Está en una cuenca ya descubierta. Tendría 9.000 barriles de la mejor
calidad.
Por Eleonora Gosman - corresponsal en San
Pablo, Clarín
Mar adentro y a 5.000 metros de profundidad Brasil acaba de encontrar
un nuevo tesoro. No es un antiguo barco hundido con piezas de oro. Es mucho
más: petróleo en gran cantidad (se dice que al menos habría unos 9.000
millones de barriles) y de la mejor calidad. Es decir, de aquel por el que
pagan más en el mercado internacional.
El nuevo yacimiento está también en la Cuenca de Santos, una extensa región
que se proyecta a unos 400 kilómetros de la costa y que desciende mucho más
allá del lecho del mar. Para conseguir que el crudo emerja es preciso
traspasar una capa de sal que se encuentra abajo del fondo marino. Como sea,
el anuncio de ayer indica que se está en presencia de una reserva que
superaría a todas las que se encontraron, desde el año pasado, en ese "campo"
petrolífero. En Europa ya observan la evolución petrolera brasileña con ojos
de alivio (y hasta codicia). La Unión de Bancos Suizos, según relató el
corresponsal del diario Estado de Sao Paulo en Ginebra, es de los que piensan
que el gobierno brasileño esconde las cifras. Así, el UBS opina que las
reservas existentes en la región que explora ávidamente Petrobrás, secundada
por socios suertudos, ascenderían a 50.000 millones de barriles. Esto da
sentido a las bromas que le suele hacer el venezolano Hugo Chávez a su colega
Lula da Silva, cuando lo llama el nuevo "jeque sudamericano".
Quien dio el anticipo del nuevo descubrimiento fue el ministro el ministro de
Trabajo Carlos Lupi, durante una asamblea de la Organización Internacional del
Trabajo en Ginebra. Pero inmediatamente la petrolera estatal brasileña salió a
reconfirmar el nuevo hallazgo. Lupi fue categórico en la descripción, al
señalar que el volumen de crudo calculado en el flamante yacimiento supera
"con creces" los anteriores hallazgos. Y en una notoria coincidencia con la
UBS, el ministro indicó que las reservas petroleras son en esa área "mucho
mayores" de las que el gobierno quiere revelar. Según el comunicado formal de
Petrobrás, el descubrimiento está en el área de Guará, vecino al bloque
bautizado Carioca.
Todo indica que en Guará los estoques petroleros serían superiores a los de
Tupí, uno de las grandes áreas descubiertas en mayo del año pasado y cuyas
existencias se calculan entre 5.000 y 8.000 millones de barriles. Pero en
realidad, se dice que esa cifra dista de la realidad: las verdaderas reservas
alcanzarían en Tupí a más de 33.000 millones de barriles. Si éste nuevo
hallazgo muestra un yacimiento superior, por qué no pensar que hasta podría
agregar algo así como de 40.000 a 50.000 millones de barriles. Claro que
Petrobrás prefiere dejar de lado cualquier presunción que se asemeje a los
fabulosos tesoros de "Las mil y una noche". Se decidió por la precaución y no
informó cuánto será el volumen de crudo que se encuentra presente. La empresa
comparte la titularidad de ese yacimiento específico con dos multinacionales,
la BG Group (con el 30%) e YPF-Repsol (con 25%). Es bueno recordar que la
empresa española con sede en América latina y dueña de la privatizada YPF
vendió este año 20% del paquete accionario al empresario argentino Enrique
Esquenazi.
De acuerdo con los informes de Petrobrás, el nuevo yacimiento está a 310
kilómetros de la costa de San Pablo y para llegar a perforar la camada de sal
hay que alcanzar primero al lecho marino, que a esa altura está a la pavorosa
profundidad de 2.141 metros.
En verdad, y volviendo a la cantidad de crudo que hay bajo esa bendita sal,
fue el titular de la Agencia Nacional de Petróleo Haroldo Lima quien tasó las
existencias de Tupí en 33.000 millones de barriles. Eso iría a convertir el
yacimiento en el tercero más grande del mundo. Si las de la nueva área lo
supera, podría pensarse que Brasil acaba de anunciar la segunda mayor área
petrolera del mundo.
Petrobrás es la empresa mundial que domina la tecnología para perforar a más
de 6.000 metros de profundidad marina. Las inversiones que requerirán para
explotar ese potencial asciende a 600.000 millones de dólares. Pero es algo
que parece valer la pena, a la luz de tamaña riqueza. La nueva área Guará es
vecina a Carioca y los expertos dicen que si ambas están unidas, junto también
al otro bloque de Sugar Loaf, las reservas podrán ser tan gigantescas que los
jeques árabes hasta podrían sentir envidia del nuevo zar del petróleo, Lula da
Silva.
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