El canciller Taina se reunió con opositores. Hoy llega Amorim, su
colega brasileño.
Por Pablo Stefanoni - Clarín
Un día después de que los dirigentes de Santa Cruz de la Sierra
amenazaran con dictar sus propias leyes luego del 4 de mayo, el canciller
argentino Jorge Taiana llegó hasta La Paz para evaluar una posible
mediación en la crisis política que vive Bolivia. También participó de las
reuniones con Evo Morales el vicecanciller colombiano Camilo Reyes y hoy
arribará el canciller brasileño Celso Amorim. Horas antes, Dante Caputo estuvo
encabezando una comisión de la OEA con el mismo fin.
De esta forma el "grupo de países amigos" respondió a la convocatoria del
mandatario boliviano, que busca desesperadamente formas de frenar el
plebiscito autonomista del 4 de mayo, que ratificará los estatutos para la
autonomía de facto de Santa Cruz. "Vinimos sobre todo a escuchar y a ver en
qué medida podemos contribuir al fortalecimiento del diálogo y al mejor
encuentro entre nuestros queridos hermanos bolivianos", declaró Taiana,
sumergido en reuniones con líderes opositores y miembros de la Iglesia en La
Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Por su parte, Morales visitó en la noche del miércoles a la jerarquía católica
para pedirle que agilice la reanudación de diálogo. "Vine para pedir la
ayuda de la Iglesia para buscar soluciones y evitar conflictos. Los padres
siempre buscan la forma para facilitar el entendimiento entre los bolivianos",
dijo el presidente boliviano, que siempre cuestionó el tradicional papel del
clero como "gran árbitro nacional".
Pero el acuerdo político no parece una tarea fácil. Después de tres semanas de
intentos, la curia fracasó en encontrar puntos de acuerdo. El gobierno
desconoce los estatutos autonomistas —sin base constitucional— y reivindica la
Carta Magna aprobada en diciembre pasado sin la presencia de la derecha.
Mientras tanto, la dirigencia cruceña reclama la anulación del texto
constitucional y del recorte de los impuestos petroleros a las regiones, que
Evo Morales usó para pagar una renta "dignidad" a la vejez. Los cruceños dicen
que el referéndum es imparable.
En este contexto, el gobierno dio marcha atrás en su propio plebiscito para
aprobar la nueva Carta Magna, ante el temor a no poder implementar la consulta
en las regiones rebeldes que amenazaron con organizar boicots.
A tal punto llegó la crisis institucional que la corte electoral
cruceña desconoció a la corte nacional, desacató sus resoluciones y trabaja
contra viento y marea para organizar la consulta. El gobernador cruceño Rubén
Costas anunció el miércoles, durante una masiva marcha en apoyo a los
agroexportadores, que el 5 de mayo revertirá decretos presidenciales como el
que prohíbe temporalmente la exportación de aceite.
"El referéndum (autonomista) tiene que ser frenado, tiene que pararse por la
voluntad unánime de todos bolivianos que amamos este país", declaró el
ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana al posesionar al nuevo vocero
presidencial. La reciente renuncia de Alex Contreras —allegado a Morales desde
1990— en medio de una pelea palaciega y denuncias acerca de la existencia de
"enemigos internos" parece la punta del iceberg de una fuerte puja al interior
del oficialismo.
"Vamos a votar, militarizados o no, pese a lo que diga el ''zorro'' Quintana y
el gobierno dictador", respondió el diputado cruceño Carlos Pablo Klinsky
haciendo referencia al apodo del ministro de Defensa de Gonzalo Sánchez de
Lozada que dirigió la represión de octubre de 2003. Y el líder del partido
opositor Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, pidió elecciones anticipadas si
no se logra poner fin a la crisis. No obstante, el ministro de Defensa de
Morales, Walker San Miguel, negó que el Ejecutivo esté pensando en dictar el
estado de sitio.
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