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Sede del Banco Nacional de Serbia. (Foto Bloomberg) |
La crisis financiera
mundial cayó como un balde de agua fría en los Balcanes, que se
disponían a levantar cabeza después de las guerras de secesión de la
antigua Yugoslavia en los años 90 y de la costosa transición hacia
una economía de mercado.
Por Vesna Peric Zimonjic - IPS
"Los primeros 10 meses de 2008 presagiaban uno de
los mejores años para la economía en más de una década", declaró el
primer ministro serbio Mirko Cvetkovic el miércoles 17 en conferencia
de prensa.
"Pero parece que los efectos de esta crisis internacional nos
golpearán duro. Es de un tipo que ninguno de nosotros había visto
jamás", se lamentó.
Miles de personas perdieron su trabajo en Bosnia-Herzegovina,
Croacia, Macedonia y Serbia. En Albania y Montenegro la economía
también se estancó en el último par de meses.
Los sectores más golpeados son las industrias textil y metalúrgica,
además del turismo y los servicios. Estos dos fueron los
responsables del gran crecimiento económico de la región, en
especial en Croacia y Montenegro.
Los Balcanes "no pueden evitar la crisis internacional", señaló en
Belgrado el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz. El ex
economista jefe del Banco Mundial dirige un organismo especializado
creado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) en septiembre para analizar la evolución del
descalabro.
"Algunos países acusarán el golpe en el comercio y otros sufrirán la
caída del precio de las materias primas", explicó. "La crisis
comenzó en el centro, Estados Unidos, pero la periferia sufrirá las
peores consecuencias por su impacto sobre las exportaciones y en la
inversión extranjera directa."
"La región depende de Europa, donde las consecuencias serán aun
mayores que en Estados Unidos", apuntó.
"Ya las estamos viendo", dijo a IPS el analista Goran Nikolic.
"Serbia depende de las exportaciones. Los alimentos y los productos
básicos, como el cobre y el hierro, representan 40 por ciento de las
ventas al exterior. El precio del cobre bajó a la mitad en los
últimos dos meses."
La transnacional minera Rio Tinto, que consideraba invertir en la
industria del cobre de Serbia, anunció el mes pasado el despido de
más de 13.000 empleados en todo el mundo.
"Serbia no puede esperar mucho por ese lado", apuntó Nikolic.
Asimismo, la perspectiva de vender a Rusia las empresas petroleras
serbias por unos 400 millones de euros (unos 572 millones de
dólares) es ahora remota, dada la recesión que sufre ese país.
Un acuerdo con la fabricante de automóviles italiana Fiat para
reflotar la industria en la central ciudad de Kragujevac está en
peligro por los propios problemas que tiene la compañía en su país.
"Si Serbia logra crecer tres por ciento en 2009 será todo un logro",
dijo a IPS Stojan Stamenkovic. "Igual, será un golpe duro, pues este
año el crecimiento fue 7,5 por ciento, muy similar al de toda la
región."
Bosnia-Herzegovina y Croacia crecieron seis por ciento en los
primeros 10 meses de 2008, Macedonia, 5,2 por ciento, y Montenegro,
siete por ciento. Esas proporciones se reducirán a más de la mitad
al cabo del año, según las previsiones.
"Sería un milagro que Croacia logre crecer dos por ciento el año
próximo", declaró a la prensa local Zeljko Lovrincevic, del
Instituto de Economía de Zagreb. "Las inversiones caerán de forma
drástica en el turismo, la construcción de viviendas y de barcos,
tres motores de la economía croata."
"La ralentización de la actividad económica durará hasta fines de
2010 o principios de 2011", añadió.
Hay mucho miedo de que aumente un desempleo ya elevado, de 30 por
ciento en Bosnia-Herzegovina, según cifras oficiales que otras
fuentes elevan a 45 por ciento. En Croacia es de 12,6 por ciento, en
Macedonia, de 34,9 por ciento, en Montenegro, de 11 por ciento, y en
Serbia, 20 por ciento.
Poco se ha dicho de Kosovo, que declaró unilateralmente su
independencia de Serbia en febrero. La inversión extranjera allí no
ha sido mucha, pero los pequeños emprendimientos que florecieron en
los últimos años están ahora en declive, a juzgar por las cifras del
Ministerio de Comercio e Industria.
"De las 90.000 empresas registradas, alrededor de 50 por ciento
pueden considerarse inactivas", declaró a la prensa local Mehdi
Pllashniku, encargado del Departamento de Registros de la cartera.
La gran cantidad de empresas inactivas es preocupante, señaló Safet
Gerxhaliu, de la Cámara de Comercio de Kosovo. "Es una clara
demostración de que el sector empresarial está en crisis", subrayó.
En Albania, la situación se parece a la del resto de los Balcanes.
El primer ministro, Sali Berisha, declaró en una mesa redonda de
negocios que la economía se vería afectada por las dificultades en
el mundo.
"La crisis no afecta directamente a Albania, pero disminuirán las
remesas de los emigrantes, que representan un ingreso de casi 1.000
millones de euros (1.470 millones de dólares) al año", señaló
Berisha.
Los más de 700.000 albaneses que trabajan en el extranjero
representan un gran alivio para los más de dos millones de
habitantes del país.
"Lo único que podemos hacer es seguir trabajando para mejorar el
ambiente de inversiones, independientemente de lo que ocurra en los
mercados internacionales", apuntó.
El presidente serbio Boris Tadic declaró a la prensa la semana
pasada que las autoridades harán "todo lo que sea necesario para
preservar las fuentes de trabajo".
