Por
Pablo Stefanoni -
enviado especial en La Paz, Clarín
La decisión del partido derechista "Podemos" de resucitar el
referéndum revocatorio desató ayer una fuerte crisis en el campo opositor. La
mayoría de los analistas apelaban a metáforas futbolísticas y calificaban la
sorpresiva iniciativa como un gol en contra de los detractores de Evo Morales.
En charlas de café o almuerzos familiares el tema es el mismo: ¿por qué la
oposición le tiró semejante salvavidas al presidente indígena? ¿Qué pasará el
10 de agosto cuando los bolivianos tengan que decidir si ratifican o no a
Morales y los gobernadores?
La noticia del día de ayer fueron las acusaciones cruzadas y las posiciones
contradictorias defendidas por cada grupo opositor. "Grave error", "estupidez
política" y "flaco favor a las autonomías" fueron algunos de los epítetos
lanzados desde las regiones autonomistas hacia los senadores de Podemos. El
opositor prefecto de Cochabamba calificó la aprobación del referéndum
revocatorio -que podría acabar con su gestión- como una "maniobra de Podemos".
La respuesta no se hizo esperar: "El prefecto no es serio, en la mañana
desayuna con Santa Cruz y en la noche cena con el presidente", retrucó el
senador podemista Walter Guiteras en referencia a la decisión de Reyes Villa
de concurrir a la convocatoria al diálogo de Morales.
El presidente del comité cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic, y el
prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, coincidieron en que el referéndum
revocatorio profundizará la crisis. Pero discreparon sobre el adelantamiento
de elecciones propuesto por el dirigente cruceño y apoyado por Reyes Villa.
"Estamos viviendo muy apresurados. Las autoridades deben cumplir sus mandatos
y muy circunstancialmente deben plantearse salidas como referendos
revocatorios o elecciones anticipadas", señaló Fernández, que también ve
peligrar su cargo.
"Es inexplicable, esto ya se considera en nuestras regiones una traición al
proceso autonómico de parte de Podemos", declaró el senador tarijeño de ese
mismo partido Roberto Ruiz. Y los parlamentarios de esa región, que votará sus
estatutos autonómicos el 22 de junio, anunciaron que pedirán la derogación de
la ley que habilita el revocatorio.
"El referéndum revocatorio, voy a decirlo de la manera más cruda, no sirve
absolutamente a nadie y es una estupidez política", añadió el ex prefecto de
Santa Cruz Carlos Hugo Molina, quien cree que Evo será ratificado. Y hay
coincidencia en que la iniciativa de Podemos sólo busca reponer en el mapa
político el alicaído liderazgo del ex mandatario Jorge "Tuto" Quiroga
(2001-2002), ampliamente derrotado por Evo Morales en las presidenciales de
diciembre de 2005.
Ayer Morales propuso a cinco de los nueve prefectos (gobernadores) que
concurrieron a la mesa de diálogo un pacto para la redistribución equitativa
de los recursos del Estado, el impulso a las autonomías, la transparencia
administrativa y la producción alimentaria. Pero a la cita faltaron los
líderes autonomistas de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando que promueven un
acuerdo nacional previo reconocimiento por el gobierno de los referendos
autonomistas considerados ilegales y sediciosos por La Paz.
En una reunión de siete horas, los prefectos de La Paz y Cochabamba (todos
ellos opositores) y los oficialistas de Oruro, Chuquisaca y Potosí, con la
presencia del delegado de la OEA, el diplomático de origen argentino Raúl
Alconada Sempé, acordaron con el presidente la conformación de una "gran
comisión" para que en diez días encuentre una salida a la crisis política que
afecta al país. También se anunció que el Palacio Quemado volverá a invitar al
cardenal Julio Terrazas luego de desahuciar su participación por el apoyo que
dio el prelado con su voto por el "Sí" a la autonomía en la consulta cruceña
del domingo 4 de mayo. Mientras el vocero gubernamental Iván Canelas calificó
de exitoso el encuentro, el líder del departamento cruceño, Rubén Costas, dijo
que se trató de un "show político más". Pero ayer la prioridad de unos y otros
comenzó a ser la campaña electoral para evitar la eyección de sus cargos.