"Devolvieron" a 8 empresarios. Es en reciprocidad por el trato español
a los brasileños.
Por Eleonora Gosman - corresponsal en
San Pablo, Clarín
Brasil "devolvió" más extranjeros a sus países de origen por no
cumplir con las rígidas normas que aplican las autoridades migratorias, desde
hace una semana. Una nueva tanda de turistas españoles, 8 en total, fue
impedida de ingresar a territorio brasileño, en el aeropuerto internacional
Tom Jobim de Río de Janeiro. Ayer, el canciller brasileño, Celso Amorim, y su
par español, Miguel Angel Moratinos, se comunicaron telefónicamente para
intentar buscar una solución a las políticas migratorias que afectan a
ciudadanos brasileños y españoles. Decidieron retomar la conversación después
de Semana Santa.
Con esta última repatriación, suman más de 20 los extranjeros que no
consiguieron entrar en Brasil y se vieron obligados a tomar un vuelo de vuelta
a Madrid.
Esta vez, el grupo estaba formado por empresarios, quienes llegaron en
un vuelo de Iberia. Uno de ellos contó que la Policía Migratoria brasileña los
humilló. Primero preguntaron quiénes eran españoles en la fila: "Y cuando nos
identificaron nos separaron como si fuéramos perros; recogieron nuestros
pasaportes y después salieron diciendo que nos teníamos que volver", contó
Pedro Hernández (38).
El conflicto se inició la semana pasada, cuando 30 brasileños fueron
deportados por las autoridades españolas luego de ser retenidos sin
justificación en salas poco adecuadas del aeropuerto madrileño.
Fue entonces que saltó a la luz una clara situación de discriminación
contra ciudadanos de Brasil, al punto de que el promedio de expulsados
desde principios de año es de 10 por día. Con la bendición del presidente Lula
da Silva, la Cancillería brasileña dio rienda suelta a la Policía Federal, que
controla migraciones, para aplicar la ley con el máximo rigor respecto de los
españoles.
En Fortaleza, capital de Ceará (estado del nordeste), un centro turístico
marítimo muy visitado por extranjeros, un agente policial dejó claro el porqué
de las deportaciones: "Usted no va a entrar en mi país porque no tiene
dirección fija para quedarse en Brasil. Usted vuelve a su país por la misma
razón que los brasileños son echados de España", dijo con rabia al español
Gerard Lorene. El comisario de la Federal en Ceará, Thomas Wlassak, justificó:
"El turista no tenía hotel contratado ni dinero suficiente para permanecer en
Brasil por 90 días. No nos interesa esa clase de turismo en Brasil", aclaró el
jefe policial.
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