El presidente venezolano, Hugo Chávez, amenazó el jueves con dejar de vender
petróleo y revisar las inversiones en el país de las naciones europeas que
apliquen una polémica ley sobre los inmigrantes ilegales, que los críticos dicen
socava los derechos humanos.
El Parlamento Europeo ha aprobado que los inmigrantes ilegales pueden ser
retenidos por hasta 18 meses y enfrentarse a una prohibición de regreso de hasta
cinco años.
"Petróleo venezolano no iría para los países que apliquen esta 'directiva del
bochorno'. Lo adelanto, no iría petróleo venezolano", sentenció Chávez en un
acto junto al presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, quien también
rechazó el dictamen.
El gobernante venezolano exhortó a los otros países de América Latina,
independientemente de su orientación política, a rechazar enérgicamente la
medida y tomar acciones.
Por su parte, Lugo consideró que esa decisión "nos va a unir más al pueblo de
América Latina, nos va a unir porque parte de nuestros pueblos están en esos
continentes buscando nuevos horizontes". Además abogó por el derecho humano al
libre tránsito.
Adicionalmente, Chávez advirtió a las naciones que apliquen la norma de que
hará una lista de las inversiones que poseen en el país para aplicarles una
medida similar pero de retorno de inversiones.
"No vamos a meter preso a nadie, aquí respetamos. Sólo 'dame acá mi empresa'
y directiva de retorno, que retornen para allá sus inversiones. Eso estamos
dispuestos a hacerlo ya", afirmó. "Al menos en Venezuela a nosotros no nos hacen
falta".
El militar retirado no limitó las acciones a que los afectados sean
exclusivamente venezolanos.
La Comisión Europea estima que hay hasta ocho millones de inmigrantes "sin
papeles" en la Unión Europea. Más de 200.000 fueron arrestados en la UE en la
primera mitad del 2007 pero fueron expulsados menos de 90.000.
Críticas de Morales y de Ortega
El presidente boliviano, Evo Morales, quien es un fuerte aliado del líder
izquierdista venezolano, rechazó previamente el dictamen y pidió a los europeos
abandonar lo que calificó de una actitud racista.
La "Directiva de Retorno", que armoniza los procedimientos sobre deportación
de ilegales en Europa, fue llamada la semana pasada "directiva de la vergüenza"
por Morales.
"También podríamos decir que vamos a expulsar a quienes nos han saqueado,
robado; a quienes no han impuesto políticas de hambre y miseria, a quienes han
importado enfermedades, explotación, discriminación. No puedo entender que (...)
aprueben medidas para expulsar a mis hermanos", apuntó.
En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega también condenó las medidas
europeas y las calificó como "una ley terrorista".
"Eso se llama terrorismo de Estado y lo están practicando los europeos y
nosotros lo condenamos. Lógicamente tenemos que hacer un frente común todos los
pueblos y gobiernos latinoamericanos y los pueblos y gobiernos africanos",
señaló en un discurso la noche del jueves.
El límite de detención de 18 meses contemplado en la norma es mayor al actual
período máximo en dos tercios de los 27 estados que componen la Unión Europea.
La nueva norma, que regirá desde 2010, establece que los menores también
podrán ser detenidos, aunque por un lapso más breve de tiempo.
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Fabián Andrés Cambero / Reuters