La serie de reuniones del enviado de la OEA, Dante Caputo, para mediar en la
crisis boliviana terminó ayer con tono de alarma y llamados a la flexibilización
de posiciones entre el gobierno de Evo Morales y la oposición regionalista
liderada por Santa Cruz. "Si los distintos actores que están envueltos en esta
controversia no hacen un gran esfuerzo, corremos el riesgo -y soy muy consciente
de las palabras que estoy mencionando- de que la tensión cambie de naturaleza, y
que ya no sea controversia sino enfrentamiento", afirmó el ex canciller
argentino a la salida de un encuentro con el mandatario boliviano.
En su segunda visita al país en pocos días, Caputo se reunió en Tarija con los
gobernadores de la "media luna" autonomista que incluye a los departamentos de
Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, cosechando sólo declaraciones de buenas
intenciones. También la Iglesia Católica y el "grupo de amigos de Bolivia",
integrado por Argentina, Brasil y Colombia, buscan evitar que se pase de la
controversia al enfrentamiento abierto. Pero el gobernador de Santa Cruz, Rubén
Costas, desahució otra vez la posibilidad de sentarse a la mesa antes del 4 de
mayo, cuando los cruceños aprobarán en referéndum los estatutos de un futuro
gobierno autónomo de facto. Y esta consulta será seguida en junio por las otras
regiones opositoras.
"Es sólo una encuesta millonaria, sin ninguna base constitucional", calificó el
vicepresidente Alvaro García Linera, mientras un spot oficial repetía que "la
OEA y la Unión Europea no enviarán observadores ni reconocerán los resultados de
un referéndum ilegal". Los movimientos sociales que apoyan a Morales decidieron
abstenerse y dejar de lado un boicot que anticipaba violencia. Sin fiscales por
el No, apuestan a poner en duda el apoyo masivo al Sí que anticipan las
encuestas. Según la última encuesta de la firma Captura, la aprobación a Evo
Morales en Santa Cruz se redujo al 20% (frente al 33% obtenido en las
presidenciales de diciembre de 2005). Y la misma medición arroja un apoyo del
79% para el gobernador Costas. "Muchos creen que con la autonomía su vida
mejorará y hoy todos los problemas son atribuidos al gobierno central", explica
a Clarín la analista política cruceña Claudia Peña. "El principal error
de Morales fue no haber acaudillado él mismo la lucha por la autonomía, al
llamar a votar No a la autonomía en el referéndum de julio de 2006", explicó el
sociólogo José Mirtenbaum, en un debate televisivo. Hoy el gobierno analizará
flexibilizar su decisión prohibir las exportaciones de aceite luego de la
reducción del precio en el mercado interno. Y con esto se busca bajar, al menos
un poco, la tensión con la poderosa agroindustria cruceña.