Cuando quería tenerlo confirmado, la
'noticia' tantas veces divulgada por la prensa oligarca colombiana, de que
habría 'sido muerto 40 veces', me dijo Manuel Marulanda, que 'yo creo que es un
poco más, unas 1200 veces, pero eso tiene su propio nombre y es de tratar de
crear una imagen, por una parte a los colombianos que no hay quien con los
puedan enfrentar. Y por otra parte; para demostrar a los colombianos como las
fuerzas armadas cuando se proponen hacer algo, no hay quien se les estorbe esa
realización. Fundamentalmente es eso'.
Fue en marzo-abril 1988, casi exactamente hace 20 años y fue en Casa Verde, la
base central de la guerrilla de las FARC, bastante cerca Bogotá. Coincidió con
la II Cumbre de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar en donde llegaron
representantes por todos los movimientos in insurgentes de Colombia.
La misma prensa colombiana que tantas veces ha enterrado al legendario
guerrillero y fundador de las FARC, hoy siguen siendo idiotas útiles y
prostitutas de un Estado podrido liderado por una clase política podrida con
Alvaro Uribe a la cabeza diciendo que una muerte natural es un golpe mortal a la
insurgencia más experimentada de Latinoamericana. O como decía ANNCOL, en un
comentario a los rumores:
'Olvidan es la ley de la vida, transito por la tierra circunstancial para todos.
La diferencia radica en lo que se hace y en beneficio de quiénes y la vida de
Manuel es rica en luchas y éxitos. Si ha muerto su paso no ha sido estéril por
la patria grande de Bolívar, a diferencia de otros como quienes ni serán
recordados ó sencillamente el desprecio de las generaciones futuras se hará
sentir.'
Que los mismos lectores o escuchas saquen sus propias conclusiones. Un estado
podrido con una clase política podrida intentan hincharse el pecho reclamando
una victoria que no lo es, y menos de ellos.
Cuando vi a Marulanda por primera vez allá en las montañas, tenia la imagen de
que sería un guerrillero duro, con camuflaje, hablando de estrategias militares.
Lo que vi fue un hombre vestido de civil, claro, siempre con su toallita al
hombro, hablando acerca la necesidad de una nueva constitución, lo cual fue un
resultado del 'Acuerdo de cese de fuego' entre las FARC y el presidente
conservador Belisario Betancourt el 27 de mayo 1984.
También subrayaba que la guerra sucia tenía que terminar porque el pueblo no la
aguantaba. Y si no, había una infraestructura insurgente en donde el pueblo
tenía su espacio.
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