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El momento previo al anuncio. Uribe junto a un par de ministros, antes de
anunciar la convocatoria. |
Intenta anular el comicio de 2006, que ganó cómodo, y volver a
convocarlo.
Por Augusto Rojas -
Clarín
Sólo cinco horas pasaron entre el momento en que los magistrados de la Corte
Suprema de Justicia de Colombia pusieron en entredicho la validez de la reforma
constitucional que le permitió al presidente Alvaro Uribe presentarse para la
reelección en 2006 -prohibida hasta entonces por la Constitución-, y la
desafiante respuesta de éste de convocar a un referendo para repetir los
comicios que entonces ganó por abrumadora mayoría y que, según las encuestas,
volvería a ganar incluso con margen mayor.
Pero Uribe no se quedó en la propuesta de referendo. Herido en su orgullo, acusó
a los jueces de "presionar indebidamente, mediante abuso de poder y usurpación
de competencias" y de aplicar una justicia selectiva . También, recordó que hace
varios meses un jefe paramilitar aseguró que esas organizaciones de ultraderecha
tenían infiltrado al máximo tribunal.
Por si fuera poco, le ordenó a uno de sus ministros, Diego Palacio de protección
social- implicado en los supuestos sobornos para favorecer la reelección,
entablar en la Comisión de Acusaciones del Congreso una demanda contra los
magistrados por falsas imputaciones , y éste, acucioso, hizo la gestión la tarde
de ayer.
La propuesta presidencial, sin precedentes, desató una oleada de
interpretaciones jurídicas y suspicacias políticas. Los organismos judiciales
tampoco se quedaron de manos cruzadas. La Procuraduría colombiana ordenó
investigar a Palacio, al ex ministro del Interior y Justicia Sabas Pretelt
actualmente embajador en Italia- y a otros tres ex funcionarios por presunta
presión indebida a la ex conresista Yidis Medina para posibilitar la reelección
de Uribe.
Pese a que el anuncio de Uribe generó éxtasis generalizado entre los partidarios
del mandatario, sectores de oposición lanzaron un llamado de alerta y dijeron
que Uribe busca perfilar su candidatura a una segunda reelección en el año 2010:
la re reelección.
Convocaré al Congreso de la República para que tramite con la mayor celeridad un
proyecto de ley de referendo, que llame al pueblo a ordenar la inmediata
repetición de las elecciones presidenciales , dijo ayer Uribe, después de que la
Corte pidiera la revisión de la legalidad de la reforma constitucional que
autorizó a Uribe para presentarse a un segundo período, que culmina en 2010.
En su pronunciamiento, la Corte consideró que la aprobación de la reelección fue
una clara desviación de poder, en la medida que el apoyo de una congresista a la
iniciativa de enmienda constitucional se obtuvo a partir de acciones delictivas
.
Por su parte, varios voceros de la oposición acusaron al presidente de provocar
una crisis institucional y de lanzar una cortina de humo y advirtieron que Uribe
va en camino de convertirse en un dictador y tirano . El presidente de la
República compró congresistas de la rama legislativa para lograr un interés
particular. Esa desviación de poder en otras palabras se llama la construcción
de una tiranía , declaró a Clarín el senador opositor Gustavo Petro.
Es una actitud desafiante del presidente frente a la Justicia. El gobierno está
actuando en caliente y trata de provocar una crisis institucional , señaló a su
turno Cecilia López, portavoz en el Senado del opositor partido Liberal.
Mientras, el ex presidente de la Corte Constitucional Carlos Gaviria, ex rival
de Uribe en 2006 (salió segundo con más de 20% de los votos, récord para la
izquierda colombiana) y ahora presidente del opositor Polo Democrático, dijo que
Uribe no resiste controles, es irascible con la crítica y busca establecer una
dictadura populista .
El nuevo ministro del Interior, Fabio Valencia, desmintió que el propósito de
Uribe sea acomodar la constitución a sus pretensiones de un tercer mandato.
Uribe, que surgió de las filas del liberalismo pero armó un frente de derecha
con conservadores y otros grupos en 2002, llegó ese año al poder por primera vez
con una política de mano fuerte contra la guerrillas izquierdistas. Y en 2006
fue reelecto con 62% de los votos.