Cerca de 35 funcionarios del
Ministerio iraquí del Interior han sido arrestados, varios de ellos acusados de
organizar un golpe de Estado, según publicó el miércoles el New York Times,
citando a funcionarios de seguridad de alto nivel en Bagdad.
IAR
Noticias
/
Reuters
Los arrestos, realizados en los últimos tres días, han corrido a cargo de una
fuerza antiterrorista de élite que informa directamente al primer ministro
Nuri al-Maliki, según la noticia.
De acuerdo con funcionarios de seguridad de alto nivel citados por el periódico,
existían pruebas importantes que relacionaban a los arrestados con Al Awda, un
grupo acusado de trabajar para reconstituir el Partido Baath del difunto
gobernante iraquí Saddam Hussein.
Un miembro de alto rango del Ministerio del Interior dijo al Times que los
afiliados a Al Awda habían pagado sobornos a otros funcionarios para
reclutarlos, y que en los registros se habían encontrado grandes cantidades de
dinero.
Los críticos de Maliki le acusan de utilizar los arrestos para consolidarse
en el poder un mes antes de las elecciones provinciales, indicó el diario.
Un agente de policía que conocía a varios de los detenidos aseguró que eran
inocentes, que habían dedicado su vida al servicio público desde hacía mucho
tiempo y que tenían poco en común entre ellos.
El agente no identificado dijo al Times que los detenidos que habían pertenecido
al Partido Baath eran miembros de bajo nivel, insistiendo en que sus
detenciones tenían motivaciones políticas.
Más allá de la intriga política y la tensión entre varias facciones en Irak,
la corrupción es otro gran impedimento para la recuperación y desarrollo del
país.
Funcionarios estadounidenses dijeron el miércoles que el Gobierno iraquí aún no
ha logrado acusar a funcionarios de alto rango por cargos de corrupción, y con
frecuencia los ministros impiden que sus aliados sean procesados.
El personal de la embajada describió un panorama deprimente sobre mala
conducta de funcionarios del Gobierno de Maliki, que encabeza una frágil
coalición que lucha por subsanar las divisiones políticas y guiar a Irak después
de más de cinco años de guerra.