En algunos casos, el desplazamiento en camiones y
autobuses con blindados y tropas se hacía a plena luz del día y
compartiendo autopistas y carreteras con vehículos civiles.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó esa movilización en
su programa dominical de televisión y advirtió a su par colombiano
Álvaro Uribe que "no se le ocurra hacer en la frontera de Venezuela
lo que hizo en la de Ecuador, porque le mando unos Sukhoi",
cazabombarderos de fabricación rusa adquiridos recientemente.
La frontera "ha sido cerrada", informó el ministro de Agricultura,
Elías Jaua, lo que se tradujo en veda al ingreso de camiones
colombianos con alimentos, aunque vehículos particulares y de
transporte de personas continuaban el tránsito bilateral.
Eran las únicas señales visibles de aprestos en el lado venezolano
para una eventual confrontación con Colombia, posibilidad que
flotaba en el ambiente diplomático latinoamericano pues también
Ecuador envió tropas y helicópteros a su frontera norte. Bogotá, en
cambio, oficialmente descartó el envío de refuerzos a sus fronteras.
"Esto de una guerra es una locura. A quienes hemos tenido hijos en
el servicio (militar) no nos gusta, y bueno, ¿a quién le va a gustar
una guerra? Los que mueren son siempre los de abajo, los más
tontos", dijo a IPS Flor Ribas, quien cose prendas por encargo, a
las puertas de una panadería en Propatria, barriada obrera del oeste
caraqueño.
En la cercana venta de billetes de loterías, Manuel Duque, opinó que
"si atacan a Venezuela, Chávez tiene que defenderse, pero por ahora
debe esperar lo que haga Ecuador y según vaya eso, entonces
apoyarlo".
José Manuel González, presidente de la gremial empresarial
Fedecámaras, pidió "sensatez y cordura", pues una agudización del
conflicto con Colombia "impactará negativamente en los problemas de
desabastecimiento que tiene Venezuela".
Venezuela, con un déficit en abastecimiento de alimentos
oficialmente cifrado en 20 por ciento, adquirió en Colombia casi un
tercio de los 6.000 millones de dólares que importó en ese ramo
durante 2007. Los rubros colombianos más solicitados son lácteos,
carne en canal, pollo, huevos, hortalizas y derivados de azúcares.
En el frente político, el oficialismo cerró filas y este martes, en
un acto público, Diosdado Cabello, gobernador del central estado de
Miranda y visto por la prensa como un "delfín" de Chávez, aseveró
que "no vamos a la guerra con esta movilización militar, sino a
defender la soberanía de nuestro pueblo".
La Asamblea Nacional legislativa, casi totalmente en manos del
oficialismo, respaldó el lunes al mandatario y aclamó la expulsión
de la legación diplomática colombiana en Caracas.
La oposición, en cambio, criticó los aprestos bélicos tras lo que
considera intromisión indebida de Chávez en un conflicto bilateral
entre Colombia y Ecuador.
La confrontación que tiene en vilo a la diplomacia latinoamericana
surgió de la incursión aérea y terrestre de fuerzas colombianas
contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC) en el norte de Ecuador, en la que perecieron al
menos 20 guerrilleros, entre ellos el conocido como "Raúl Reyes",
miembro del secretariado y portavoz internacional de esa guerrilla.
Chávez "comete traición a la patria, al apoyar a un grupo
narcoguerrillero que comete crímenes de lesa humanidad", dijo Manuel
Rosales, gobernador del estado de Zulia (fronterizo con Colombia),
rival abatido por Chávez en la carrera presidencial de 2006 y cabeza
de la principal formación opositora, Un Nuevo Tiempo.
Henry Ramos y Luis Planas, jefes de los tradicionales partidos
socialdemócrata y socialcristiano, pidieron "una salida pacífica lo
más pronto posible, en el marco de la Organización de los Estados
Americanos (OEA)", que deliberaba este martes de urgencia.
El general retirado Raúl Baduel, quien fue ministro de Defensa de
Chávez hasta julio de 2007 y ahora hace oposición, criticó "las
órdenes públicas para la movilización de unidades militares, lo que
demuestra que estamos ante un show publicitario y no ante una
verdadera movilización para ataque o defensa de las fronteras".
Baduel pidió "a los generales y demás camaradas de armas, analizar
que la Fuerza Armada no puede ser utilizada como brazo armado de
acciones y políticas personalistas". En la frontera "no tenemos
amenaza, ni enemigo ni violación de soberanía", remarcó.
Chávez "debió alertar en secreto a las unidades que pretendía
movilizar antes de hacer el anuncio. Los aspectos logísticos no se
preparan de un día para otro y, salvo quienes están de guardia, los
demás oficiales están con su familias", estimó el general retirado
Fernando Ochoa, quien era ministro de Defensa cuando Chávez dirigió
una rebelión en 1992. Para Ochoa "es correcto que se refuercen las
unidades fronterizas, puesto que Colombia ha dicho que no va a
permitir bases guerrilleras en los países limítrofes".
En la nube de acusaciones e informaciones cruzadas desde el sábado
entre Bogotá, Quito y Caracas está la especie de que "Iván Márquez",
uno de los miembros del secretariado de las FARC y quien el pasado
noviembre se entrevistó con Chávez en Caracas, mantiene un
campamento de su guerrilla en Venezuela.
Centenares de testimonios dan cuenta del paso de guerrilleros de las
FARC y del Ejército de Liberación Nacional, (ELN), la segunda
guerrilla de Colombia, por comarcas fronterizas del noroeste y
suroeste venezolano, así como de incursiones de paramilitares de la
ultraderecha colombiana. La movilización de tropas "genera zozobra
en el corazón de los soldados y sus familias", dijo el cardenal
Jorge Urosa, arzobispo católico de Caracas, al pedir "mucha
moderación a las autoridades de Venezuela, que no debió interferir
en un conflicto que esperamos se solucione prontamente, entre
Ecuador y Colombia".
Los llamados a contener la escalada de confrontación en la subregión
andina se multiplicaban en el exterior. El más reciente, la tarde de
este martes, fue el del presidente peruano Alan García, para quien
"Venezuela no debería añadir incandescencia a este tema, ni con
palabras ni con hechos", según dijo tras recibir la visita de su
homólogo ecuatoriano, Rafael Correa.
El presidente estadounidense George W. Bush, en cambio, expresó
pleno respaldo a Colombia y criticó los "movimientos hostiles" que
realiza Venezuela.