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Correa y Chávez protagonistas de un
conflicto regional encuadrado en la "guerra contraterrorista" de Washington |
Ecuador pidió el martes al Consejo Permanente de la OEA
que condene la incursión de Colombia en su territorio para bombardear un
campamento de las FARC, y solicitó una reunión de ministros de Asuntos
Exteriores del hemisferio.
La ministra de Exteriores de Ecuador, María
Isabel Salvador, hizo la petición en una reunión extraordinaria de la
Organización de Estados Americanos (OEA) tras la grave crisis diplomática
entre ambos países que ha involucrado también a Venezuela.
La ministra pidió también que una misión investigue los hechos del fin de
semana y que la reunión para tratar el tema se convoque a más tardar para el
11 de marzo.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, convocó a una reunión
a puerta cerrada a los representantes de Ecuador y Colombia para buscar una
resolución que, de alcanzarse, podría examinar el Consejo inmediatamente.
La reunión fue suspendida tras más de diez horas de gestiones y se
reanudará el miércoles a las 11.00 hora local (16:00 GMT), informó el
presidente del Consejo, Cornelius Smith, de Bahamas.
Según una fuente diplomática próxima a las conversaciones, Colombia se
oponía a que la OEA condenara la incursión aérea, pues el país ya la había
admitido y pedido disculpas.
Los colombianos también rechazaron la verificación que propuso Ecuador en
el lugar del bombardeo, porque no quiere a "terceros países" involucrados, y
ofrecieron a cambio una misión "exploratoria" sin visitas.
Finalmente, a Bogotá y a otros países de la región les gustaría aplazar la
reunión hasta el 25 de marzo, para que haya tiempo de recopilar información,
según la fuente.
"Ecuador solicita a este Consejo Permanente que (...) se condene la
violación al territorio y a la soberanía de un Estado perpetrada por otro
Estado", agregó Salvador en la reunión del Consejo.
Justificación
Colombia justificó la incursión argumentando que fue para combatir a un grupo
que califica de terrorista - al igual que Estados Unidos y la Unión Europea - y
pidió investigar al presidente venezolano, Hugo Chávez, por sus nexos con la
guerrilla.
El embajador de Colombia ante la OEA, Camilo Ospina, pidió disculpas por la
acción, en la que murieron al menos 22 rebeldes, incluido el líder de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Raúl Reyes, pero señaló que fue
contra una "mafia narcotraficante".
Además agregó que su país tiene "serios indicios" de que existen campamentos
del grupo guerrillero en Ecuador.
Ospina criticó también la postura de Ecuador y Venezuela contra la guerrilla.
"Qué valor han mostrado los presidentes de Ecuador y Venezuela para expulsar
a nuestros embajadores representantes de una democracia legítima. Ojalá
mostraran similar valor para expulsar a los terroristas de su territorio",
afirmó.
Tanto la ministra ecuatoriana como el embajador de Venezuela ante la OEA,
Jorge Valero, negaron haber acogido rebeldes de las FARC deliberadamente en sus
territorios.
Estados Unidos salió en apoyo a Colombia, su principal aliado en América
Latina, y dijo que otros países de la región deberían actuar para reducir
tensiones, no aumentarlas.