apoyada políticamente por España.
La última reunión con Reyes fue en junio de 2007 y coincidió con la
muerte de 11 diputados regionales que las FARC mantenían como
rehenes.
En esa ocasión, en una declaración oficial, los facilitadores
recomendaron "a las partes hacer uso de los servicios de la Comisión
Internacional de Establecimiento de los Hechos, constituida en
virtud del artículo 90 del Protocolo I adicional a las Convenciones
de Ginebra" para determinar cómo habían muerto los 11 diputados.
Airado, Uribe rechazó la propuesta y canceló oficialmente la gestión
de los emisarios en Colombia, pero este año la restableció.
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(*) Con aportes de Kintto Lucas (Quito)