Por Eleonora Gosman - corresponsal
en
San Pablo, Clarín
Por su lugar en el continente y la visión de que es preciso tener una buena
defensa nacional para no ser discriminado en el mundo, Brasil acelera cambios
profundos en la estrategia militar, interna y regional. Así lo reveló el
ministro de Asuntos Estratégicos, Roberto Mangabeira Unger, un ex catedrático de
Harvard que tuvo como alumno al actual precandidato presidencial demócrata
Barack Obama. Fue en una reunión en San Pablo con un grupo de corresponsales
extranjeros, entre ellos Clarín.
La nueva visión del gobierno brasileño implica, en el frente externo, el
impulso del Consejo Sudamericano de Defensa, una iniciativa que el
presidente Lula da Silva llevará como propuesta formal a la próxima cumbre de la
Unión Sudamericana, que se realizaría en Colombia. Según ese enfoque, en un
primer momento las Fuerzas Armadas de la región "deberían establecer mecanismos
de consulta que ayuden a prevenir conflictos como los de Colombia y Ecuador, y
resolverlos rápidamente una vez que se produzcan". Pero la apuesta final es a
una Sudamérica que "comparta un escudo de defensa" e integre su industria
militar.
Mangabeira indicó que Brasil lanzará el 7 de setiembre próximo el plan de
reorganización de sus Fuerzas Armadas: "Estas precisan tener una dinámica de
innovación tecnológica y operativa permanente. Queremos ampliar la Fuerza de
Acción Estratégica Rápida, un núcleo de modernidad dentro del Ejército brasileño
que hoy representa 10% de sus efectivos actuales. Esto implica reorganizar la
cultura militar de modo de tener una fuerza terrestre de desplazamiento rápido
en el territorio nacional, en función de nuestra preocupación con las fronteras
y con nuestras aguas jurisdiccionales". Para el ministro, el Consejo de Defensa
Sudamericano, una versión restringida de la debilitada Junta Interamericana de
Defensa (en la que participa Estados Unidos), es un compromiso con la Unión
Sudamericana "que exige proyectos comunes no sólo económicos y energéticos sino
también de defensa". Pero agregó que también "responde a la necesidad de
desarrollar nuestra estrategia nacional con la máxima transparencia frente a
nuestros vecinos".
-¿A qué se refiere con "escudo de defensa"? -preguntó Clarín.
-Las Fuerzas Armadas precisan tener una dinámica de innovación tecnológica y
operativa permanente. En el caso de Brasil, apuntamos a fortalecer y ampliar la
Fuerza de Acción Estratégica Rápida. Nuestra estrategia no está determinada por
la defensa del Amazonas, pero es real que esa región está en el tope de nuestras
preocupaciones, ya que se trata de un área vasta con fronteras porosas y
precisamos tener los medios para monitorearla.
-¿Cuáles fueron los resultados de su gira por Francia y Rusia?
-No fueron viajes "de compras";. No estamos interesados en adquirir productos y
servicios acabados sino en colaboraciones para la producción conjunta, que
ayuden a fortalecer nuestras capacidades tecnológicas autónomas. La apuesta es
la reorganización de las Fuerzas Armadas brasileñas alrededor de una vanguardia
tecnológica y operativa basada en la capacidad nacional. Así como en Francia se
avanzó en la asociación estratégica, también en Rusia tuvimos una recepción
sorprendente. Ya está en la agenda formalizar una colaboración entre el Consejo
de Seguridad de Rusia (con mucho poder en Moscú) y el Ministerio de Asuntos
Estratégicos de Brasil. Del 14 al 16 de este mes nos vamos a reunir en Brasilia
para acordar los términos.
******