La senadora colombiana Piedad Córdoba dijo ayer en España que la salud de
Ingrid Betancourt, rehén de las FARC desde 2002, no es tan grave como se había
afirmado y que la llave para la reanudación del diálogo con la guerrilla para
un acuerdo humanitario la tiene el presidente de Colombia, Alvaro Uribe.
La senadora, cuestionada en su país por su actuación junto al presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, en la búsqueda de un acuerdo con las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) que permita un canje de secuestrados por
guerrilleros, expuso en un debate en Madrid su postura favorable a una
negociación con la guerrilla para superar el conflicto que vive Colombia desde
hace décadas.
El acuerdo humanitario sería "una ventana para un proceso de paz", sostuvo
Córdoba, que insistió en que "Venezuela juega un papel muy importante". De
Betancourt, sobre cuyo estado físico surgió la alarma hace escasos días cuando
Francia envió un avión para prestarle asistencia médica, la senadora dijo que,
partiendo de que "nadie está bien estando secuestrado", sus "últimas noticias de
la semana pasada, es que, en medio de esas circunstancias, Ingrid está bien,
si es que eso se puede decir así". La senadora especificó que se refería a
que no padece una enfermedad como "hepatitis, sida, un infarto".
A su juicio, "se utiliza" la situación de la ex candidata a la Presidencia
colombiana "para presionar a la sociedad, para presionar al Gobierno" a su
liberación. Córdoba considera además que se utiliza esa circunstancia "para
echarle tierra a una crisis interna que cada vez es más difícil de tapar y
ocultar en el país".
"El Gobierno (de Colombia) no tiene ningún interés en el acuerdo humanitario. Si
hiciera la mitad de lo que hace el Gobierno francés por la liberación de los
policías y los soldados, hace rato que estaban afuera", agregó la senadora.
También criticó que el gobierno de Alvaro Uribe privilegie "el rescate militar,
que no ha sido exitoso en ninguno de los casos". "Hay una corriente muy
fuerte en el Gobierno que no quiere el acuerdo humanitario y esto tiene que
ver con el poco interés en avanzar hacia elementos que podrían ser dejados de
lado si hubieran posibilitado el acuerdo humanitario", agregó.
Sobre el papel que juegan Francia, Suiza y España en el proceso, dijo que "lo
que yo sé en este momento es que las FARC han tomado la decisión de que no
aceptan más el acompañamiento de España" a raíz del apoyo del Gobierno español
al proceso de desmovilización de los grupos paramilitares. "Es la lectura que
hacen ellos", agregó, para señalar que considera "que es una decisión de no
retorno" y que actualmente "también descalifican de una u otra manera más
contactos con Francia a raíz del asesinato de Raúl Reyes", el nø dos de las
FARC.
Sobre las expectativas de una reanudación del diálogo, interrumpido a finales
del pasado año, la senadora colombiana insistió en que es Uribe quién tiene la
llave. "Creo que para retomar el dialogo con las FARC no hay sino que tener la
decisión de retomarlo, y eso le corresponde necesariamente al presidente del la
República", señaló.