Por su parte, el primer ministro croata Ivo Sanader exhortó a
"ajustarse el cinturón" para sobrevivir a la crisis. Pero nada dijo
sobre las previsiones de que unas 150.000 personas quedarán sin
trabajo en un futuro cercano..........................os primeros 10 meses de 2008 presagiaban uno de
los mejores años para la economía en más de una década", declaró el
primer ministro serbio Mirko Cvetkovic el miércoles en conferencia
de prensa.
"Pero parece que los efectos de esta crisis internacional nos
golpearán duro. Es de un tipo que ninguno de nosotros había visto
jamás", se lamentó.
Miles de personas perdieron su trabajo en Bosnia-Herzegovina,
Croacia, Macedonia y Serbia. En Albania y Montenegro la economía
también se estancó en el último par de meses.
Los sectores más golpeados son las industrias textil y metalúrgica,
además del turismo y los servicios. Estos dos fueron los
responsables del gran crecimiento económico de la región, en
especial en Croacia y Montenegro.
Los Balcanes "no pueden evitar la crisis internacional", señaló en
Belgrado el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz. El ex
economista jefe del Banco Mundial dirige un organismo especializado
creado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) en septiembre para analizar la evolución del
descalabro.
"Algunos países acusarán el golpe en el comercio y otros sufrirán la
caída del precio de las materias primas", explicó. "La crisis
comenzó en el centro, Estados Unidos, pero la periferia sufrirá las
peores consecuencias por su impacto sobre las exportaciones y en la
inversión extranjera directa."
"La región depende de Europa, donde las consecuencias serán aun
mayores que en Estados Unidos", apuntó.
"Ya las estamos viendo", dijo a IPS el analista Goran Nikolic.
"Serbia depende de las exportaciones. Los alimentos y los productos
básicos, como el cobre y el hierro, representan 40 por ciento de las
ventas al exterior. El precio del cobre bajó a la mitad en los
últimos dos meses."
La transnacional minera Rio Tinto, que consideraba invertir en la
industria del cobre de Serbia, anunció el mes pasado el despido de
más de 13.000 empleados en todo el mundo.
"Serbia no puede esperar mucho por ese lado", apuntó Nikolic.
Asimismo, la perspectiva de vender a Rusia las empresas petroleras
serbias por unos 400 millones de euros (unos 572 millones de
dólares) es ahora remota, dada la recesión que sufre ese país.
Un acuerdo con la fabricante de automóviles italiana Fiat para
reflotar la industria en la central ciudad de Kragujevac está en
peligro por los propios problemas que tiene la compañía en su país.
"Si Serbia logra crecer tres por ciento en 2009 será todo un logro",
dijo a IPS Stojan Stamenkovic. "Igual, será un golpe duro, pues este
año el crecimiento fue 7,5 por ciento, muy similar al de toda la
región."
Bosnia-Herzegovina y Croacia crecieron seis por ciento en los
primeros 10 meses de 2008, Macedonia, 5,2 por ciento, y Montenegro,
siete por ciento. Esas proporciones se reducirán a más de la mitad
al cabo del año, según las previsiones.
"Sería un milagro que Croacia logre crecer dos por ciento el año
próximo", declaró a la prensa local Zeljko Lovrincevic, del
Instituto de Economía de Zagreb. "Las inversiones caerán de forma
drástica en el turismo, la construcción de viviendas y de barcos,
tres motores de la economía croata."
"La ralentización de la actividad económica durará hasta fines de
2010 o principios de 2011", añadió.
Hay mucho miedo de que aumente un desempleo ya elevado, de 30 por
ciento en Bosnia-Herzegovina, según cifras oficiales que otras
fuentes elevan a 45 por ciento. En Croacia es de 12,6 por ciento, en
Macedonia, de 34,9 por ciento, en Montenegro, de 11 por ciento, y en
Serbia, 20 por ciento.
Poco se ha dicho de Kosovo, que declaró unilateralmente su
independencia de Serbia en febrero. La inversión extranjera allí no
ha sido mucha, pero los pequeños emprendimientos que florecieron en
los últimos años están ahora en declive, a juzgar por las cifras del
Ministerio de Comercio e Industria.
"De las 90.000 empresas registradas, alrededor de 50 por ciento
pueden considerarse inactivas", declaró a la prensa local Mehdi
Pllashniku, encargado del Departamento de Registros de la cartera.
La gran cantidad de empresas inactivas es preocupante, señaló Safet
Gerxhaliu, de la Cámara de Comercio de Kosovo. "Es una clara
demostración de que el sector empresarial está en crisis", subrayó.
En Albania, la situación se parece a la del resto de los Balcanes.
El primer ministro, Sali Berisha, declaró en una mesa redonda de
negocios que la economía se vería afectada por las dificultades en
el mundo.
"La crisis no afecta directamente a Albania, pero disminuirán las
remesas de los emigrantes, que representan un ingreso de casi 1.000
millones de euros (1.470 millones de dólares) al año", señaló
Berisha.
Los más de 700.000 albaneses que trabajan en el extranjero
representan un gran alivio para los más de dos millones de
habitantes del país.
"Lo único que podemos hacer es seguir trabajando para mejorar el
ambiente de inversiones, independientemente de lo que ocurra en los
mercados internacionales", apuntó.
El presidente serbio Boris Tadic declaró a la prensa la semana
pasada que las autoridades harán "todo lo que sea necesario para
preservar las fuentes de trabajo".
Por su parte, el primer ministro croata Ivo Sanader exhortó a
"ajustarse el cinturón" para sobrevivir a la crisis. Pero nada dijo
sobre las previsiones de que unas 150.000 personas quedarán sin
trabajo en un futuro cercano.