n hombre murió y dos resultaron
heridos el lunes en Cayes, al sur de Haití, y otras cuatro personas resultaron
heridas en otras ciudades del país, durante una nueva jornada de manifestaciones
callejeras en protesta por la suba de los alimentos y el alto costo de vida.
El hombre que murió en Cayes
recibió varios balazos durante los disturbios protagonizados en el barrio
periférico de Vernet, a 190 kilómetros al sur de Puerto Príncipe, confirmaron a
la agencia EFE fuentes policiales.
A media tarde una tensa calma
volvió a reinar en Cayes.
La Comisaría de la Policía de esa
población no informó en torno a las circunstancias de la muerte, ni la identidad
de la víctima.
Otras ciudades haitianas y la
capital resultaron también afectadas por los violentos disturbios.
Por su parte, los dos heridos, de 26 y 27 años, fueron identificados como
trabajadores de la construcción en Vernet, según informaciones obtenidas por
EFE.
Según testimonios de habitantes de
Cayes, las balas procedieron de la casa del senador opositor Gabriel Fortune,
cuya esposa e hijo tuvieron que buscar refugio en la Comisaría de la Policía,
informaron las autoridades.
Mientras, otra casa de la familia Fortune en la zona de Quatre Chemin, en el
sector norte de Cayes, fue saqueada por manifestantes. Según Fortune,
"narcotraficantes" y "bandidos" ligados al partido Lavalás del ex presidente
haitiano Jean Bertrand Aristide están agitando las protestas.
La acusación del legislador fue rechazada de inmediato por su colega Rudy
Herivaux, del partido Lavalás, quien se mostró en contra de las protestas
violentas.
Una fuente de la Policía señaló a
EFE que la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas para Haití (MINUSTAH)
no ha sido desplegada, pero que unidades de la Policía de Puerto Príncipe
fueron trasladadas a Cayes para reforzar la seguridad.
A media tarde, una tensa calma volvió a reinar en Cayes, a donde llegó una
delegación gubernamental para analizar la situación y reunirse con las
autoridades locales.
Otras ciudades haitianas y la
capital, Puerto Príncipe, resultaron también escenario de levantamientos
sociales por la carestía de vida y escasez de alimentos.