Los niños iraquíes que llegan a Jordania presentan problemas de ansiedad,
traumas e incluso "no saben cómo jugar", según explicó a Europa Press la
subdirectora de Save the Children en Jordania, Amy Mina, subrayando que para
ayudarles es importante no sólo prestarles asistencia psicológica sino que
puedan ir a la escuela y rodearse de un ambiente de cariño.
Save the Children, presente desde hace 23 años en Jordania, trabaja desde
hace dos con los niños y las familias de refugiados iraquíes, sobre todo en
materia educativa, ya que, subraya Mina, cuando estas familias llegaron al reino
hachemí "tenían dinero, pero ahora no tienen nada ya que no pueden trabajar para
ganarse la vida".
Según Mina, en Jordania hay unos 400.000 refugiados iraquíes --otras
fuentes hablan de casi medio millón--, de los que entre 200.000 y 250.000 son
niños. La situación de estos refugiados, explica, "no es normal, ya que no viven
en campamentos sino entre los jordanos en las comunidades más pobres".
La responsable de Save the Children destacó que desde este año, el
Gobierno jordano ha permitido que los niños iraquíes puedan registrarse en el
sistema educativo nacional, "porque hasta ahora no podían". Según Mina, unos
22.000 niños se han inscrito, pero otros muchos más reciben educación gracias a
la actuación de ONG como Save the Children, que "trabaja con 30.000 niños y
adolescentes". Además de formación, se les ofrecen cursos de idiomas o en
tecnología, precisó.
Save the Children trabaja también prestando asistencia psicológica, ya que
los niños presentan traumas y angustia. Mina relató a Europa Press su visita la
semana pasada a una guardería donde había niños iraquíes llegados dos semanas
antes. "Todos mostraban miedo en su rostro, no hablaban, no se podían comunicar
entre ellos, ni siquiera sabían cómo jugar con los juegos que había en la
clase", señaló.
La mayoría se recupera
Afortunadamente, dijo, "la mayoría se recupera y normalmente pasadas unas
cinco semanas se puede apreciar la diferencia". Según Mina, "la educación es muy
importante, a veces más importante que el trabajo psicológico". En su opinión,
los niños "necesitan un ambiente social y cariñoso donde expresarse y sentir que
hay alguien con ellos".
Por otra parte, la responsable de Save the Children reconoció que Jordania
"no puede afrontar la situación" que supone la presencia de casi medio millón de
refugiados iraquíes, ya que "es un país pequeño, no tiene mucha agua y sus
sistemas de salud y educativos son limitados". El Gobierno jordano, dijo,
"necesita dinero y ayuda técnica" para poder abordar el problema.
Ayer, el Gobierno jordano advirtió de que necesita millones de dólares
para poder atender a los refugiados iraquíes. En materia de educación, el
Gobierno considera necesario construir nuevas escuelas, renovar las existentes y
abastecerlas del material necesario para que puedan dar acogida a unos 100.000
estudiantes en los próximos años, según informa IRIN, la agencia de noticias de
la ONU. Para ello, el Ministerio de Educación estima que necesitarán 416
millones de dólares.
En materia sanitaria, después de que el Gobierno permitiera a los iraquíes
acceder a su sistema público de hospitales, hacen falta nuevos proyectos
sanitarios que permitan aliviar la presión que sufre la sanidad pública,
valorados en 248 millones de dólares.
Sin embargo, advirtió de que la mejora de las condiciones de los
refugiados iraquíes "no es la solución, porque no pueden quedarse aquí a largo
plazo". En este sentido, consideró que hay que encontrar una solución que
permita que los refugiados regresen a Irak y que los que se queden en Jordania
lo hagan "en mejores circunstancias".
Según Mina, muchos de los refugiados llegados a Jordania "tienen miedo de
la situación en Irak y no piensan en que puedan regresar por el momento", pero,
añadió, "la mayoría quiere regresar algún día".
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