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(IAR Noticias)
25-Abril-08
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Chávez: solidaridad y a poyo a Evo
Morales |
El peligro de que
Bolivia "estalle" por "el plan separatista detrás del referendo
autonomista" en su oriental provincia de Santa Cruz, previsto para
el 4 de mayo, fue denunciado el miércoles 23 en una cumbre de la
Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA).
Por Humberto Márquez - IPS
El presidente de Bolivia, Evo Morales, recibió la
solidaridad del grupo en una declaración suscrita en Caracas con sus
pares Hugo Chávez, de Venezuela, y Daniel Ortega, de Nicaragua,
junto al vicepresidente de Cuba, Carlos Lage. Dominica, quinto socio
del ALBA, no asistió a la cita, convocada de urgencia por el
mandatario anfitrión.
La declaración expresó el "firme rechazo a los planes de
desestabilización que buscan vulnerar la paz y la unidad de
Bolivia", contra la cual "se fragua un intento separatista a través
de un pretendido referéndum convocado en franca violación de la
constitución y las leyes bolivianas".
Por ello, los mandatarios subrayaron su posición de "no reconocer
ninguna figura jurídica que pretenda desprenderse del Estado
nacional boliviano y vulnere la integridad territorial de Bolivia".
Reclamaron que la crisis política en ese país sea resuelta por sus
ciudadanos "sin injerencias externas de ningún tipo".
Aún así, el ALBA llamó "a la comunidad internacional y en especial a
la de América Latina y el Caribe a actuar a tiempo y de manera
decidida en solidaridad con Bolivia".
"Han podido reclamar una mayor atención incluso de la Organización
de las Naciones Unidas, a partir de la declaración de relator para
los pueblos indígenas, Rodolfo Stavenhagen", observó a IPS María
Teresa Romero, profesora de Estudios Internacionales en la
Universidad central de Venezuela.
La posibilidad de apelar a la Organización de Estados Americanos se
deja de lado porque Cuba está suspendida de ese foro desde comienzos
de los años 60.
Stavenhagen se confesó "preocupado por la intención de las
autoridades de Santa Cruz de proceder a un referéndum unilateral
sobre la autonomía departamental al margen de la Constitución
Política del Estado" boliviano.
Pidió a los líderes del oriente boliviano que "no permitan que en el
nombre de la legítima aspiración a la autonomía departamental se
vulneren los derechos humanos de los pueblos indígenas del
departamento de Santa Cruz".
La crisis boliviana se profundizó luego que Santa Cruz y otros tres
departamentos de la franja oriental que divide en dos a Bolivia
siguieron adelante con sus planes de declarar la autonomía, en
abierto desafío al gobierno nacional de Morales.
Los gobiernos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, de mayor
desarrollo y donde se concentran los ricos recursos naturales como
hidrocarburos y agricultura, dicen no sentirse interpretados en el
texto de ley fundamental aprobado sólo con los votos de la mayoría
oficialista en la Asamblea Constituyente.
La posibilidad de que las organizaciones sociales que respaldan a
Morales, sobre todo en el empobrecido occidente boliviano, se
enfrenten a los autonomistas militantes, puede abrir las puertas a
una intervención militar que haga escalar la confrontación, han
advertido analistas políticos dentro y fuera de ese país.
Romero llamó la atención sobre el "prudente silencio" guardado por
algunos vecinos de Bolivia, "evitando agravar la crisis con asomos
de injerencia en una cuestión tan polarizada como la de la autonomía
regional, impulsada por provincias que recuerdan que la nueva
Constitución se redactó a escondidas de la oposición política y
regional".
El presidente boliviano agradeció la solidaridad recibida en Caracas
y manifestó estar contento. "Estaría preocupado si mis compañeros de
base estuviesen en contra de Evo Morales", indicó. Remarcó que los
grupos autonómicos "siempre han sido enemigos de nosotros, de los
movimientos sociales", actitud que "a veces es más boca y más
prensa".
Chávez convocó la cumbre después de que el líder cubano Fidel Castro
advirtió la posibilidad de "otra tragedia" latinoamericana por "la
amenaza de desintegración real" en Bolivia, que con Venezuela y Cuba
dieron origen en 2004 al ALBA en contraposición a la ya entonces
deteriorada Área de Libre Comercio de las Américas auspiciada por
Estados Unidos.
"¿Qué podemos hacer?", preguntó el martes
el mandatario anfitrión, en la víspera, para luego explicar que se le ocurrió "una reunión
extraordinaria del ALBA, para tratar de evitar desde fuera lo que
para mucha gente a estas alturas parece inevitable: una explosión en
Bolivia".
El miércoles opinó que el plan de desestabilización alcanzaría a
todo el Cono Sur de América.
"También es un plan contra Brasil y para desestabilizar el Cono Sur
completo, porque si el imperio (Estados Unidos) desestabiliza a
Bolivia, lo más seguro es que se detenga el flujo de gas boliviano a
Brasil, Argentina y Chile", comentó.
Añadió que, "al golpear en Bolivia, el corazón geopolítico
sudamericano, el imperio y sus aliados muestran que no quieren la
integración de América del Sur".
Chávez preguntó si sería casual que el embajador de Estados Unidos
en Bolivia, Philip Goldberg, haya prestado servicios diplomáticos en
Bosnia y Kosovo.
"El imperio lo que quiere es la kosovización de Bolivia", afirmó, en
alusión al autonomismo seguido de independencia, con escaso
reconocimiento internacional, de la antigua provincia serbia.
Por otra parte, los mandatarios del ALBA firmaron en Caracas un
nuevo acuerdo de cooperación en materia de seguridad alimentaria,
con expresiones de queja por los altos precios internacionales de
los alimentos y su empleo en la manufactura de combustibles.
El acuerdo anima a los socios del ALBA a formular proyectos para el
cultivo de cereales, sobre todo maíz y arroz, leguminosas y, en
particular, frijoles, así como para la producción de carnes y leche.
Para todo ello se busca asegurar la provisión de agua y mejorar los
sistemas de riego.
Chávez propuso que justamente Bolivia recibiese prioridad en la
formulación de nuevos proyectos para desarrollo del potencial
alimentario de los países del ALBA.
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