Un atentado suicida durante un
funeral en un pueblo en el norte de Irak mató el jueves a 49 personas, en el
último ataque de este tipo en una región en la que se han reagrupado extremistas
de Al Qaeda, dijo la policía.
Más de 50 personas resultaron también heridas cuando el suicida hizo estallar
el cinturón con explosivos que llevaba encima en un pueblo suní cerca de
Adhaim, en la provincia de Diyala.
Uno de los heridos dijo que el funeral era por dos miembros de una unidad
vecinal de seguridad apoyada por Estados Unidos que murieron recientemente.
El atentado fue uno de los más
mortíferos en Irak en los últimos meses y subraya la capacidad de los
extremistas para sembrar el caos pese a la caída generalizada de la violencia.
"De repente, una bola de fuego cubrió la tienda donde se celebraba el funeral.
Me caí al suelo. Vi cadáveres por todos lados", dijo Ali Jalaf, que fue
trasladado a Tuz Jurmato para recibir tratamiento.
Añadió que vio cadáveres apilados en camiones.
Las unidades vecinales de seguridad apoyadas por Estados Unidos, llamadas
"Ciudadanos localmente preocupados" por el Ejército estadounidense, a menudo
son atacadas por los islamistas suníes de Al Qaeda.
El norte de Irak ha registrado un incremento de los atentados esta semana,
incluyendo uno que mató a 40 personas en la localidad de Baquba el martes.
Las autoridades estadounidenses e iraquíes dicen que los integristas de Al Qaeda
se han desplazado al norte tras ser expulsados de otras áreas.
Los islamistas son responsabilizados con frecuencia de atacar funerales,
que a menudo se celebran con poca seguridad. El grupo tiene también un historial
de atacar con coches bomba edificios gubernamentales y multitudes de civiles.
La oleada de atentados de esta semana en el norte podría mostrar el
inicio de una nueva campaña de radicales suníes. El lunes, un suicida y dos
coches bomba mataron a 18 personas en zonas del norte, donde Al Qaeda está
activa.
Pese a que el Ejército de Estados Unidos dice que la seguridad ha mejorado en el
norte, los ataques hacen recordar la inestabilidad en esta zona en un momento en
el que la atención se ha centrado en los combates en las áreas chiíes que
surgieron el mes pasado.