Los gobernadores opositores dicen que ese día se someterán a la
votación popular para confirmar o no su cargo.
Por Pablo Stefanoni - Clarín
Los prefectos (gobernadores en Argentina) opositores de la denominada
"media luna" autonomista, liderada por Santa Cruz, dieron ayer un giro de 180
grados y decidieron someterse al referéndum revocatorio previsto para el
próximo 10 de agosto. Ese día, los bolivianos deberán ratificar o revocar al
presidente Evo Morales, al vicepresidente Álvaro García Linera y a ocho de los
nueve gobernadores (quedaría excluida Chuquisaca, donde se eligió una nueva
autoridad el 29 de junio pasado). Definitivamente, vamos a ir a ese referendo
revocatorio de la imposición y el capricho del presidente de la República ,
señaló el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, aunque en realidad el
presidente nunca lo propuso sino que aceptó la propuesta de otros.
El revocatorio tiene una historia intrincada. Fue propuesto por el prefecto
Manfred Reyes Villa, en 2007, luego de que los campesinos intentaran
derrocarlo. Los prefectos de toda la media luna apoyaron la propuesta y Evo
Morales aceptó el desafío. Para ello presentó una ley en el Congreso
Ahora Rubén Costas consideró que el plebiscito no resolverá la crisis política
que vive Bolivia.
La decisión sorprendió ya que el Consejo Nacional Democrático, que agrupa a
los líderes regionales, rechazó el 23 de junio participar de la consulta y
emplazó al presidente boliviano a aceptar un nuevo proceso de diálogo o, caso
contrario, convocar de inmediato a elecciones generales anticipadas. Pero la
resistencia no fue fácil ya que la oposición se encuentra dividida: la derecha
parlamentaria es una entusiasta defensora de la iniciativa, resucitada por el
partido Podemos en mayo sin preguntarle a los líderes regionales.
- Cómo explica este cambio abrupto de posición , le preguntó a Clarín al
secretario de Autonomía de la prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub. No
podíamos dejarle toda la cancha al adversario para que juegue solo el mejor
fútbol , graficó el dirigente autonomista.
La reciente derrota oficialista en el referéndum, en el departamento de
Chuquisaca mejoró la autoestima de la oposición. El 29 de junio una indígena
quechua alfabetizada en el programa Yo sí puedo de Evo Morales y ex
constituyente del MAS ganó la gobernación con más del 51 por ciento al frente
de una heterogénea alianza anti Evo . Esta semana Sabina Cuellar desairó al
mandatario boliviano rechazando reunirse con él. Cuidado que el revocado sea
Evo Morales , declaró el cruceño Costas. Pero en el Palacio Quemado reina el
exitismo y la confianza. Las fuerzas presidenciales aseguran que Morales
superará el 54 por ciento obtenido en las presidenciales del 18 de diciembre
de 2005.
Además, las reglas favorecen al gobierno. Según la ley, la votación por la
revocatoria debe superar los votos obtenidos originalmente para que un
funcionario se vaya. Esto significa que para echar al presidente hace falta
más del 53,7 por ciento, una cifra indudablemente alta. En cambio, para
revocar a Costas de su cargo bastaría con el 48 por ciento y para sacar a José
Luis Paredes en La Paz (también opositor) es suficiente con el 38 por ciento.
Un reciente proyecto de ley propone modificar esta aritmética y que todos sean
revocados con más del 50% en su contra, una decisión que claramente beneficia
a los opositores y perjudica a Morales. Y lo que es seguro que habrá más ases
bajo la manga antes del 10 de agosto.