Durante una rueda de prensa, los secretarios de Seguridad Nacional, Michael
Chertoff, y de Justicia, Michael Mukasey, afirmaron que ambas medidas forman
parte de un esfuerzo por frenar la inmigración ilegal en el país.
El 'muro virtual', que en un principio abarcará 45 kilómetros en la
frontera entre Arizona y México, forma parte de un plan nacional para
fortalecer la seguridad en la frontera con México, e incluye barreras contra
peatones y vehículos y equipos de alta tecnología como vehículos aéreos no
tripulados.
Ese muro, cuya construcción está a cargo de la empresa Boeing, incluye
torres de observación, radares, sensores de movimiento y potentes cámaras de
alta tecnología capaces de distinguir entre personas y ganado a una
distancia de aproximadamente 16 kilómetros.
El Gobierno de Estados Unidos le pagó a Boeing un total de 15 millones de
dólares para iniciar la construcción del 'muro virtual' pero el muro, que
comenzó a construirse primero en el sector de Tucson, afrontó una serie
de problemas técnicos.
Superados ya los problemas del proyecto, conocido como 'Proyecto 28', "hemos
aceptado el despliegue completo de la tecnología del (proyecto) P-28", explicó
Chertoff. "He sido testigo personalmente del valor de este sistema" para
identificar y lograr el arresto de personas que entran ilegalmente a Estados
Unidos, dijo. La idea es ampliar su colocación "de una u otra forma,
prácticamente en todo sitio en la frontera", dependiendo de la topografía y de
las necesidades en la zona, agregó.
El 'muro virtual', que cuenta con el aval de la Casa Blanca,
será colocado también en Texas y se suma a las vallas físicas
ya construidas en toda la zona fronteriza.
Según Chertoff, se han colocado ya 486 kilómetros de bardas para frenar el
tránsito de peatones y vehículos, con el objetivo de tener un total de
1.078 kilómetros de vallas para fines de este año.
El presidente George W. Bush aprobó la construcción de un muro de
1.126 kilómetros en la frontera sur el año pasado, pero esto ha sido
objeto de protestas y demandas judiciales por parte de residentes afectados en
la zona.
En el caso de Texas, la mayoría de los terrenos afectados por ese muro son
propiedad privada y muchos vecinos se han quejado de que el muro partirá sus
tierras, de que el Gobierno no realizó las debidas consultas ni aceptó
alternativas y de que, en general, éste perjudicará el comercio transfronterizo.
Consciente de las críticas, Chertoff dijo que el Gobierno "está dispuesto a
escuchar las quejas y sugerencias....pero he dejado claro que no estamos
dispuestos a tener un debate sin fin" sobre el futuro del muro.
Por su parte, Mukasey anunció un incremento del 25% en las multas civiles, de
hasta 5.000 dólares (3.400 euros), a las compañías que, a sabiendas, contraten a
trabajadores indocumentados. Las medidas, casi todas de carácter policial,
tienen como meta fortalecer la seguridad fronteriza, hacer cumplir las leyes
migratorias en los sitios de trabajo y mejorar el sistema migratorio del país.
La seguridad fronteriza, el combate a la inmigración y el tema del muro
figuraron como tema prominente en el debate entre los aspirantes presidenciales
demócratas Barack Obama y Hillary Clinton en la Universidad de Texas, en Austin.