|
 |
|
Los presidentes Hugo
Chávez y Lula Da Silva, en la ciudad de Recife, capital de Pernambuco |
Lo dijo junto a Chávez, al recordar el ataque colombiano en Ecuador
contra las FARC.
Por
Eleonora Gosman - corresponsal en
San Pablo, Clarín
Con ponderaciones mutuas del papel pacificador que ambos cumplieron
en el desmonte del conflicto entre Ecuador y Colombia, los presidentes Lula da
Silva y Hugo Chávez recordaron una vez más, que los dos persiguen "la paz" y
que el colombiano Alvaro Uribe debería "cuidar" de las declaraciones
procedentes de su país que podrían sonar a "provocaciones".
"¿Brasil estaría dispuesto a aceptar un ataque a un objetivo militar legítimo
en su territorio?" interrogó un periodista al presidente Lula da Silva. Eso
mereció una réplica enojada: "La posición de Brasil fue muy clara cuando se
trató de la defensa de la soberanía de Ecuador. Nuestra actitud no admite
ambigüedades: no aceptamos que un país viole la soberanía territorial de otro.
¡Punto final!". El venezolano continuó en esa línea: "Hay que estar alertas
porque quedan llamitas prendidas por ahí. Y pareciera que hay poderosos
intereses que quieren desestabilizar".
Chávez recordó que le había hablado antes de ayer a su colega colombiano
Alvaro Uribe para comentarle acerca de "ciertas declaraciones, o
provocaciones, que salen de Colombia". Fue entonces que denunció: "Dicen que
viene ahí una foto de Marco Aurelio (García, el asesor internacional de Lula
da Silva) en un campamento (de las FARC) y saldría de esa computadora que da
para todo". Consultado por Clarín telefónicamente, García se rió. Para
él, Chávez "bromeaba. Jamás estuve en un campamento de las FARC y nunca conocí
al guerrillero fallecido Raúl Reyes", señaló.
Chávez recordó, en la conferencia de prensa, que "ayer por la mañana dieron la
noticia del hallazgo de uranio empobrecido. Fíjense, no enriquecido sino
empobrecido. Entonces lo llamé a Uribe y le manifesté la preocupación porque
sigan saliendo esas cosas". De acuerdo con el jefe de Estado venezolano, con
Lula resolvieron que es preciso continuar los esfuerzos para apagar esos
incendios: nosotros queremos la paz y seguir ayudando en el canje
humanitario". Para Chávez, "si se firmó la paz en Centroamérica, ¿por qué no
se puede pacificar Colombia? Yo estuve como militar en unidades
antiguerrilleras en Venezuela y creo que ahora llegó el momento de firmar la
paz".
El venezolano le agradeció a Brasil "el esfuerzo" realizado para aplacar el
conflicto entre Colombia y Ecuador, que llegó casi a incorporar a Venezuela
cuando su gobierno envió tropas a la frontera con el territorio colombiano.
"Tener a un Brasil con voz propia no es poca cosa", subrayó el presidente
venezolano, al tiempo que reivindicaba el papel componedor jugado por la
presidenta Cristina Fernández de Kirchner y por el canciller brasileño Celso
Amorin . Lula dijo a su vez que su colega venezolano fue el "gran pacificador"
del reciente conflicto. "Por eso, yo lo felicito".
Lo cierto es que la participación de Chávez en la cumbre del Grupo de Río en
Santo Domingo sirvió para serenar ánimos y buscar una salida negociada
que se habría de concretar, unos días después, en la asamblea de cancilleres
de la Organización de Estados Americanos. En esa cita, se desmoronó la tesis
impulsada por Estados Unidos junto con Uribe de la "flexibilización de las
fronteras" para "objetivos militares legítimos" como el ataque a focos
terroristas.
En otro nivel, los acuerdos entre Brasil y Venezuela esta vez pintaron más
exitosos que en el pasado. Lograron que las dos petroleras, PDVESA y
Petrobras, firmaran ayer la asociación para la refinería Abreu e Lima de
Pernambuco. Y también dieron la señal verde para que la empresa venezolana
instale estaciones de servicio en el norte y nordeste de Brasil.