Altos mandos del Ejército y representantes del Congreso de
Perú supervisaron la instalación del primer contingente de soldados
estadounidenses en Ayacucho, el epicentro de la guerra contra el grupo maoísta
Sendero Luminoso (1980-2000).
Este primer contingente, formado por 77 soldados, abrirá el
camino para que entre el 1 de junio y el 31 de agosto próximos un total de 350
efectivos estadounidenses desarrollen el "Programa Nuevos Horizontes", cuyo
propósito es llevar a cabo labores humanitarias, según fuentes oficiales.
En esta zona andina todavía actúan remanentes de Sendero
Luminoso, la banda maoísta que sembró de terror el país andino, así como
narcotraficantes, motivos por los que está declarada en estado de emergencia.
Es por esta razón que la llegada de las tropas estadounidenses
a Ayacucho ha levantado las críticas de la oposición y denuncias de una supuesta
injerencia de Washington en asuntos internos peruanos.
Los soldados han instalado su base temporal en el cuartel Los
Cabitos de Huamanga, la capital ayacuchana, base militar desde donde se dirigió
la guerra en décadas pasadas y escenario de graves delitos contra los derechos
humanos.
Allí levantaron un centenar de carpas, una clínica y una
cafetería; además cuentan con aire acondicionado, calefacción, generadores de
electricidad, tanques de agua, camiones, ambulancias, herramientas, alimentos y
medicinas, según constató Efe.
En declaraciones a EFE, el comandante general del Ejército
peruano, Edwin Donayre, dijo que el propósito de las tropas extranjeras es
construir escuelas, postas médicas y pozos como parte de su programa de
'atención humanitaria y cívica a los más necesitados'.
"Se ha dicho que van a militarizar, que vienen a la zona del VRAE (Valle del Río Apurímac-Ene) y esto es completamente falso", subrayó Donayre al defender la presencia de las tropas en esta región andina.
Donayre respondió así a las denuncias del opositor Partido
Nacionalista Peruano (PNP), liderado por el ex comandante Ollanta Humala, sobre
una eventual contribución de los estadounidenses a la lucha contra el narco-terrorismo
en dicho valle, ubicado en la vertiente oriental de los Andes.
El VRAE es una de las zonas de Perú donde hay más extensiones
de cultivo de hoja de coca, materia prima para la elaboración de la cocaína.
El comandante del Ejército aclaró que los estadounidenses sólo
portarán armas de "pequeño calibre" y bajo la "custodia" de los militares
peruanos.
Durante la inspección a Los Cabitos, la presidenta de la
Comisión de Defensa Nacional del Congreso, Mercedes Cabanillas, del oficialista
Partido Aprista, dijo que las denuncias contra la misión humanitaria provienen
de "gente irresponsable y maliciosa que distorsiona la realidad".
Por su lado, el ministro peruano de Defensa, Ántero Flores-Aráoz,
dijo desde Lima que está dispuesto a explicar al Congreso la función de estas
tropas, al sostener que éstas se han instalado en Ayacucho a pedido de las
propias autoridades locales.
El mayor del Ejército estadounidense Matt Joganich reafirmó a
EFE que la misión de sus soldados es "estrictamente humanitaria" y que no se
involucrarán 'en proyectos de lucha antiterrorista'.
Asimismo explicó que durante su estancia en la zona de
emergencia precisarán del apoyo militar peruano.
"No tenemos capacidad para protegernos
nosotros mismos, tenemos algunas armas pero no muchas y el
último recurso es siempre auto-defendernos", matizó.
Sobre las denuncias de la oposición peruana a su presencia en
Ayacucho, Joganich expresó que "cada uno tiene diferentes percepciones sobre lo
bueno y malo" y agregó que "la mejor manera de luchar contra el terrorismo es
luchar contra la pobreza".
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