hávez anunció la semana pasada que "renacionalizaría" la firma para poner
fin a un prolongado conflicto sindical.
Los directivos de Techint viajaron a Caracas esta semana para reunirse con
funcionarios del Ministerio de Industria y Minería venezolano para discutir la
medida.
Antes de partir, los empresarios argentinos le pidieron a la presidenta
Cristina Fernández que "intervenga ante el gobierno de Venezuela en defensa del
capital nacional".
Según medios argentinos, la mandataria se comunicó con su par venezolano para
interceder a favor de la empresa, aunque sus pedidos no habrían sido acatados.
Conflicto de intereses
Muchos analistas se refirieron a la "encrucijada" de Fernández, atrapada
entre la defensa de una empresa argentina, de buenos vínculos con su gobierno y
la posibilidad de poner en riesgo la alianza económica con Hugo Chávez.
Sin embargo, el analista internacional Jorge Castro, del Instituto de
Planeamiento Estratégico, señaló a BBC Mundo que el hecho de que el gobierno
argentino no haya dado a conocer oficialmente su postura sobre el caso de Sidor
demuestra que está priorizando el vínculo bilateral.
"Argentina tiene una relación privilegiada con Venezuela debido al hecho de
que la crisis energética en el país le otorga a la provisión de petróleo de
Venezuela una carácter estratégico", explicó Castro.
"Por eso, el gobierno argentino, aparentemente, lo que ha resuelto es
otorgarle primacía o relevancia especial a la relación con Caracas antes que
respaldar a Techint en su conflicto con el gobierno venezolano".
Antecedentes
Ésta no es la primera vez que una nacionalización anunciada por el gobierno
de Chávez provoca malestar en otro país.
Venezuela ya asumió el control varios campos petroleros instalados en la Faja
del Orinoco, entre ellos los del gigante estadounidense Exxon-Mobil.
Además, recientemente anunció la nacionalización de cementeras en las que
tiene importantes intereses la multinacional mexicana Cemex.
La reestatización de Sidor, por su parte, no sólo afecta a la argentina
Techint, que controla el 60% de las acciones de la empresa a través de su
holding Ternium, sino también a Brasil, cuya firma Usiminas también forma parte
de ese grupo.
Por eso, tanto el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como su
canciller, Celso Amorim, también habrían intercedido a favor de Usiminas y
Techint, aunque con los mismos resultados que obtuvo la mandataria argentina.
¿Ingreso en peligro?
Según le dijo a BBC Mundo el analista Jorge Castro, la consecuencia de esta
decisión de Hugo Chávez puede llevar a que Venezuela se quede fuera del Mercado
Común del Sur (Mercosur), al que aspira a unirse.
"Hay que tomar en cuenta que, en Brasil, el Senado todavía no ha ratificado
la incorporación de Venezuela al Mercosur y esto -la expropiación realizada por
Chávez- puede también afectar este punto fundamental".
En ese sentido, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Juan
Lascurain, opinó que "lo sucedido con Sidor contradice el proceso de integración
del Mercosur" y advirtió que "esta medida desalienta cualquier tipo de inversión
en ese país caribeño".