"La renuncia demuestra que este
Gobierno no es serio, no tiene respeto por el medio ambiente ni por la
Amazonía", ha declarado al portal Terra Magazine el director de la campaña
amazónica de Greenpace, Marcelo Furtado.
Según este portavoz del grupo
ecologista, "el Gobierno de Lula liberó los transgénicos, retomó el programa
nuclear, está promoviendo la construcción de más plantas nucleares, ensucia la
matriz energética con su apoyo a las termo-eléctricas y fomenta la
desforestación de la Amazonia, en vez de potenciar las acciones en contra".
La ministra de Medio Ambiente de Brasil, Marina Silva, presentó el martes su
dimisión de su cargo al presidente de Brasil, Luiz Inácio 'Lula' da Silva, según
lo informado por una portavoz del citado ministerio.
Silva, ex recolectora de caucho que ha dedicado su vida política a la defensa
del medio ambiente, en la que se involucró de la mano del líder ecologista
Chico Mendes, asesinado en 1988, fue nombrada por el dirigente brasileño cuando
asumió su primer mandato en enero de 2003.
En los inicios del Gobierno era
considerada una de las personas de más confianza del presidente, pero las
relaciones entre ambos se fueron desgastando debido al claro apoyo del
presidente a otros ministerios volcados a fomentar el desarrollo de la Amazonía.
La ministra se había opuesto a varios proyectos de infraestructura que
consideraba nocivos para la selva amazónica.
También el pasado mes de enero culpó
a la ganadería y a las plantaciones de cereales de ser responsables de la
deforestación de la zona, a lo que el presidente respondió que era prematuro
culpar a de ese mal a la industria agropecuaria.