a sesión, que se prolongó hasta pasada la medianoche y
terminó nueve horas después de la hora prevista para la clausura, expuso un
profunda división entre las naciones en desarrollo más vulnerables ante el
calentamiento global y las naciones industrializadas a quien les piden que
canalicen dinero y tecnología a fin de preparar defensas ante catástrofes
climáticas.
La realidad del calentamiento global "son las familias que
pierden sus viviendas, las comunidades que se quedan sin agua para beber, los
agricultores que pierden su bienestar y los niños que siguen huérfanos después
de un huracán", señaló la delegada de Costa Rica, Christiana Figueres, en las
últimas horas de la reunión.
El enfrentamiento fue el punto culminante de una reunión
de comenzó el 1 de diciembre con limitadas expectativas y que concluyó con
escasos logros.
Los expertos consideran que la propuesta recaudaría miles
de millones de dólares para ayudar a que los países en desarrollo lidien con los
efectos del calentamiento global, desde el alza en las temperaturas de los mares
hasta las sequías e inundaciones.
Los países en desarrollo piden un impuesto de 2% al
comercio de carbón. La Unión Europea señala que el asunto debe abordarse
después.
El delegado de India, Prodipto Ghosh, dijo el sábado por
la madrugada que millones de personas en el mundo en desarrollo sufrirán por la
negativa de los países ricos a ceder una parte minúscula de sus ganancias por el
comercio de carbón.
El viernes, los delegados a la conferencia climática de la
ONU acordaron desbloquear millones de dólares para ayudar a los países pobres a
afrontar las consecuencias del cambio climático.
El acuerdo es uno de los logros principales de
negociadores que esperan llegar a un nuevo tratado sobre cambio climático
durante el año próximo.
El delegado bengalí Mozaharul Alam dijo que los ministros
reconocieron el derecho legal de usar un fondo que tiene actualmente unos 60
millones de dólares.
Hasta el presente, el Fondo de Adopción no podía operar
porque su junta de gobierno no tenía el poder de firmar contratos.
Alam dijo que podría pasar un año antes de que los fondos
lleguen a los países destinatarios.
"Esto podría ser un resultado obtenido en Poznan", dijo
Kit Vaughan, de la organización activista WWF-Britain.
El fondo se nutre con un impuesto del 2% en las
inversiones que las naciones industrializadas realizan en proyectos
ambientalistas en el mundo en desarrollo. Los negociadores han analizado otras
formas de dotar al fondo de miles de millones de dólares.
El acuerdo fue una de las pocas medidas concretas que los
delegados se comprometieron en Poznan al comienzo de las negociaciones el 1 de
diciembre. Los delegados de casi 190 países negocian un nuevo acuerdo sobre el
cambio climático, que debe ser completado el próximo diciembre en la capital
danesa de Copenhague y que reemplazará al protocolo de Kioto cuando expire en el
2012.
El ex vicepresidente estadounidense Al Gore, que compartió
el premio Nobel de la Paz del año pasado, pidió a los reunidos que se centraran
en la reducción de las emisiones globales de carbono, que han comenzado a
alterar las condiciones climáticas en la Tierra.
Gore pidió a los jefes de estado que convocaran varias
conferencias sobre el cambio climático en los próximos 12 meses para facilitar
el acuerdo de Copenhague.
Este desafío "afecta la supervivencia de la civilización
humana", insistió Gore.
"No podemos
negociar con los hechos, no podemos negociar con la verdad sobre la situación,
no podemos negociar con las consecuencias de la emisión cada 24 horas de 70
millones de toneladas de contaminación ambiental global en la tenue capa de la
atmósfera que rodea nuestro planeta", agregó.