Estados Unidos decidió este lunes llamar a su embajador en Bolivia,
Philip S. Goldberg, "a consultas" a Washington para analizar la seguridad
en la embajada estadounidense en La Paz.
Por Lourdes Heredia - BBC Mundo
"Es una oportunidad para explorar medidas encaminadas a mejorar la
cooperación en asuntos de seguridad con el gobierno de Bolivia", explicó
de esta manera la decisión el encargado de prensa del Departamento de
Estado, Gonzalo Gallegos.
El funcionario no dio ninguna fecha para el regreso del embajador pero
aseguró que EE.UU. "aprecia los esfuerzos de la policía nacional boliviana
de proteger nuestra embajada y su personal".
El Departamento de Estado, sin embargo, hizo referencia a las
declaraciones que hicieron, entre otros funcionarios, el canciller
boliviano David Choquehuanca.
El jefe de la diplomacia boliviana se quejó del embajador por su
negativa para dar explicaciones por el asilo político que se le otorgó al
ex ministro boliviano de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, en EE.UU.
Tensión
En Bolivia se acusa el ex ministro de dirigir en la represalia militar
a las protestas que dejaron más de 60 muertos octubre de 2003.
Sánchez Berzaín vive en EE.UU. desde esa fecha, cuando dejó el país
tras la caída del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, quién también
reside en este país.
"Al mismo tiempo, estamos preocupados por las recientes declaraciones
de algunos funcionarios del gobierno boliviano que ponen el duda el
compromiso de Bolivia de cumplir sus obligaciones de la Convención de
Viena de proteger al personal diplomático e instalaciones en el futuro",
señaló Gonzalo Gallegos.
Este es un capítulo más en las tensas relaciones bilaterales que han
empeorado ante la negativa de EE.UU. de extraditar al ex ministro.
Los analistas explican que la manifestación del pasado 9 de mayo,
cuando miles de personas protestaron frente a la embajada estadounidense
en La Paz, fue una de las causas por las que se llamó a Goldberg a
consultas.